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[SÃO PAULO] Las partículas extrafinas de aerosol, menores a 50 nanómetros de diámetro, causadas por la contaminación urbana tienen marcada influencia en la formación de nubes en la Amazonía, por lo que pueden intensificar las tormentas y potencialmente tener efectos colaterales en el clima de la región.
 
Además, como la Amazonía tiene una influencia muy grande en la regulación del clima en el resto del mundo, los efectos de los pequeños aerosoles observados en esta región también podrían desencadenar cambios climáticos a nivel global, advierte un estudio publicado en Science.
 
Si bien se sabía que los aerosoles cumplen un papel importante en la configuración del clima, se pensaba que las partículas extrafinas de aerosol eran demasiado pequeñas para afectar la formación de nubes, lo que ha sido descartado por el nuevo estudio, al menos en el caso de la región amazónica, donde se da una combinación de factores propios de la región.
 
Los investigadores analizaron la influencia de las pequeñas partículas en la formación de los ciclos de nubes en la selva amazónica durante la temporada de lluvias de 2014, cuando no había incendios en la región y la única fuente de contaminación era Manaos, la ciudad más grande de la Amazonía.
 
Con 2 millones de habitantes, más de 500 mil vehículos y alimentada con plantas termoeléctricas, la ciudad produce una nube de contaminación que los vientos suelen transportar a las áreas circundantes.

Verificamos que presencia [de las partículas extrafinas] es una de las razones por las cuales algunas tormentas se vuelven tan fuertes y producen tanta lluvia en la región amazónica”.

Luiz Augusto Machado, Instituto Brasileño de Investigaciones Espaciales
 
Utilizando una estación terrestre capaz de medir la concentración de aerosol en la atmósfera y el movimiento vertical del aire, calcularon el tamaño de las gotas en las nubes, la cantidad de lluvia y la velocidad con la que se transportaba el vapor desde la superficie de la tierra a las nubes.
 
La estación meteorológica se ubicó en la ciudad de Manacapuru, a 80 kilómetros de Manaos, que recibe tanto la contaminación transportada por los vientos como el aire puro del bosque.
 
Eso permitió a los científicos examinar el impacto de la contaminación en los procesos atmosféricos en un entorno predominantemente preindustrial e identificar los efectos de las partículas extrafinas en el ciclo de las nubes.
 
Al analizar estos datos, notaron que la condensación alrededor de las partículas diminutas aumentaba significativamente la formación de nubes y calentaba el aire circundante, intensificando los llamados sistemas de nubes convectivas profundas, responsables de causar tormentas en los trópicos amazónicos.
 
"Estas partículas diminutas forman gotitas de nubes cuando todas las partículas más grandes en un ambiente cálido y húmedo ya han sido usadas para formar gotas", dice el meteorólogo Luiz Augusto Machado, del Centro de Pronóstico del Tiempo y Estudios Climáticos del Instituto Brasileño de Investigaciones Espaciales, uno de los autores del estudio. La baja concentración de partículas grandes contribuye a elevar los niveles de vapor de agua y aumentar la humedad relativa, propiciando las condiciones para que las partículas pequeñas se transformen en gotas de nubes, explica.
 
Aunque diminutas, estas partículas son numerosas, por lo que pueden formar muchas pequeñas gotas, sobre las cuales se condensa el exceso de vapor de agua. Eso hace que las corrientes ascendentes sean mucho más potentes. Se tira más aire caliente a las nubes, lo que significa más rayos y lluvia, señala Machado.
 
"Se pensó que estas partículas extrafinas eran demasiado pequeñas para ayudar a la formación de gotas", agrega. "Ahora verificamos que su presencia es una de las razones por las cuales algunas tormentas se vuelven tan fuertes y producen tanta lluvia en la región amazónica", dice a SciDev.Net.
 
Los hallazgos se basan en investigaciones sobre la influencia de los aerosoles en el ciclo de formación de nubes en la región desarrolladas en el ámbito del GoAmazon, un proyecto de investigación que reúne a cien investigadores de Brasil, Estados Unidos y Alemania.
 
Para la científica atmosférica Maria Assunção da Silva Dias, del Instituto de Astronomía, Geofísica y Ciencias Atmosféricas de la Universidad de São Paulo (USP), "los resultados muestran la importancia de las pequeñas partículas en la formación de nubes intensas afectadas por la contaminación de Manaos".
 
Para la química Pérola de Castro Vasconcellos, del Laboratorio de Estudios de Química Atmosférica de la U SP, "esto cambia la forma como se representarán las nubes en los modelos utilizados para el pronóstico del tiempo, así como la forma como los investigadores entienden el funcionamiento de las lluvias tropicales ", comenta a SciDev.Net.
 
Como siguiente paso los investigadores intentarán verificar las consecuencias de esa dinámica en otras regiones del Brasil y del mundo.

El estudio publicado en Science es el resultado de proyectos financiados por FAPESP, uno de los donantes de SciDev.Net.

Enlace al artículo en la revista Science