10/09/25

Perú: detectan Aedes aegypti en comunidades rurales amazónicas

Aedes aegypti Amazonia
Puerto de Pucallpa, sobre el río Ucayali, en el este del Perú, uno de los principales centros fluviales de la Amazonía. Crédito de la imagen: Daniel Chávez Castro/Wikimedia Commons, bajo licencia Creative Commons CC BY 3.0 Deed

De un vistazo

  • Mosquito es detectado en lugares de la Amazonía donde no existían reportes de su presencia
  • El Aedes, de vuelo limitado, es capaz de viajar largas distancias usando embarcaciones
  • En los Andes se le detectó incluso a 2.700 metros, altitud por encima de registros previos

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[LIMA, SciDev.Net] El mosquito Aedes aegypti, vector de varios virus como el dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, está penetrando en comunidades remotas de la Amazonía peruana, donde no existían reportes de su presencia, lo que representa una amenaza a la salud de esa poblaciones que tradicionalmente enfrentan severas carencias sanitarias.

La alerta surge de un estudio que encontró el mosquito en 29 de 30 localidades rurales que abarcan aldeas y zonas más urbanizadas de Iquitos, Yurimaguas y Pucallpa. Estas tres ciudades conectadas fluvialmente están ubicadas en el nororiente y este del Perú, respectivamente, tienen intenso tráfico de embarcaciones y pasajeros y cientos de comunidades rurales asentadas en sus riberas, entre ellas algunas de pueblos originarios.

Publicada en Plos Neglected Tropical Diseases, la investigación halló adultos de A. aegypti en las casas más cercanas a los puertos con más frecuencia que en las más alejadas. En opinión de los investigadores, esto indica que el mosquito viaja largas distancias usando las embarcaciones. Solo en un sitio de los 30 muestreados se encontró una fuerte señal de invasión mediante el estado de huevo o larva además de adultos.

“Nuestro estudio sugiere que las nuevas invasiones ocurren principalmente cuando las hembras adultas vuelan desde los barcos para poner huevos en las casas más cercanas y luego se desplazan tierra adentro con el tiempo, de casa en casa”, señala a SciDev.Net Kara Fikrig, autora principal del estudio e investigadora de la Universidad de Cornell, Estados Unidos. Añade además que los mosquitos Ae. aegypti “no son buenos voladores”.

Sus pesquisas encontraron un patrón de distribución distintivo del mosquito, que se irradia desde el puerto y avanza gradualmente hacia las comunidades. El sitio muestreado más lejano donde se encontró el vector estuvo a 266 km de Iquitos, la ciudad de medición más cercana.

Fikrig subraya que seguirán estudiando la dinámica de distribución para obtener más evidencia sobre este proceso.

Mantener los depósitos de agua bien tapados es una práctica adecuada para evitar la proliferación del Aedes Aegypti. Crédito de la imagen: OPS / Flickr.

La bióloga Palmira Ventosilla, quien lleva más de 30 años estudiando el Aedes aegypti en el Perú y países como Guayana y Honduras, y que no formó parte de la investigación, afirma que el mosquito “es un vector con una capacidad increíble de invadir nuevas zonas” y por ello no le sorprende que viaje en las embarcaciones.

Para ella, es muy importante que se hayan estudiado qué áreas lejanas de la ciudad están siendo infestadas “porque una vez que entra el Aedes a una zona, si las personas sigue guardando agua en depósitos y recipientes vamos a tener el establecimiento de estos vectores”, advierte.

“Los criaderos propicios para el mosquito pueden ser innumerables: depósitos, bolsas, llantas, platitos de macetas, floreros, toda fuente de agua limpia”, subraya a SciDev.Net Ventosilla, quien además es especialista en el control de enfermedades infecciosas y tropicales y coordinadora del Laboratorio de Microbiología Experimental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Indica que cada hembra pone cien huevos, de los cuales nacen el 80-90 por ciento. “En cinco días se va a tener esa cantidad de Aedes entre hembras y machos”, advierte. Y además, menciona otra posibilidad: la transmisión transovárica, que se da en zonas donde hay cambios climáticos drásticos (verano muy caluroso, invierno muy frío), lo que convierte al Aedes en un vector de altísimo riesgo.

En la transmisión transovárica, los huevos infectados no eclosionan si el invierno es frío, pero en verano, al contacto con agua limpia, lo harán, dando lugar a larvas que se desarrollarán en mosquitos adultos infectados que ya nacen con la capacidad de transmitir el virus a los humanos cuando los piquen.

Consecuencias devastadoras

Este no es el primer estudio que detecta la presencia de Aedes, un mosquito evidentemente urbano, en entornos rurales de nuestra región. Brasil, Cuba, Colombia y Venezuela son algunos países donde se ha reportado la infestación desde 2006, pero la particularidad del caso peruano es su precario sistema de salud en la Amazonía, para una población dispersa y remota que supera el millón de habitantes.

Para Fikrig, el hallazgo de Aedes aegypti en aldeas remotas de la Amazonía es “alarmante” y “podría tener consecuencias devastadoras para la salud pública”.

“Podríamos observar una transmisión más generalizada del dengue y posiblemente de otros virus transmitidos por Aedes […] Las iniciativas de control también serían más costosas y logísticamente complejas, ya que muchas comunidades son remotas y difíciles de alcanzar de forma constante”, añade.

Con ella coincide el biólogo Arnold Noriega, coautor del estudio e investigador de la Asociación Prisma, entidad que  diseña y ejecuta investigaciones y proyectos innovadores para poblaciones vulnerables del país.

Muchos pueblos donde trabajamos solo cuentan con un puesto de salud básico y con solo un técnico, carecen de medicamentos y no pueden diagnosticar o manejar enfermedades graves como el dengue hemorrágico, describe a SciDev.Net.

Otros, no tienen puestos de salud, lo que a veces implica hasta 18 horas de viaje para llegar a un puesto donde haya un médico, o incluso días para llegar a un hospital, añade.

Señala que como investigador se sintió impactado al constatar la presencia del vector del dengue en tantos sitios, “lo que indica que el mosquito se está movilizando silenciosamente en comunidades rurales de la Amazonia, sin que se haya activado previamente la alarma”.

Los ríos constituyen la principal vía de comunicación en la Amazonia peruana, incluso para trasladar pacientes graves a un establecimiento de salud. Crédito: cortesía de Kara Fikrig para SciDev.Net.

Cesar Munayco Escate, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Perú) del Ministerio de Salud, señala a SciDev.Net que si bien el estudio es importante, sus resultados no le sorprenden porque ya se tienen mapeadas muchas zonas de la selva, e incluso de los Andes, con presencia de Aedes donde antes no estaba.

“Se están encontrando nuevas zonas de infestación, incluso en altura, a 2.700 metros sobre el nivel del mar, cuando la evidencia previa mostraba que no prosperaba por encima de dos mil metros”, afirma.

Para él, se trata de una combinación entre el cambio climático y las condiciones de vida de la población, con millones de personas que tienen acceso restringido al agua potable o no cuentan con ese servicio y se ven obligados a almacenarla.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, el 73 por ciento de la población nacional no recibe servicio las 24 horas  o su contenido no tiene los niveles adecuados de cloro residual libre.

Un alto porcentaje de pobladores tienen que almacenar agua “y ese es un factor de riesgo muy importante para la proliferación del Aedes”, reconoce Munayco.

Coincidiendo con los autores de la investigación, que alertan sobre el riesgo de brotes de otras enfermedades transmitidas por el vector, especialmente fiebre amarilla, el funcionario revela que en zonas de la selva alta se han encontrado mosquitos Aedes junto a mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes, algunas de cuyas especies pueden transmitir esa enfermedad y el virus mayaro. “Se han tomado las medidas para evitar un brote de fiebre amarilla urbana”, informa.

“Eso, indudablemente, cambia las estrategias que tenemos en el ministerio respecto a dengue y fiebre amarilla”, precisa. Esos cambios incluyen extender el trabajo de vigilancia y control vectorial a zonas rurales, donde coexisten ambas enfermedades.

“Vamos a hacer una red de informantes clave con las poblaciones indígenas, […] para que puedan informar más rápidamente lo que está ocurriendo en estos lugares con fiebre amarilla, leptopirosis o cualquier otro brote. Eso nos dará la posibilidad de responder más rápidamente frente a enfermedades que ocurren en estas zonas”.

Cesar Munayco Escate, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Perú) del Ministerio de Salud.

Noriega resalta que en la investigación se registró presencia del vector del dengue en varias comunidades nativas, algunas de las cuales pertenecen al pueblo originario kukama. Esto fue informado inmediatamente a las autoridades de salud regionales, y se logró que por primera vez llegara una brigada de salud a hacer vigilancia entomológica.

“Como investigador, ver que el sector salud está tomando en cuenta la información que estamos generando, es muy buen aliciente para seguir con este trabajo”, asegura.

Al respecto, Munayco precisó que en octubre comenzará un proyecto del CDC de vigilantes clave en las comunidades nativas.

“Vamos a hacer una red de informantes clave con las poblaciones indígenas, los apus [líderes indígenas], jefes de la comunidad, profesores, religiosos que trabajen en esas zonas, para que puedan informar más rápidamente lo que está ocurriendo en estos lugares con fiebre amarilla, leptopirosis o cualquier otro brote. Eso nos dará la posibilidad de responder más rápidamente frente a enfermedades que ocurren en estas zonas”, concluye.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net.