Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

La mayor exposición a influencias externas, como las creencias o dudas sobre la efectividad de las vacunas, comienzan a ser un factor importante que atenta contra una mejor cobertura de vacunación en América Latina y el Caribe, un dato que debe ser tomado en consideración por autoridades y formuladores de políticas públicas.

Pero a ello se suma el descenso en la disponibilidad de muchas vacunas en diversos países de la región, advierten especialistas consultados por SciDev.Net.

Por ejemplo, una encuesta sobre cobertura de vacunación en Argentina, la primera de su tipo realizada en el país, presentada el 16 de diciembre por la Fundación Bunge y Born, revela que el 96 por ciento de la gente cree que las vacunas son beneficiosas.

“Pero el 13 por ciento de la población no logra vacunarse y de ese total, el 80 por ciento no lo hace por falta de dosis”, informa Antonio Vázquez, becario de investigación de la Fundación. En Argentina, las vacunas son gratuitas, y si bien la encuesta no determinó en detalle cuáles eran las vacunas del calendario obligatorio que más faltan, los indicios señalan que parte importante de ese desabastecimiento proviene del programa de inoculación del estado. Entre ellas se encuentra la vacuna combinada que protege contra la difteria, tos ferina, tétanos, influenza tipo b y hepatitis B.

“La falta de interés de las farmacéuticas por producir las vacunas más baratas hace que su disponibilidad baje y que la producción se la lleven los grandes mercados como China, India e, incluso, Brasil”.

Miguel Betancourt-Cravioto – Presidente, Sociedad Mexicana de Salud Pública.


En América Latina, la cobertura de vacunación varía dependiendo del tipo de enfermedad. Mientras que la vacuna contra la tuberculosis tuvo el mayor alcance, con 93 por ciento en 2018, la que defiende contra la difteria, tétanos y tos ferina tuvo la menor cobertura con 76 por ciento, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.

Si bien tradicionalmente los factores socioeconómicos desfavorables, la baja educación, la falta de conciencia sobre las enfermedades, y las creencias religiosas y culturales aparecían como los obstáculos más frecuentes para la vacunación, “nunca se habían cuantificado ni evaluado a nivel de país en Latinoamérica”, dice a SciDev.Net Adriana Guzmán, investigadora de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres, Reino Unido.

Guzmán dirigió una revisión de casi 7.000 investigaciones en inglés, español y portugués sobre las barreras de vacunación en la región, publicada en la revista Vaccine. La revisión fue realizada por un equipo de investigadores que pertenecen o han trabajado para la farmacéutica británica Glaxo Smith Kline.

barrerasvacunacion1 copia
[CLIC PARA AMPLIAR] En este cuadro se aprecia la importancia que el contexto y la influencia externa tiene sobre la decisión de vacunar o no vacunar.
Crédito: Guzman-Holst et al, Vaccine.

Entre los resultados de la revisión destacan la influencias religiosas y culturales que se observan en la vacunación en Argentina, Perú , Colombia y la Guayana Francesa. Específicamente en el noreste de Argentina, la religión se asoció con la vacuna contra el virus papiloma humano, mientras que en la Amazonía peruana, los indígenas Awajún creen que la rabia humana tiene orígenes sobrenaturales y puede tratarse con terapias tradicionales. Y en Colombia, el 11 por ciento de los padres dicen que los factores culturales y religiosos son la razón principal para no vacunar a sus hijos.

Para David Loría, virólogo de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica —quien no participó de la revisión— las brechas tradicionales a las vacunas, sobre todo económicas y geográficas, no han aumentado o disminuido, pero están apareciendo otras. “Estas son religiosas, de desconfianza hacia el aparato médico, hacia la industria farmacéutica y, sobre todo, mala información o creer que ciertas enfermedades han desaparecido”, detalla.

David Loría, virólogo de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR), se refiere a las brechas en el acceso a las vacunas.
Crédito del video: Caterina Elizondo L.

Algunas de esas barreras emergentes están relacionadas a las influencias externas que reciben los padres a través de las redes sociales y grupos antivacunas, dice a SciDev.Net Patricia Juliao, gerente senior de Epidemiología de Vacunas de Mercados Emergentes del Oeste de GlaxoSmithKline y coautora del estudio. “Además, los grupos de ingresos bajos basan sus decisiones en creencias personales y la falta de conocimientos de los beneficios de las vacunas”, explica.

Si bien los grupos antivacunas han existido desde que apareció este tipo de inoculación, hoy se ven beneficiados por la tecnología. “El problema es que su argumentación es muy reduccionista, revisan superficialmente la literatura y desde sus intereses particulares, sin mostrar toda la evidencia”, explica a SciDev.Net Miguel O’Ryan, pediatra e infectólogo, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien tampoco participó de la revisión.

barrerasvacunacion2 copia1
 
barrerasvacunacion2 copia2
En estos gráficos se pueden apreciar las actitudes y comportamientos relacionados con la vacunación en América Latina
Crédito: Guzman-Holst et al, Vaccine.


Un ejemplo de ello fue lo que pasó a principios del milenio con el timerosal (conservante que evita la aparición de bacterias y hongos durante el almacenamiento de algunas vacunas) y su supuesta relación con el autismo. Luego de varias investigaciones la Organización Mundial de la Salud desestimó los riesgos.

Aún así, en algunos países, como España, sigue la controversia sobre la vacunas con el compuesto, incluso cuando siguen apareciendo nuevas evidencias sobre su inocuidad en publicaciones científicas. Mientras que en otros países, como Chile por ejemplo, el sistema privado de salud ofrece vacunas sin el compuesto, pero con precios que van desde los US$ 230 a 330, en contraste con las vacunas gratuitas que provee con el Estado, pero que sí contienen timerosal.

Si bien los movimientos antivacunas son una preocupación en la región, los especialistas consultados concuerdan que, a diferencia de lo que pasa en Estados Unidos o Europa, en Latinoamérica su influencia es menor. Aún así, por ejemplo, la cobertura de las dos dosis de la vacuna contra el sarampión es mayor en Norteamérica y Europa Occidental que en América Latina y El Caribe, con 93, 88 y 77 por ciento, respectivamente según datos de Unicef de 2018.
Desabastecimiento
En Argentina esos grupos incluso son rechazados, asegura a SciDev.Net Antonio Vázquez. “En las redes sociales la gente se burla de este movimiento por el tono conspirador de su discurso”, asegura. Aún así, el que se hable de él no deja de representar un riesgo, agrega el investigador.

Vásquez coincide con otros especialistas en que el principal problema con las vacunas en la región hoy es el desabastecimiento, lo que también refleja la ya mencionada primera encuesta realizada en Argentina.

En Brasil, en 2017, solo el 79 por ciento de la población en riesgo de contraer sarampión había recibido las dos dosis de la vacuna, mientras que ese número bajó a 69 por ciento en 2018. El último brote autóctono de la enfermedad en 2000, y su desaparición desde 2016, podría haber sido una de las causas del descenso.

vacunas by fiocruz_Raul_Santana
El desabastecimiento de vacunas para la primera infancia está surgiendo como nuevo problema en algunos países de la región.
Crédito de la imagen: Raul Santana / Fiocruz, bajo licencia Creative Commons.

“En México, las primeras dosis de vacunas para niños tienen un alcance de 80 o 90 por ciento, pero en las dosis siguientes ese porcentaje baja incluso hasta 25 por ciento”, explica a SciDev.Net Miguel Betancourt-Cravioto, presidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública. La razón es que, dada la escasez, se privilegian las primeras dosis, afirma.

El descenso en la producción nacional de vacunas, por el cambio de foco de la principal productora local, es una de las explicaciones del fenómeno en México, pero Miguel Betancourt-Cravioto ve otra razón que puede afectar el resto de Latinoamérica. “La falta de interés de las farmacéuticas por producir las vacunas más baratas hace que su disponibilidad baje y que la producción se la lleven los grandes mercados como China, India e, incluso, Brasil”, asegura.

Estilos de vida más naturales, que van desde la adopción del veganismo hasta rechazar todo tipo de agentes externos que pueda dañar el cuerpo, es una barrera que también está emergiendo sobre todo en los jóvenes, dice Miguel O’Ryan. Además, estos grupos son los más susceptibles de ser convencidos por los pediatras antivacunas, otro grupo emergente, concluye.

Enlace al estudio en Vaccine.

* Colaboró: Caterina Elizondo Lucci.

Temas relacionados