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Ciencia apoyaría mecanismo de pérdidas y daños de ONU
  • Ciencia apoyaría mecanismo de pérdidas y daños de ONU

Crédito de la imagen: G.M.B. Akash / Panos

De un vistazo

  • Modelos buscan mejorar comprensión del impacto de eventos de mal tiempo en cambio climático

  • Estudios de las nuevas ‘atribuciones’ podrían ayudar a cabildeo internacional sobre el clima

  • Pero persisten retos como la falta de datos en muchas partes del mundo

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Las recientes evoluciones de los modelos climáticos podrían ayudar a determinar hasta qué punto el cambio climático de origen humano es responsable de eventos extremos de mal tiempo, y ayudaría a proporcionar evidencia para hacer frente a las pérdidas y daños asociados con los impactos del cambio climático en los países en desarrollo, según los científicos.
 
Una serie de mejoras en las modelizaciones climáticas, como sistemas informáticos de mayor resolución y más rápidos, implica que los científicos pueden decir cada vez con más certeza si -y de qué manera- los eventos extremos de tormentas y mal tiempo en localidades específicas se ven afectados por el cambio climático. 
 
En la cumbre climática de 2013 en Varsovia, Polonia, la ONU estableció el mecanismo de daños y pérdidas para enfrentar los daños y pérdidas asociados a los impactos del cambio climático, como los eventos extremos, en los países en desarrollo que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.
 
Meinhard Doelle, director del Instituto de Derecho Ambiental y Marino de la Universidad Dalhousie de Canadá, dice que “encontrar formas creíbles para separar la influencia del cambio climático … de los episodios severos sin duda será fundamental” para ayudar con la investigación de daños y pérdidas.
 
Sin embargo, la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) hasta ahora “no ha dado un mandato particularmente fuerte ni ciertamente un solo mandato para asignar responsabilidad u obligación por pérdidas y daños, o incluso desarrollar un mecanismo de compensación”, añade Doelle.
 
Por lo tanto, agrega, “todavía hay mucho por hacer desde el lado legal y político antes de que tales herramientas [de investigación] se utilicen realmente para hacer frente a las pérdidas y daños”.
 
La próxima oportunidad para fortalecerlo, afirma, podría ser en la reunión de la COP21 de diciembre del 2015 (la Conferencia de las Partes de la UNFCCC) en París, Francia.
 
Una herramienta que podría ayudar a separar y poner los efectos del cambio climático sobre el mal tiempo es el modelo llamado ‘atribución probabilística de evento’ (PEA, por sus siglas en inglés). Este ha tratado de examinar la información cada vez más actualizada sobre los efectos del cambio climático en los eventos de mal tiempo y calcular la probabilidad de que un evento de esta naturaleza sea causado por el calentamiento global.
 
Un artículo distribuido en marzo en la reunión inicial de pérdidas y daños afirmó que estos modelos “proporcionan un punto de partida para iniciar el diálogo entre los científicos y las partes de la UNFCCC sobre lo que la ciencia puede ofrecer y cómo podría contribuir al proceso político”.
 
La investigación científica podría ayudar a entregar evidencia que vincule las pérdidas y daños al cambio climático antropogénico, si la aplicación del mecanismo de daños y pérdidas la necesita, señala el documento escrito por los investigadores del Instituto de Cambio Ambiental (ECI, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Oxford, Reino Unido.
 
Pero Nathalie Schaller, investigadora del ECI, indica que el modelamiento PEA sigue siendo un área relativamente nueva de investigación, con muy pocos grupos trabajando en ello.
 
Y este tipo de modelamiento debe superar retos como la recolección de datos a pesar de que los registros están dispersos en muchos países, y asignar responsabilidad por los impactos relacionados con el cambio climático.
 
No obstante, los investigadores creen que los eventos extremos de mal tiempo están siendo simulados con una resolución cada vez mejor gracias a esos modelos.
 
“La idea es informar a las partes interesadas, pero los modelos no han sido plenamente integrados en el cabildeo internacional”, reconoce Roberto Mera, investigador climático de la Unión de Científicos Preocupados, organización sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos que busca soluciones a los problemas mundiales.
 
Pete Walton, investigador del ECI, añade: “Es imposible saber en qué momento los negociadores [climáticos de la ONU] mirarán los resultados de los modelos climáticos y decidirán que son confiables y lo suficientemente sólidos como para usarlos en diseñar políticas alrededor de ellos o para legislar”.
 
Enlace al documento del ECI (en inglés)
 
La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net 
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