14/04/09

Reservas forestales en Amazonia: buenas contra fuegos

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[RIO DE JANEIRO] Investigadores de la Universidad Duke, en Estados Unidos, publicaron en la revista PLoS ONE un estudio sobre la eficacia de las reservas ecológicas en la protección contra el fuego en el bosque amazónico. Según el artículo, hay menos incendios forestales en el interior de las reservas, incluso cuando estén cortadas por carreteras — aunque, generalmente, la proximidad de rutas sea un factor de riesgo para incendios forestales.

"Los bosques tropicales húmedos no se incendian naturalmente. Sin embargo, cuando sufren el impacto de acciones humanas quedan mucho más vulnerables a los incendios?, explicó la investigadora Marion Adeney, principal autora del estudio.

"En la Amazonia brasileña, los patrones de incendios son bastante semejantes a los de deforestación, y entonces podemos usar tasas de incendio como una forma de medir la perturbación del bosque".

Para hacer esta medición, los investigadores usaron informaciones obtenidas por satélite disponibles en el banco de datos sobre incendios ATSR World Fire Atlas, de la Agencia Espacial Europea, de 1996 a 2006.

Aunque los datos muestren que hay menos incendios en áreas protegidas, esta protección no es perfecta.

En Brasil hay tres tipos principales de áreas protegidas: las tierras indígenas, las unidades de protección integral y las unidades de conservación de uso sustentable. "Es difícil, sin embargo, decir si la protección que brindan las reservas está relacionada con su estatus legal o con la localización", ponderó la autora.

"En algunas regiones todos los tipos de reservas protegen contra el fuego, pero hay áreas, como la Amazonia oriental, en que ningún tipo de reserva es totalmente eficaz en esa protección".

El trabajo verificó que los incendios fueron más frecuentes durante los años en los que se registró el fenómeno de El Niño (1997-98 y 2002-03), cuando hubo estaciones secas más largas y severas en el sur de la Amazonia.

Para el vicepresidente de la Conservación Internacional América del Sur, José Maria Cardoso de Silva, los resultados del estudio se corresponden con lo que esperaban los investigadores brasileños.

"Anteriores investigaciones mostraron que en áreas protegidas hay menos deforestación y, como la deforestación y los incendios forestales están íntimamente relacionados, podíamos esperar que hubiera menos fuego también".

Según Cardoso de Silva, en los últimos años, el gobierno brasileño ha hecho un buen trabajo de protección en la Amazonia, creando unidades de conservación en áreas estratégicas. "Sin embargo, aún tenemos
limitaciones, como la falta de recursos financieros y, principalmente, la falta de personal capacitado para implantar las unidades de conservación".

Enlace al artículo completo en PLos ONE

ATSR World Fire Atlas