15/04/26

Consumo de alcohol agrava brechas sociales en la región

consumo alcohol
La Conferencia Global sobre Políticas de Alcohol es un foro mundial que reúne a investigadores, tomadores de decisión y partes interesadas en hacer frente a la industria de bebidas alcohólicas. Por primera vez se realizó en América Latina. Crédito de la imagen: Carlos Manuel Guerrero para SciDev.Net

De un vistazo

  • Por primera vez la conferencia sobre políticas de alcohol ocurre en América Latina
  • La industria del alcohol está diseñando estrategias específicas para atraer mujeres
  • Participantes de conferencia piden más impuestos a bebidas alcohólicas para desincentivar consumo

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[CIUDAD DE MÉXICO, SciDev.Net] El consumo de alcohol en América Latina no solo no ha disminuido en la última década: está profundizando desigualdades sociales y afectando de forma desproporcionada a mujeres, adolescentes y personas en situación de pobreza, advirtieron especialistas reunidos en la 8ª Conferencia Global sobre Políticas de Alcohol (GAPC por sus siglas en inglés), celebrada en Río de Janeiro, Brasil.

“El alcohol es un determinante significativo en la mortalidad y la carga de enfermedad en la región (…) pero con marcadas diferencias”, dijo a SciDev.Net Raúl Martín del Campo, asesor regional en alcohol y sustancias psicoactivas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esto implica que no todas las personas enfrentan los mismos riesgos ni las mismas consecuencias.

Además, añadió, en América Latina el alcohol es altamente relevante “por una alta normalización del consumo, carencia de políticas efectivas integrales que reduzcan los daños del alcohol y débil control en algunos contextos”.

La GAPC se realizó del 8 al 10 de abril. Es la primera vez que esta conferencia, el mayor foro mundial para investigadores y tomadores de decisiones en materia de salud pública frente a esa industria, se lleva a cabo en un país de América Latina, lo que en opinión de Martín del Campo “refleja el creciente interés y desarrollo de políticas en la región” para disminuir el consumo de alcohol.

Según datos de la OPS, el consumo en la región es 40 por ciento mayor que el consumo mundial y se caracteriza por patrones de consumo riesgoso, a consecuencia de lo cual cada diez segundos muere una persona por causas relacionadas con el alcohol en las Américas.

Diversos estudios han documentado que el consumo de alcohol se asocia con desempleo, inestabilidad financiera y problemas de salud mental como la depresión. También existe evidencia de que la pobreza aumenta la probabilidad de sufrir enfermedades relacionadas con el alcohol.

“El alcohol es un determinante significativo en la mortalidad y la carga de enfermedad en la región (…) pero con marcadas diferencias”.

Raúl Martín del Campo, asesor regional en alcohol y sustancias psicoactivas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Este doble vínculo da lugar a lo que los especialistas denominan “paradoja del daño alcohólico”: las personas con menos recursos sufren mayores daños por el consumo de alcohol que los grupos económicamente más favorecidos, incluso si beben cantidades similares, probablemente debido a la asociación con actividades poco saludables como el tabaquismo y mala alimentación, y el menor acceso a servicios de salud.

Una de las discusiones más relevantes de la conferencia fue el aumento de consumo de alcohol entre mujeres. En la región, según datos de la OPS, los países con mayor consumo femenino son Uruguay, Argentina y Chile (5,3, 4,7 y 4,5 litros per cápita, respectivamente). Sin embargo, países como Brasil, Paraguay, Perú y México también figuran entre los de mayor consumo per cápita femenino.

Para los especialistas, este aumento no es casual. La GAPC destacó que la industria ha desarrollado estrategias específicas para atraer a las mujeres, basadas en narrativas de empoderamiento, productos feminizados y marketing digital personalizado que vinculan el consumo de alcohol con la identidad, la vida cotidiana y las dinámicas emocionales femeninas.

“Venden el alcohol como una respuesta emocional a la vida de las mujeres, para el manejo y solución del estrés laboral, carga del cuidado, presión social y expectativas de género”, precisó Martín del Campo.

Añadió que la industria está aprovechando el discurso del feminismo y la identidad femenina para insertarse en momentos culturales relevantes, como el 8 de marzo.

Para algunos especialistas, estos patrones profundizan las desigualdades porque las mujeres corren más riesgos por el consumo de alcohol que los hombres.

“Las mujeres, en promedio, tienen menor agua corporal y menos enzimas que metabolicen el alcohol, lo que puede llevar a mayores concentraciones de alcohol en sangre y daños a la salud a corto y largo plazo”, explicó a SciDev.Net Nancy López, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública de México.

López advirtió que consumir más de una bebida estándar por hora incrementa el estrés oxidativo y el daño al ADN, lo que eleva el riesgo de cáncer de boca, laringe, esófago, colon y recto.

La investigadora también alerta sobre el consumo de alcohol en adolescentes. En México, por ejemplo, 18.3 por ciento de los hombres y 17,2 por ciento de las mujeres entre 10 y 19 años reportaron haber consumido al menos una bebida alcohólica en el último año.

“Parecen porcentajes bajos, pero hay que tomar en cuenta que son menores de edad, para quienes la venta de alcohol está prohibida”, dijo López.

Los cambios

Durante la conferencia se insistió en la necesidad de aplicar impuestos específicos a las bebidas alcohólicas, una de las medidas más efectivas y costo-eficientes para reducir su consumo.

“Si se aumentan los precios [del alcohol] el consumo cae”, dijo a SciDev.Net Carlos Manuel Guerrero López, investigador en Economics for Health, de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

Añadió que, en América Latina, los impuestos al alcohol son generalmente bajos, especialmente en comparación con los del tabaco.

Guerrero explicó que “los sectores socioeconómicos de menores ingresos en general son más sensibles a cambios en los precios. Por eso se dice que estos impuestos son progresivos porque benefician más a las personas con menores ingresos”, debido a que un impuesto mayor encarece el precio final y desanima el consumo.

Aunque la región aún no ha implementado de manera integral políticas más efectivas, algunos países muestran avances. Brasil ha fortalecido sus políticas fiscales; Chile ha restringido la publicidad de bebidas alcohólicas y ha incorporado advertencias sanitarias; mientras que Perú y Colombia han reforzado la detección temprana del consumo problemático en servicios de salud primaria.

América Latina tiene hoy la oportunidad de posicionarse como un actor clave en la prevención de los daños del alcohol, sostiene Martín del Campo. Y concluye que ahora el reto es pasar de la evidencia a la acción.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net