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[MEDELLÍN] En números, la situación de la región alarma: desde 1960, la cantidad de agua potable disponible por persona en las Américas se redujo 50 por ciento; y la huella ecológica de la región creció entre 200 y 300 por ciento. Y eso en solo medio siglo. Al comparar con la época de la colonización europea, 88 por ciento del bosque atlántico se transformó en tierra dominada por la actividad humana. Y hacia el futuro, la perspectiva no es más alentadora: 40 por ciento de la biodiversidad actual se perderá para 2050.
 
Estas fueron algunas de las cifras que se divulgaron durante la Sexta Plenaria de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios Ecosistémicos (IPBES), realizada del 17 al 24 de marzo en Medellín, Colombia, que reunió a unos 550 investigadores y autoridades de 129 países.
 
Allí, el IPBES aprobó cuatro informes realizados durante tres años y coproducidos por centenares de científicos, tomadores de decisión y representantes de la sociedad civil que evaluaron el estado de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos en las Américas, Asia y el Pacífico, África, y Europa y Asia Central, y el estado de degradación de los suelos.
 
Las cifras surgen de esos estudios, que muestran que la biodiversidad del planeta se pierde a mayor velocidad de la que se recupera, y la degradación del suelo socava el bienestar de al menos 3.200 millones de personas en el mundo.
 
Aunque aún “existen lagunas de conocimiento, sabemos lo suficiente como para gestionar nuestra biodiversidad mucho mejor de lo que lo hemos hecho hasta ahora”, dijo Sir Robert Watson, uno de los más destacados científicos ambientales del mundo y presidente de IPBES.
 
“Es necesario actuar ahora”, agregó Watson. “De hecho, el tiempo para actuar fue ayer y antes de ayer”, agregó, e insistió en que de otro modo no se podrán cumplir los compromisos asumidos en acuerdos globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre otros.
 

Estado de la biodiversidad

Quien visite hoy un área natural verá 30 por ciento menos de biodiversidad comparada con la que había al momento de la colonización europea, dijo Jake Rice, copresidente de la evaluación de las Américas. Para 2050, pronosticó, “esa pérdida subirá a 40 por ciento, en un escenario de negocios como el actual”.
 
En las últimas décadas, la sobrepesca redujo las poblaciones de diversas especies entre 20 y 70 por ciento, alterando la productividad y las funciones de ecosistemas marinos y de agua dulce. 
 
También dijo que la población de las Américas produce 22,8 por ciento de la huella ecológica global, y América del Norte representa 63 por ciento de esa proporción con solo 35,9 por ciento de la población del continente.

La distribución de los beneficios a la población americana por el uso de la naturaleza es desigual, lo que se convierte en desafío, pues América alberga siete de los 17 países con mayor biodiversidad del mundo y tiene una densidad de población humana que varía de 2 por 100 km2 en Groenlandia a más de 9.000 por km2 en varios centros urbanos. 
 

La degradación de los suelos

En ese escenario de biodiversidad, la degradación de los suelos —también a causa de la actividad humana— empuja al planeta hacia una sexta extinción masiva de especies.
 
Menos de un cuarto de la superficie terrestre de la Tierra permanece libre de impactos humanos sustanciales y la proyección para 2050 será de menos de 10 por ciento. “El desierto de La Guajira, en Colombia, será inhabitable en unos años”, dijo a SciDev.Net Brigitte Baptiste, miembro del Panel Multisectorial de IPBES.
 
En los últimos 300 años se perdió 87 por ciento de los humedales y para 2050, la degradación de la tierra y el cambio climático reducirán los rendimientos de los cultivos en un promedio de 10 por ciento a nivel mundial, lo cual probablemente obligará a migrar a unas 50 a 700 millones de personas.
 
El informe concluye que la mayor parte de la degradación futura ocurrirá en América Central, Suramérica, África Subsahariana y Asia.
 

Consenso entre los actores

A pesar del panorama desalentador, hay optimismo frente a la acción, luego de los resultados presentados en Medellín, porque el proceso de construcción de los documentos incluyó a sectores de la población desde el comienzo, lo que lo hace más horizontal.
 
Christopher Anderson, representante del gobierno argentino y uno de los autores del documento de las Américas, dijo a SciDev.Net que se trató de “un proceso de coproducción de conocimiento”, porque se inicia con preguntas de los gobiernos y durante el tiempo de producción se invita a otros sectores como ONG y grupos indígenas a participar.
 
“La socialización de la información tiene mucha más posibilidad de éxito por esta co-producción”, explicó.
 
En diálogo con SciDev.Net, el director del Instituto Interamericano de la organización intergubernamental para la Investigación del Cambio Global (IAI), Marcos Regis da Silva, dijo que esta institución apoyará este proceso gracias a un acuerdo firmado durante la sesión de Medellín.
 
“Lo que hace el IAI es tomar los resultados de la investigación, traducirlos y hacerlos digeribles para que los responsables políticos puedan tomar decisiones políticas más efectivas”, destacó.
 
Finalmente, Sir Watson dijo a SciDev.Net que continuarán divulgando los resultados, incluso a nivel de los niños en los colegios: “comenzaremos un viaje para asegurarnos de que podamos devolver este mensaje al público, a los gobiernos, al sector privado”.
 
IAI es donante de SciDev.Net
 
Enlace al documento completo divulgado por IPBES.