Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

Con el ambicioso propósito de “construir un sistema nacional de producción de conocimiento sin brechas de género”, las principales autoridades del Ministerio de Ciencia de Chile y de la recién creada Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), presentaron (24 de enero) su Hoja de Ruta para la construcción de una Política de Género para el sistema científico.

“Para hacer la mejor ciencia y lograr su mejor impacto necesitamos a los y las investigadoras en un sistema diverso. Por ello nos parece absolutamente indispensable construir un ecosistema con igualdad de género”, dijo en su presentación el ministro de Ciencia, Andrés Couve.

Entre las medidas para lograrlo, la subsecretaria de Ciencia, Carolina Torrealba, anunció una Hoja de Ruta para fomentar una mayor participación de las mujeres en la carrera de investigación, destacando que para su elaboración se sostuvieron conversaciones con más de un centenar de investigadoras y especialistas en temas de género.

Las iniciativas incluyen la creación de un programa que permita identificar sesgos en la evaluación de todos los instrumentos concursables del ministerio y la creación de un Observatorio de Datos de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación con enfoque de género y acceso abierto.

Asimismo, se fortalecerá la creación de redes de investigadoras para promover la colaboración y las mentorías, y se buscará una mayor visibilidad de mujeres en investigación a través de la creación de un catastro y estrategias para aumentar su liderazgo y participación ciudadana.

“La reducción de los sesgos de género en la generación de los centros de investigación va a ser la piedra de cambio hacia el futuro. Hacia una mejor política de ciencia.”

Fabiola Osorio, investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad de Chile (ICBM).


Para promover ambientes seguros para la mujer en universidades y entidades que generan conocimiento, se trabajará con instituciones afines para crear protocolos de prevención y sanción del acoso y violencia de género y de buenas prácticas en el ámbito académico. “Estos deberán ser ratificados por la instituciones y constituirán un requisito para postular a los fondos públicos que financian investigación”, adelantó Torrealba.

Por su parte, Aisén Echeverry, directora de la ANID, mencionó que entre las “medidas más inmediatas” que se implementarán se contempla ampliar a todos los instrumentos de esta agencia medidas de equidad de género que ahora existen solo en algunos programas, como el permiso de licencia prenatal y postnatal para las investigadoras y la consiguiente extensión de plazos de publicación.

A esto se suma que, ante igual puntaje en proyectos concursables, se desempatará prefiriendo el proyecto de una mujer o el de un equipo con paridad de género.

Otras medidas anunciadas por Echeverry son una revisión de los decretos que regulan Fondecyt —el principal fondo estatal para financiar investigación científica o tecnológica— para incorporar el género como un criterio, y la búsqueda de mecanismos que permitan incorporar a más mujeres en los grupos de evaluación de sus proyectos, donde la participación femenina hoy es escasa. La directora de la ANID agregó que desde este mes, la evaluación de proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), en la categoría Iniciación, comenzará solo con la lectura de la propuesta científica, y el curriculum de quien postule se abrirá recién después de la primera ronda de selección.

Además, en los centros de investigación financiados con fondos públicos se espera incorporar desde este año mecanismos que fomenten la incorporación de liderazgos femeninos y equipos paritarios.

A juicio de Katherine Marcelain, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, estas modificaciones en los centros “van a generar un cambio radical y muy relevante”. Con ella coincidió Fabiola Osorio, investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad de Chile (ICBM): “Pienso que la reducción de los sesgos de género en la generación de los centros de investigación va a ser la piedra de cambio hacia el futuro. Hacia una mejor política de ciencia”.

Con todas estas medidas se busca revertir brechas que la subsecretaria de Ciencia resumió con algunas cifras sobre la realidad de la participación femenina en investigación en Chile.

Si bien 56 por ciento de las titulaciones en carreras de pregrado corresponden a mujeres, dijo, la cifra cae a 49 por ciento en las titulaciones de postgrado, mientras que solo 25 por ciento de los proyectos adjudicados por Fondecyt son liderados por mujeres, 17 por ciento de los centros científicos de excelencia del país son encabezados por una mujer y la Academia Chilena de Ciencias tiene apenas 10 por ciento de mujeres entre sus miembros.

Temas relacionados