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[RIO DE JANEIRO] Los mosquitos Aedes aegypti que poseen simultáneamente los virus del dengue y zika en su organismo reducen su capacidad de transmitir esas enfermedades a los humanos cuando son inoculados con la bacteria Wolbachia, porque los virus ya no pueden replicarse, según un artículo publicado en PLoS Neglected Tropical Diseases.

La bacteria Wolbachia está naturalmente presente en alrededor del 40 por ciento de las especies de insectos. Si bien es sabido que en general reduce la capacidad de replicación de arbovirus como dengue, zika y chikungunya, el nuevo estudio observó que su eficiencia se mantiene también cuando el Aedes aegypti presenta coinfección.

“Descubrimos que Wolbachia seguía siendo muy eficaz para inhibir la replicación de ambos virus en el mosquito, y también reducía considerablemente la posibilidad de transmisión de cualquiera de los dos virus”, afirman los investigadores que transfirieron artificialmente la bacteria a mosquitos Aedes aegypti portadores de ambos virus.

De acuerdo con Luciano Moreira, coordinador de World Mosquito Program en Brasil y uno de los autores del artículo, “aunque no es muy frecuente, se han encontrado en el campo mosquitos infectados por más de un arbovirus, lo que potencialmente podría transmitir más de una enfermedad a un individuo, especialmente en áreas endémicas”.

Este estudio muestra que, al menos en condiciones de laboratorio, sin importar si hay uno o dos virus en el mosquito, la infección con Wolbachia los hace menos efectivos para transmitir la enfermedad”.

Pedro Lagerblad de Oliveira - Universidad Federal de Río de Janeiro


Hay casos, incluso, de personas infectadas simultáneamente con distintos virus. “En efecto, nuestros estudios han mostrado que el tema [de la coinfección en humanos] no es tan infrecuente como se creía”, comenta Alfonso J. Rodriguez-Morales, investigador de la Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia, quien ha identificado pacientes en esta situación.

Pedro Lagerblad de Oliveira, investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro, señala que en este momento varias especies de arbovirus son transmitidas por el mismo mosquito Aedes aegypti y están circulando simultáneamente en poblaciones de mosquitos y humanos.

“Esto plantea varias preguntas sobre cómo se afectará la capacidad del mosquito de transmitir ambas enfermedades y el impacto en las tasas de transmisión en general”, afirma.

Refiere que actualmente, en varias partes del mundo —incluido Río de Janeiro— se están realizando pruebas experimentales a gran escala en campo con mosquitos infectados por Wolbachia, demostrándose que tienen una capacidad muy reducida para transmitir varios de esos virus.

“Sin embargo, no había sido probado con más de un virus simultáneamente. Este estudio muestra que, al menos en condiciones de laboratorio, sin importar si hay uno o dos virus en el mosquito, la infección con Wolbachia los hace menos efectivos para transmitir la enfermedad”, dice. Oliveira destaca, sin embargo, que el uso de la Wolbachia todavía está en prueba y aún no hay consenso en la comunidad científica sobre la utilización de esta herramienta.

“Lo que está aconteciendo en este momento es, ante todo, un gran experimento de una tecnología de control de vectores, que representaría una innovación ‘disruptiva’, es decir, que representaría una discontinuidad en relación a los métodos existentes, representando una innovación radical”, precisa.

Oliveira explica que los métodos de control existentes se basan en reducir la población de insectos vectores. “En este caso, estamos remplazando la población de insectos por una población modificada que no es capaz de transmitir la enfermedad; ya fueron propuestos diversos mecanismos para hacer eso, pero es la primera vez que, de hecho, podemos estar cerca de lograrlo”, sostiene.

Según el Ministerio de Salud de Brasil, entre el 30 de diciembre de 2018 hasta el 23 de marzo de 2019, se registraron 290.889 casos probables de dengue, chikungunya y zika. En el mismo período, el año anterior, hubo 100.858 registros de casos probables de estas enfermedades.

Enlace al artículo completo en Plos Neglected Tropical Diseases

Boletín Epidemiológico N°. 13 (en portugués)

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