Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • Mostrar el valor de la ciencia a tomadores de decisión

Encuesta de SciDev.Net revela los retos de pasar desde la investigación a la política y la práctica, y subraya que la evidencia no basta.

Hace un par de semanas hablaba con un financista de una importante organización filantrópica durante la conferencia Open Up! de desarrollo internacional en Londres. Reconocíamos que los filántropos debían estar en posición de tomar más riesgos, como el financiamiento de proyectos creativos que puedan ofrecer resultados de desarrollo en formas inesperadas, porque a diferencia de las agencias de cooperación gubernamentales, ellos no rinden cuentas a una nación de contribuyentes.

Sin embargo, este colega decía que lo que realmente quiere un financista privado es un portafolio balanceado: si bien algunos proyectos podrían ser un poco arriesgados, no todos debieran serlo. Y añadía que incluso los proyectos poco convencionales requieren ofrecer evidencia convincente de su valor potencial.

Este intercambio demuestra simplemente el valor de realizar investigación antes de tomar decisiones estratégicas, pues ayuda a manejar los riesgos. Pero un nuevo estudio hecho por SciDev.Net muestra claramente que los pasos que van desde la investigación hasta la toma de decisiones están lejos de ser sencillos: pueden estar llenos de malos entendidos sobre lo que hace que una investigación sea relevante para los resultados de las políticas y del desarrollo.

Brecha entre ciencia y política

El estudio también da cuenta de nuestra revisión estratégica para los próximos cinco años de trabajo de SciDev.Net y de las decisiones sobre cómo invertir nuestros valiosos recursos. Hemos hablado con más de 3.500 científicos, financistas de la ciencia, usuarios de ciencia y periodistas científicos de todo el mundo para analizar los desafíos de la aplicación de la investigación científica a la política y la práctica, con miras a reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo equitativo y sostenible.

Ser eficientes implica comprender cómo hacer mejor las cosas. Ser eficientes significa también saber qué es adecuado hacer en primer lugar. La investigación que sustenta nuestra revisión estratégica se enfoca en esto último: comprender la relación entre ciencia y desarrollo global, más que perfeccionar lo que hacemos internamente.

Entre las ideas que surgen de los resultados, publicados hoy, hay varias que son particularmente significativas para organizaciones que, como SciDev.Net, tienen que ver con la capacidad de la ciencia para hacer una diferencia en las vidas de la gente pobre.

Una es que la ciencia tiene implicancias para las políticas públicas a través de una serie de temas: en un año cualquiera, es poco probable tener un Objetivo de Desarrollo del Milenio que no haya podido beneficiarse de alguna innovación tecnológica o conocimiento científico.

Resulta interesante, entonces, saber que más del 70 por ciento de las agencias de desarrollo con las que hablamos dijeron que rara vez leen sobre los avances científicos o tecnológicos. ¿Ello se debe a que piensan que la ciencia es algo que deben leer los científicos, un grupo de profesionales bastante alejado de ellos y de sus colegas?

La ciencia y la tecnología generalmente entran en el mismo informe ministerial sobre educación superior de muchos gobiernos a nivel mundial. Esto tiene sentido en el contexto de la planificación de una mejor capacidad científica, pero también puede explicar la segregación profesional.

Falta de comunicación

De hecho, en las grandes conferencias sobre desarrollo internacional, el lenguaje del método científico está en todas partes: la gente habla de evidencia, pilotos y resultados. Pero difícilmente se encontrará en estos espacios a los científicos hablando sobre investigación o innovación tecnológica.

Nuestros hallazgos sugieren algunas razones por las que esto podría estar ocurriendo.

Muchos de nuestros lectores alrededor del mundo se quejan de la falta de fuentes de información y discusión. Asimismo, la resistencia y censura entre la comunidad científica figura entre los principales temas globales: casi el 60 por ciento de los encuestados siente que la comunidad de investigación es “reacia a compartir información detallada o a brindar conclusiones y recomendaciones basadas en los resultados de la investigación”.

En particular, casi la mitad de los encuestados del sector de los medios de comunicación no tienen una percepción positiva sobre el acceso a los científicos o a académicos como fuentes de información, ni sobre el acceso a información de las agencias gubernamentales en temas relacionados con la ciencia.

Cuando la información científica puede llegar a los medios, ni los periodistas ni el público se sienten siempre seguros sobre el manejo de la información. El buen periodismo requiere un conjunto particular de habilidades, y la demanda de capacitación entre nuestros encuestados en los medios de comunicación en algunas regiones llega hasta el 70 por ciento.

Menos sorprendente es que más de la mitad de los encuestados de los medios se quejen sobre las dificultades de encontrar científicos y entusiastas de la tecnología que puedan hablar de una manera comprensible para un público no especializado.

El lenguaje del desarrollo

El desafío de la comunicación no es tan sencillo como parece. Asumimos que hacernos entender consiste solamente en no usar tanta jerga. Pero el punto es que sí importa qué jerga se utiliza.

Para ser eficaces, necesitamos garantizar que las noticias sobre ciencia y tecnología se relacionen claramente con los problemas y el lenguaje de quienes deben aplicarlas en su trabajo. Esto no es solo entender las preocupaciones que definen las profesiones ‘de competencia’ de la ciencia, sino que se trata también de reconocer los valores que configuran relaciones clave en cualquier esfera política.

Nuestra investigación muestra que el gran desafío para aplicar los conocimientos de la investigación a la política y la práctica es la falta de análisis socioeconómico y de explicación de las implicancias. Además, los entrevistados consideran que los intereses financieros tienden a dominar la mayoría de los procesos de formulación de políticas públicas, lo cual generalmente no se refleja en la comunicación de la evidencia científica.

De hecho, la mayoría de los encuestados reconoce que la formulación de políticas es un proceso informal, conducido por aspiraciones y creencias, donde a menudo se busca la evidencia después que se han tomado las decisiones. Esto se debe reconocer si queremos mejorar la calidad de la toma de decisiones.

Y deja en claro el papel de SciDev.Net. Nos dedicaremos a demostrar a los generadores de políticas el valor de la ciencia, no solo enfocándonos en nuestra placa de Petri del conocimiento, sino considerando también las preguntas de desarrollo con las que éste se relaciona. Y atenderemos a estas preguntas de la forma en que lo hacen los mejores científicos: con creatividad, curiosidad y compromiso por un mundo mejor.

Nick Ishmael Perkins
Director, SciDev.Net

Siga a Nick en Twitter @nick_ishmael

Lea el Informe Mundial de SciDev.Net 2012 (en inglés)