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El Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), un organismo asesor del poder ejecutivo y legislativo en materia de ciencia y tecnología, podría desaparecer si no recibe pronto los fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para continuar sus operaciones.
 
El congelamiento del financiamiento al Foro forma parte de una estrategia más amplia de reestructuración del sector de CTI promovida por el CONACYT, según expresó su directora general, Elena Álvarez-Buylla en entrevista con SciDev.Net. Los cambios incluyen revisar el papel que han tenido este tipo de organismos externos, como otros consejos asesores, academias y sociedades científicas.
 
El FCCyT fue creado en 2002 por la Ley de Ciencia y Tecnología con el objetivo de facilitar el diálogo entre distintos sectores del sistema de ciencia y tecnología y el gobierno para proponer políticas vinculadas al sector. Para muchos científicos, su importancia radica en la posiblidad de emitir opiniones independientes al gobierno.
 
A pesar de que la ley establece que el CONACYT debe financiar su operación, la nueva administración alega que no se encuentra obligada, “pues se trata de una asociación civil, esto es, una persona moral de derecho privado”, según el boletín emitido el 30 de julio, que refleja los resultados de una consulta realizada a la Secretaría de la Función Pública, instancia contralora del gobierno.

“Sería negativo para todo el sistema de CTI que desaparezca un lugar plural, porque el Foro es el único en México en el cual está presente la innovación a través de la participación del sector empresarial”.

Julia Tagüeña, Coordinadora del Foro

 
En otro comunicado, publicado el día anterior, el Consejo dijo que el Foro ha realizado gastos excesivos para su funcionamiento, por lo que consideraría la posibilidad de fiscalizar sus recursos de ahora en adelante.
 
En respuesta, el foro organizó dos conferencias de prensa y emitió comunicados en los que destaca su transparencia financiera y su disposición a establecer un acuerdo para disminuir sus gastos. “Todos hemos hecho un trabajo de austeridad, pero tiene que haber una base de operación para lo básico. Una cosa es austeridad y otra es multiplicarse por cero”, dijo Julia Tagüeña, su coordinadora actual.
 
Sin embargo, agregó, hasta la fecha no han recibido una justificación oficial sobre los motivos por los cuales se incumple la ley al no transferirse los fondos. El Foro asegura que requiere alrededor de US$ 350 mil anuales (7 millones de pesos mexicanos) para operar los proyectos que desarrolla, de los cuales obtiene la mayor parte de su financiamiento.
 
Estos proyectos incluyen la elaboración de documentos diagnóstico sobre el sector y organización de eventos para fomentar el diálogo entre diversos actores, entre otros.
 
Álvarez-Buylla remarcó estar abierta al diálogo, pero puso en entredicho la autonomía del Foro. “Es autónomo entre comillas, porque desde que se formó como una pequeña corporación, todo el presupuesto ha venido asignado por el CONACYT”, comentó a SciDev.Net.

tagueña y Álvarez-Buylla by Foro
Julia Tagüeña, coordinadora del Foro Consultivo Científico y Tecnológico y Elena Álvarez-Buylla, directora general del CONACYT.
Crédito: FCCT.
 
En su opinión el Foro duplica muchas funciones del CONACYT, como las consultas sobre los lineamientos de políticas para el sector. Las reacciones de la coordinación del FCCyT, agrega, “se han enfocado en defender intereses de índole más personal, político, o incluso que tienen que ver con la entidad privada”.
 
“El último aporte, [de alrededor de US$2.5 millones] justamente fue aprobado directamente del CONACYT, y probablemente por quien ahora coordina el Foro [Julia Tagüeña] para ejercerse hasta el mes de junio”, añadió.
 
Según el Foro, "de 2013 a 2018 el monto aportado por CONACYT ascendió a alrededor de US$10 millones 570 mil (218 millones 577 mil pesos de pesos mexicanos), los cuales se erogaron de acuerdo a lo reportado en los informes técnico financieros entregados en la elaboración de proyectos y productos que pueden ser consultados en la página electrónica del Foro y que van mucho más allá de los rubros destacados en el comunicado del CONACYT".
 
Por otra parte, la directora de CONACYT cuestionó la presencia de empresarios en la mesa directiva del Foro, que están al mismo nivel que los representantes de universidades públicas e instituciones de educación superior. Los empresarios deben ser convocados al diálogo, dice, pero siempre tomando en cuenta los intereses que los convocan. “Me planteo qué tanto le conviene a la robustez de la autonomía de estas universidades, el sentarse en una mesa directiva de una entidad que comparte con entidades de carácter empresarial”, señala Álvarez-Buylla.
 
Para Tagüeña es justamente esta presencia la que asegura una diversidad de opiniones. “Sería negativo para todo el sistema de CTI que desaparezca un lugar plural, porque el Foro es el único en México en el cual está presente la innovación a través de la participación del sector empresarial”, explicó a SciDev.Net.
 
Según Tonatihu Matos, presidente de la Sociedad Mexicana de Física (SMF), el CONACYT está llevando a cabo una política de destrucción de sociedades y academias. La propia SMF, dijo, ha visto disminuido su presupuesto en 40 por ciento desde 2016, aunque este año ha sido el más duro, pues de los US$ 500.000 anuales que necesitan para operar recibieron poco más de la mitad.
 
Para el investigador, desaparecer el foro sería “una medida mediocre, porque va a quitar una voz que sí se necesita. Es importante tener voces diferentes al gobierno, que nos den un criterio para poder seguir políticas de ciencia y tecnología”.
 
Gabriela Dutrénit, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana y ex coordinadora del Foro, considera que el organismo tiene varios frentes de mejora, pero eliminarlo implicaría “un borrón y cuenta nueva muy costoso”.
 
“Si uno no tiene organismos autónomos de consulta, y la consulta la hace el mismo gobierno, entonces estamos hablando de políticas gubernamentales, verticales, no de políticas públicas”, afirmó.

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Política de austeridad para administración pública decretada por el gobierno federal afectará a organismos científicos mexicanos.
Crédito: Concytec Perú.
 
La controversia entre el foro y el consejo se enmarca en medio del descontento por las políticas de austeridad del gobierno federal para toda la administración pública. En mayo de este año, el gobierno emitió un decreto en el que insta a todas las dependencias a recortar entre el 30 y el 50 por ciento de su gasto corriente.
 
El pasado 25 de junio, el grupo de reciente creación “ProCienciaMx”, que reúne a decenas de científicos, hizo llegar una carta al presidente de México, en el que solicitan que se reconsideren los recortes ejecutados a la fecha. “El monto destinado a CyT se redujo 11,9% en comparación con 2018”, aseguran los autores de la carta respaldada por más de 18 mil firmas.
 
Pese a las preocupaciones por el financiamiento, CONACYT ha dicho que la inversión se está recuperando y para finales de este año se habrán destinado unos US$820 millones (1,6 mil millones de pesos mexicanos) para estimular la ciencia básica y de frontera en el país. En 2017 y 2018, agregó Álvarez-Buylla, la ciencia básica no recibió recurso alguno del CONACYT.

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