Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

En las zonas rurales de Espírito Santo, un estado del sudeste de Brasil, la proporción de agricultores que sufre de una combinación de enfermedades crónicas triplica la de la población brasileña en general.
 
Casi 8 de cada 10 trabajadores rurales analizados (77,4 por ciento) presentó al menos una enfermedad crónica, y 41,5 por ciento presentaron más de una enfermedad, una condición conocida como multimorbilidad.
 
Los resultados, publicados en la revista PLOS ONE, resaltan la importancia de repensar el sistema de salud en Brasil y aumentar el acceso a servicios básicos en regiones agrícolas.
 
A pesar de representar casi 20 por ciento de la población económicamente activa del país, poco se sabe sobre el estado de salud de los 30 millones de agricultores brasileños cotidianamente expuestos a condiciones duras de trabajo agrícola.
 
“La actividad ocupacional de estos profesionales es muy agotadora”, dijo a SciDev.Net Glenda Petarli, autora del estudio y epidemióloga de la Universidad Federal de Espírito Santo en Vitória.

“Nos imaginamos que, por ser una población vulnerable (agricultores), la prevalencia de enfermedades crónicas podría ser alta. Y lo fue. Pero más de lo que esperábamos”.

Glenda Petarli, autora del estudio, Universidad Federal de Espírito Santo.

 
Los agricultores no solo son un grupo vulnerable por el esfuerzo físico y mental que hacen, aclaró. También consumen mucho alcohol y tabaco, tienen una alimentación inadecuada y se exponen día a día a productos químicos tóxicos; todos factores que pueden poner su salud en riesgo.
 
Para llenar el vacío de información, Petarli y sus colegas escogieron a 790 trabajadores agrícolas del municipio de Santa María de Jetibá, en Espírito Santo, y les preguntaron sobre su estilo de vida y las enfermedades que padecían, como diabetes, arritmia, cirrosis, asma, cáncer o enfermedad renal.
 
Durante cinco meses, el equipo también evaluó a los agricultores para ver si tenían síntomas de depresión y midió sus niveles de presión arterial, colesterol y triglicéridos.
 
Así hallaron que casi 80 por ciento presentó al menos una enfermedad crónica. Entre ellas, las más comunes fueron hipertensión, niveles anómalos de lípidos en la sangre y depresión.
 
“Nos imaginamos que, por ser una población vulnerable, la prevalencia de enfermedades crónicas podría ser alta. Y lo fue. Pero más de lo que esperábamos”, destacó Petarli.
 
Asimismo, además de los 328 agricultores (41,5 por ciento) que presentaron multimorbilidad, 134 trabajadores (16,7 por ciento) fueron diagnosticados con multimorbilidad compleja, con tres o más enfermedades afectando al menos tres sistemas corporales. Estos valores de multimorbilidad superan los de encuestas que estimaban un porcentaje de 18,6 por ciento en todas las áreas rurales de Brasil y de 13,4 por ciento para todos los brasileños.
 
Si bien no es posible extrapolar los resultados a todos los agricultores brasileños, muchos viven en condiciones semejantes a los de Santa María de Jetibá. “Eso da un indicio” de que también puedan ser multimórbidos”, dijo Petarli. “Pero no puedo afirmarlo”, subrayó.
 
Según Bruno Nunes, profesor de la Universidad Federal de Pelotas en Río Grande del Sur y líder del Grupo Brasileño de Estudios sobre Multimorbilidad —que no participó en el estudio—, las observaciones revelan fallas en el sistema de salud del país. “Tenemos protocolos clínicos específicos para enfermedades aisladas”, dice Nunes. “Pero no tenemos protocolos ni directrices para tratar con personas con [múltiples] enfermedades al mismo tiempo”, agregó.
 
Los datos que Petarli y sus colegas recolectaron también sugieren que los agricultores mayores de 40 años con sobrepeso y un historial previo de intoxicación por pesticidas probablemente son más propensos a tener múltiples problemas de salud. Sin embargo, el estudio solo capturó un momento en la vida de estas personas. Para saber si estos factores realmente derivan en multimorbilidad se necesitaría hacer otro análisis que las evalúe a través de varios años.
 
Petarli espera que su investigación ayude a cambiar las políticas públicas en Brasil. No solo para que el sistema de salud sea más accesible en zonas rurales y esté más preparado para lidiar con personas multimórbidas, sino también para que el estado invierta en prácticas agrícolas más sustentables que reduzcan el riesgo al que se exponen los agricultores.
 
“Tenemos un país con un gran número de trabajadores rurales que necesitan ser escuchados, que necesitan ser cuidados”, dice Petarli. “Y para ello necesitamos todo el esfuerzo de la sociedad; para que esto sea posible”.

Enlace al estudio en PLOS ONE.

Temas relacionados