26/02/26
Costo de publicar invisibiliza biodiversidad del Sur Global
Por: Daniela López
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[BUENOS AIRES, SciDev.Net] El conocimiento sobre biodiversidad generado en el Sur Global pierde terreno en las revistas científicas de mayor impacto debido a las barreras económicas impuestas por las grandes firmas editoriales que exigen un pago por publicar.
Un estudio publicado en la revista Oikos revela que países como Argentina, Brasil y Chile, junto con India y Sudáfrica, redujeron drásticamente su presencia en publicaciones de ciencias agrícolas, biológicas y ambientales que aplican este modelo.
Ello conlleva un sesgo que, de continuar, podría “consolidar desigualdades sistémicas y debilitar la calidad y la diversidad de la evidencia científica”, señalan los autores.
“Una proporción muy importante de la biodiversidad mundial está en los países del Sur Global. Si quienes la estudian no pueden publicar en las revistas más difundidas, toda la comunidad científica y de gestión del mundo pierde esa información”, explica a SciDev.Net Sandra Díaz, del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina, una de las autoras del estudio.
Los Cargos por Procesamiento de Artículos (APC, por sus siglas en inglés) son tarifas que las revistas científicas cobran a los autores para publicar sus trabajos y que queden disponibles gratuitamente para los lectores.
Dichos cargos oscilan entre US$ 2,000 y 10,000. El análisis estima que desde que las revistas adoptaron el Acceso Abierto basado en APC y abandonaron el modelo de suscripción [el público pagaba por leer], la participación de científicos del Sur Global en estas publicaciones cayó 45 por ciento.
“Con lo que pide una revista puedes financiar tres meses de trabajo de un becario doctoral o mantener un laboratorio. Es una lógica perversa pretender que los recursos públicos destinados a investigación se usen para que una empresa comercial cobre por el producto final de la ciencia”.
Mercedes Bustamante, investigadora de la Universidad de Brasilia y miembro de la Academia de Ciencias de Brasil
“Para un científico en Argentina es imposible pagar esos montos; en algunos casos, los subsidios de investigación ni siquiera alcanzarían a cubrir una sola publicación”, señala a SciDev.Net Pablo Huais, del Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la UNC y autor principal del estudio.
También en Brasil estos costos representan altos porcentajes en los subsidios para investigación, que mayoritariamente son otorgados por fondos públicos y suelen restringir el uso del dinero para el pago de publicaciones.
“Con lo que pide una revista puedes financiar tres meses de trabajo de un becario doctoral o mantener un laboratorio. Es una lógica perversa pretender que los recursos públicos destinados a investigación se usen para que una empresa comercial cobre por el producto final de la ciencia”, dice a SciDev.Net Mercedes Bustamante, de la Universidad de Brasilia.
El modelo de Acceso Abierto nació hace dos décadas para democratizar el saber, pero en el camino fue capturado por intereses comerciales, explica a SciDev.Net la física Ana María Cetto, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y referente en el movimiento de ciencia abierta en la región.
Aunque instituciones grandes, como la UNAM, mantienen acuerdos para eximir estos pagos en miles de títulos, Cetto advierte que el problema persiste: “Incluso si el investigador no lo paga de su bolsillo, lo paga la universidad. Se está drenando el presupuesto institucional hacia editoriales comerciales”, afirma.
Esta exclusión financiera no solo afecta la carrera de los científicos, sino que distorsiona el conocimiento global.
Ek Del Val de Gortari, investigadora del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM, quien trabaja con interacciones ecológicas en cultivos de maíz, advierte que información agrícola crucial suele quedar relegada a revistas locales de baja difusión.
“Sin una difusión adecuada (de las publicaciones) se pierde la posibilidad de aportar a la ciencia global desde el conocimiento local”, comenta a SciDev.Net.
Sandra Díaz concluye que esta brecha favorece la llamada “ciencia paracaídas”, desarrollada por el Norte Global, con preguntas que no responden a las prioridades regionales ni ayudan a generar políticas públicas sólidas en los países donde se encuentra la biodiversidad.
Consultada sobre esta brecha, la editorial Wiley —una de las tres grandes firmas sobre publicaciones científicas junto a Elsevier y Springer Nature— señaló mediante correo electrónico, que posee acuerdos con más de 15 organizaciones del Sur Global para apoyar tanto la lectura como la publicación.
Afirma que en 2025 lanzaron la iniciativa piloto de Paridad de Poder adquisitivo en los Precios de Acceso Abierto [ajuste de APC] para investigadores de América Latina, la cual permite a autores de 33 países publicar en casi 600 revistas de acceso abierto con costos muy reducidos.
“Recientemente, ampliamos el programa hasta mediados de 2026 y estamos monitoreando de cerca su impacto en las publicaciones de la región”, informa.
Sin embargo, expertos como Cetto advierten que estos acuerdos suelen ser insuficientes, pues no cubren a todos los países que requieren descuentos.
El estudio de Huais también subraya esta limitación, al señalar que como se trata de convenios con entidades específicas, quienes no pertenecen a esas instituciones quedan excluidos de los beneficios y deben pagar el costo total.
Por eso, el trabajo propone que las entidades de ciencia y tecnología fomenten el uso de repositorios y revistas no comerciales. Los autores plantean que la solución no es solo financiera, sino un cambio en la cultura de la evaluación científica, que reconozca el valor de las publicaciones regionales.
Proponen como alternativa el modelo Diamante, una forma de publicar en la que no paga ni el autor ni el lector. Estas revistas son apoyadas por universidades, instituciones públicas o asociaciones científicas, no tiene fin comercial y los costos asociados se cubren colectivamente. Algunos casos son Scielo o Redalyc.
“Es una cuestión de decisión política de parte de las administraciones que este tipo de cambio suceda”, sostiene Huais.
Cetto coincide: “Debemos invertir en nuestras propias revistas y plataformas, que no cobran por publicar ni por leer, y asegurar que sean reconocidas plenamente por los sistemas de evaluación de los investigadores en nuestros países”, concluye.
Consultadas por SciDev.Net, Elsevier y Springer Nature no brindaron sus comentarios hasta el cierre de esta información.
Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net
