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[SAO PAULO] Los árboles de las llanuras inundables que rodean los ríos amazónicos emiten anualmente hasta 20 millones de toneladas de gas metano (CH4) a la atmósfera, estima un estudio publicado en Nature.
 
Estas emisiones equivalen a las de la tundra ártica, a la de todos los océanos en conjunto o al volumen total de metano emitido por todos los animales silvestres y termitas del mundo combinadas, señalan los autores.

Estos árboles actúan como chimeneas, enviando a la atmósfera el metano producido en el suelo sumergido. Son la fuente de las mayores emisiones difusivas jamás registradas en los humedales”.

Luciana Vanni Gatti, Instituto Nacional de Investigaciones del Espacio

 
El metano atrapa el calor en la atmósfera hasta 34 veces más que el dióxido de carbono (CO2), por lo que está considerado uno de los tres principales gases de efecto invernadero.
 
No obstante, las emisiones de estos árboles amazónicos constituyen solamente la mitad de las que emiten los humanos en forma de basura, desechos, industrias cárnicas, incendios y combustibles fósiles.
 
El descubrimiento se basa en las mediciones de las emisiones de metano de 2.300 árboles repartidos por los alrededores de los ríos Negro, Solimões, Amazonas y Tapajós, donde los árboles registran a veces inundaciones de hasta 10 metros.
 
El estudio fue realizado entre 2013 y 2014 por investigadores de la Universidad Abierta del Reino Unido en colaboración con científicos atmosféricos del Instituto de Investigación Nuclear y de Energía  (Ipen) de Sao Paulo, y de las universidades de Leeds, Linköping y Columbia Británica, entre otras.
 
Para estimar los flujos de emisión de metano a pequeña escala los investigadores usaron cámaras desplegadas alrededor de los troncos. Además, realizaron mediciones de CH4 de las aeronaves que volaban por la cuenca del Amazonas con el fin de poder calcular las emisiones a gran escala.
 
De esta manera obtuvieron una estimación descendente de todas las emisiones de metano de la cuenca amazónica. Al analizar las mediciones, encontraron que los árboles de las áreas de humedales estacionales del Amazonas emiten cada año a la atmósfera exactamente 21.2 millones de toneladas de CH4.
 
“Estos árboles actúan como chimeneas, enviando a la atmósfera el metano producido en el suelo sumergido”, explica a SciDev.Net Luciana Vanni Gatti, del Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero del Instituto Nacional de Investigaciones del Espacio (Inpe) y una de las autoras del estudio. “Son la fuente de las mayores emisiones difusivas jamás registradas en los humedales”, subraya.
 

ribera amazónica by serfor
Ribera amazónica (Foto: Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, SERFOR, Perú).

 
“El metano es 34 veces más poderoso que el CO2 atrapando el calor en la atmósfera”, dice a SciDev.Net la bióloga Luana Basso, de la Universidad Paulista de Brasil, quien realizó la investigación mientras estudiaba su doctorado en el Ipen. “Es importante comprender de dónde proviene este gas tanto en los ecosistemas naturales como en la actividad humana”, recalca.
 
Aunque el proceso es natural, los investigadores creen que estas emisiones podrían responder al cambio ambiental, como el programa de construcción de represas en la cuenca amazónica. A lo largo de la cuenca amazónica existen 140 represas hidroeléctricas en funcionamiento o en construcción y otras 428 están planeadas para los próximos años.
 
“No sabemos aún las consecuencias en las emisiones por dicha actividad”, refiere Vincent Gauci, de la Universidad Abierta y autor principal del estudio. “Sin embargo, cualquier cambio en la dinámica de la hidrología de estos sistemas podría alterar la función de estos árboles en formas impredecibles”, asegura.

La geógrafa Evelyn Moraes Novo, de la división de Teledetección del Inpe, añade: los hallazgos del estudio son sorprendentes y presentan una imagen más completa de las fuentes de emisiones de los gases de efecto invernadero en la Amazonía.
 
“Esto podría usarse en los modelos globales diseñados para predecir cómo el cambio ambiental puede tener un efecto dominó en la fuente de metano de los humedales tropicales”, señala Moraes, quien no participó en el estudio.
 
> El estudio publicado en Nature es resultado de proyectos financiados por la FAPESP, uno de los donantes de SciDev.Net.

Enlace al resumen en Nature