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[BUENOS AIRES] La falta de información epidemiológica sobre la neumonía pediátrica causada por neumococo en América Latina y el Caribe es el mejor aliado de esa enfermedad, que causa 14% de las muertes de menores de cinco años en la región pero cuyas vacunas aún no forman parte del calendario en diferentes países.
 
Según un relevamiento de trabajos científicos publicados entre 2000 y 2016 en la región, solo hay datos sobre mortalidad e incidencia de la enfermedad en Argentina, Chile, Colombia y Uruguay, detalló un estudio publicado en la revista Value in Health Regional Issues Latin America (diciembre).

“El neumococo puede producir desde otitis media aguda y sinusitis hasta meningitis. Con la vacunación buscamos reducir la carga de la enfermedad grave”.

Elizabeth Bogdanowicz, Comité Nacional de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.


Por eso, es imperioso que cada país concentre sus esfuerzos para recabar datos epidemiológicos que permitan adoptar las medidas adecuadas para enfrentar a ese flagelo, responsable de una de cada cinco muertes de menores a 5 años en el mundo.
 
De acuerdo con el estudio, en la región no se sabe, por ejemplo, cuál es la incidencia de la neumonía causada por Streptococcus pneumonia en niños de hasta cinco años, la cantidad de casos por año y los casos fatales, el tipo de neumococo responsable de neumonías, y aspectos económicos como días y costos de internación, datos clave para diseñar políticas.

A esta desinformación se suman las limitaciones de los métodos de detección. “Es difícil establecer la carga real de neumonía por neumococo porque las técnicas habituales tienen baja sensibilidad; muchas veces dan resultados negativos a pesar de existir la enfermedad”, explica Ariel Bardach, autor de la investigación.
 
Aunque hay vacunas, su adopción e incorporación al calendario aún está en proceso de implementación en diferentes países.
 
“Los comités de vacunas de los países deben evaluar muy bien la evidencia científica desarrollada en relación a la importancia de cada enfermedad inmunoprevenible en la población; qué beneficios y perjuicios en la salud pueden esperar de las vacunas, y de los costos de implementación”, señala Bardach, que es epidemiólogo del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS-CONICET).
 
Existen 23 serotipos de neumococo, que es una causa importante —pero no la única— de neumonía y enfermedad bacteriana invasiva, principalmente meningitis y sepsis, tanto en países desarrollados como en desarrollo.
 
En América Latina y el Caribe, los serotipos más frecuentes son el 14, 1, 19F y 6B, que están cubiertos por la vacuna conjugada que se utiliza en diferentes países, entre ellos Argentina. “El neumococo puede producir desde otitis media aguda y sinusitis hasta meningitis. Con la vacunación buscamos reducir la carga de la enfermedad grave”, dice a SciDev.Net Elizabeth Bogdanowicz, secretaria del Comité Nacional de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.
 
Bogdanowicz enfatiza la importancia de que los países incorporen la vacunación disponiendo de bases sólidas. En Argentina, por ejemplo, recién ahora se dio ese paso al disponer de una vacuna que da más de 80% de cobertura para los serotipos prevalentes en el país.
 
“La enfermedad no termina con la vacunación. Es imprescindible mantener la vigilancia para ver cuánto sirve la vacuna y evaluar el impacto epidemiológico”, afirma.
Como la inmunización no cubre todos los serotipos existentes, suele disminuir la casuística de aquellos incluidos en la vacuna, pero pueden aparecer casos relacionados con los serotipos no incluidos.

Bardach señala que, en Argentina, mediante la vigilancia epidemiológica realizada durante 15 años se observó un descenso en la frecuencia del serotipo 14 y un aumento en el tipo 1, según información de la red SIREVA.

Esta red, impulsada por la Organización Panamericana de la Salud y conformada por laboratorios y hospitales centinelas de 22 países, provee información sobre frecuencia de aislamientos bacterianos en infecciones de personas de la región, susceptibilidad a antibióticos —no sólo en neumococo sino en otras enfermedades bacterianas— y sobre la formulación de vacunas más eficientes. 

> Enlace al estudio en la revista Value in Health Regional Issues Latin America.

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