09/04/26

Perú: 35 candidatos a la Presidencia, pero sin planes de CTI

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La ciencia y la tecnología ocupan un lugar marginal en las propuestas de gobierno de los candidatos que disputarán la Presidencia del Perú este domingo 12 de abril. Crédito de la imagen: Presidencia del Perú, bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 2.0 Deed.

De un vistazo

  • Mayoría de candidatos a Presidencia de Perú no incorpora la ciencia como eje estratégico de desarrollo
  • Solo uno de los 35 candidatos propone aumentar la inversión en el área como porcentaje del PBI
  • Inversión pública en el sector creció sostenidamente desde 2013, pero ahora panorama es incierto

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[LIMA, SciDev.Net] El desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación (CTI) no es prioridad en los planes de los 35 candidatos que el domingo 12 de abril disputarán la Presidencia de Perú, un país de 35,5 millones de habitantes que en los últimos diez años ha tenido ocho presidentes.

Pese a que casi todos los candidatos invocan la innovación como motor del desarrollo, la ciencia y la tecnología ocupan un lugar marginal en sus propuestas de gobierno.

Esta carencia quedó en evidencia durante los debates públicos organizados por el Jurado Nacional de Elecciones, uno de cuyos ejes temáticos fue educación y tecnología.

Entonces, la mayor parte de candidatos eludió el tema o lo trató desde el punto de vista del consumo o el emprendimiento, pero no como un factor de creatividad, conocimiento y desarrollo humano.

Una revisión posterior de SciDev.Net a los planes de gobierno difundidos públicamente muestra que, si bien casi todos mencionan a la tecnología e innovación —y en menor medida a la ciencia—, lo hacen de forma tangencial, subordinadas a la industrialización, la competitividad o la modernización del Estado, sin traducirse en políticas públicas estructuradas ni compromisos de financiamiento.

Solo una propuesta —del Partido del Buen Gobierno, agrupación de centro creada en 2023 y liderada por Jorge Nieto, quien fue ministro de Defensa y de Cultura durante la Presidencia de Pedro Pablo Kuczynski— plantea aumentar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) a, cuando menos, el 1 por ciento del PBI, tal como lo establece la Política Nacional de CTI para 2030.

Los demás eluden el tema del financiamiento o la incorporación del sector como eje económico estratégico.

En los programas de gobierno de los tres partidos que las encuestas señalan con más chances de disputar una segunda vuelta, Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori, solo incluye a la CTI como principio doctrinario, pero no presenta políticas sectoriales específicas, metas o instrumentos de política.

País para Todos, de Carlos Álvarez, incluye menciones generales sobre el uso de la tecnología y la transferencia tecnológica para modernizar la gestión estatal, pero sin compromisos u objetivos estratégicos de investigación científica ni innovación tecnológica.

Y Renovación Popular, de Rafael López Aliaga, también incluye a la ciencia y tecnología como concepto general para impulsar el desarrollo nacional y la productividad, pero sin metas o políticas concretas.

La ausencia del sector revela también la improvisación de muchos de los candidatos, entre los cuales figuran políticos con experiencia y varias elecciones perdidas, pero también personajes poco conocidos: un cómico, militares, ex agentes de inteligencia y hasta un prófugo de la justicia.

Además, las tendencias tradicionales de izquierda y derecha aparecen difuminadas en muchos de los planes presentados, obedeciendo más a intereses regionales o sectoriales.

“Los resultados de las políticas de CTI normalmente toman mucho tiempo, los gobiernos no las priorizan si no pueden mostrar resultados concretos en su periodo gubernamental”.

Mario Bazán, coordinador de la Maestría en Investigación, Ciencia y Tecnología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia

Para Mario Bazán, coordinador de la Maestría en Investigación, Ciencia y Tecnología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, los planes responden a una lógica orientada a captar votos.

“Las propuestas se enfocan en miedos y barreras de acceso a servicios, lo que limita la capacidad de plantear políticas desde la CTI”, señala a SciDev.Net.

Bazán añade que, aunque la CTI aparece en los planes, rara vez se la integra de manera transversal y se quedan en asuntos generales como crear un Ministerio de Ciencia, otorgar becas universitarias, digitalizar el Estado o promover la industrialización.

“Los resultados de las políticas de CTI normalmente toman mucho tiempo, los gobiernos no las priorizan si no pueden mostrar resultados concretos en su periodo gubernamental”, afirma.

Karina Maldonado, subdirectora de Innovación y Transferencia Tecnológica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC) del país, advierte —a título personal— que esta ausencia profundiza brechas estructurales y limita la diversificación productiva.

“En el mediano plazo implica perder oportunidades para generar mayor valor agregado y competitividad”, agrega en diálogo con SciDev.Net.

Considera que ello es grave dado que una de las metas del país es ser parte de la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico] y de su Comité de Política Científica y Tecnológica.

Bazán concuerda. “Aún estamos muy por detrás del promedio latinoamericano de inversión en investigación y desarrollo tecnológico (0,6 por ciento del PBI), y muy lejanos a los países de la OCDE, [que es] superior al 3 por ciento en promedio”, afirma.

Pese a ciertos avances —en Perú, la inversión en CTI pasó de 0,08 por ciento del PBI en 2008 a 0,18 por ciento en 2023—, el panorama es incierto. El presupuesto 2026 del CONCYTEC tuvo un recorte de 10,1 por ciento respecto al de 2025 y, de mantenerse la tendencia, la recuperación sostenida que inició en 2013 podría interrumpirse.

Maldonado indica que no se trata solo de aumentar el gasto público, “también hay que generar condiciones para movilizar inversión privada, fortalecer incentivos y mejorar la articulación entre actores, incluyendo mecanismos de cooperación internacional. Sin estos elementos, es difícil lograr incrementos significativos y sostenibles”, subraya.

Bazán subraya que revertir esta situación exige mayor liderazgo público. “Por cada sol que invierta el Estado, el sector privado debería aportar dos. Solo así se podría alcanzar el uno por ciento del PBI en CTI hacia 2030”, concluye.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net