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  • Defensores de los fogones limpios no miden sus impactos

Millones de cocinas limpias han sido desplegadas en el mundo en desarrollo, pero hay muy poca investigación que mida la eficacia de esta intervención y cómo se podría mejorar, dicen los investigadores.
 
La quema de biomasa, como carbón vegetal, desechos de cultivos y madera para cocinar y calefaccionar causa la contaminación del aire en el interior de las viviendas, lo que afecta a tres mil millones de personas en el mundo. 

La contaminación del aire es una de las principales causas ambientales de muerte, con cerca de dos millones de fallecimientos cada año —la mayoría de ellos debido a infecciones agudas de las vías respiratorias bajas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón— según la OMS. 

Pero, a pesar de que los riesgos sanitarios asociados con la contaminación del aire en interiores son claros, aún se desconoce la cantidad a la que deben reducirse las emisiones para erradicar esos riesgos y mejorar la salud, dijeron los investigadores en un artículo publicado hoy en Science (14 de octubre). 

Hasta la fecha, ha habido solo un estudio sobre el impacto de una menor exposición a la contaminación del aire en interiores, dijeron los expertos. La investigación analizó la neumonía infantil en Guatemala y encontró que se necesita un 90 por ciento de reducción de las emisiones para disminuir el riesgo. Aún no está claro si otros riesgos sanitarios necesitan una reducción igualmente drástica, señalaron los autores. 

“Necesitamos medir los niveles de exposición al humo en los hogares cuando se usan estas nuevas cocinas. No es suficiente basarse en lo que funciona en el laboratorio”, dijo a SciDev.Net William Martin, coautor del artículo y director asociado para la prevención de enfermedades y promoción de la salud en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. 

“Necesitamos estar seguros de que las cocinas realmente reducen el humo a un nivel que mejora la salud, necesitamos evaluar a una población suficientemente grande y medir directamente los impactos sobre la salud”. 

Martin agregó: “No hay atajos para la investigación. Necesitamos verificar si se registran resultados similares en contextos diferentes y usando distintos efectos sobre la salud”. 

Los autores dicen que se necesitarían alrededor de US$150 a 200 millones para investigar los riesgos sanitarios asociados con la contaminación del aire en interiores. 

Las iniciativas para implantar nuevas cocinas mejoradas y eficientes brindan una “gran oportunidad” para determinar si esta intervención funciona, dijeron los investigadores, citando a la Alianza Mundial para las Cocinas Limpias, creada por la Fundación de las Naciones Unidas, que busca distribuir cocinas y combustibles limpios y eficientes a 100 millones de hogares en 2020. 

La contaminación del aire en interiores también está vinculada al bajo peso al nacer, lesiones por quemaduras, cataratas, enfermedades cardiovasculares, asma y tuberculosis. Y la quema de biomasa contribuye a la degradación ambiental y a la deforestación. Cocinas mejoradas y eficientes podrían ayudar a reducir el uso de combustibles y disminuir las emisiones de carbón negro (un componente clave del hollín).

Enlace al artículo completo en Science

Vea abajo un video de la Fundación de las Naciones Unidas sobre los efectos de los fogones en la salud: