26/01/26
Mosquitos prefieren sangre humana incluso en áreas biodiversas
Por: Martín De Ambrosio
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[BUENOS AIRES, SciDev.Net] Mosquitos de diversas especies que habitan áreas relativamente bien conservadas de la Mata Atlántica se alimentan de sangre humana incluso en un entorno con alta diversidad de mamíferos, aves y otros vertebrados, observó un estudio de investigadores brasileños publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution.
La investigación no mide directamente la pérdida de biodiversidad, pero sitúa sus resultados en un contexto de fragmentación del ecosistema.
En ese marco, el patrón observado sugiere que la presencia frecuente de personas en los hábitats de estos insectos puede influir en sus fuentes de alimentación.
En escenarios donde esa presencia humana se combina con una menor diversidad de vertebrados, este tipo de tendencia podría intensificarse y aumentar el riesgo de transmisión de enfermedades como dengue, fiebre amarilla, Zika y chikungunya.
“Los mosquitos pueden cambiar su comportamiento y adaptarse para alimentarse más de humanos y animales domésticos”, dijo a SciDev.Net Sergio Machado, investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro y uno de los autores del trabajo, que abarcó parte de la región de Mata Atlántica en el estado de Río de Janeiro, Brasil.
La investigación, cuyos resultados pueden trasladarse a otras zonas, es un insumo para tener en cuenta a la hora de controlar un insecto que es vector de numerosas enfermedades.
“Parece necesario restaurar no solo la Mata Atlántica, sino también los bosques de todo el mundo” para limitar el número de contagios, agregó Machado como parte de las conclusiones.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 700.000 personas mueren cada año debido a los patógenos que transmiten los mosquitos. Solo en 2019 hubo más de cuatro millones de casos de dengue reportados, con casi la mitad de la población en riesgo de adquirir la enfermedad.
“Con este conocimiento podremos comprender el comportamiento de los mosquitos y encontrar métodos para controlar su población, lo que nos permitirá prevenir la propagación de enfermedades transmitidas por vectores”, añadió el investigador.
Machado a su vez señaló que, de forma indirecta, también se puede afirmar que el estudio permite evaluar el desequilibrio de un ecosistema: a más mosquitos que se alimentan de humanos es que más problemas presenta una determinada ecorregión.
Fuentes de alimentación alternativas
La investigación se llevó a cabo en las reservas ecológicas de Guapiaçu y de Sítio Recanto Preservar, en las cercanías de Río de Janeiro. Estas zonas albergan áreas de la Mata Atlántica, ecorregión que ha perdido gran parte de su biodiversidad debido a la deforestación.
Allí, los investigadores buscaron identificar las fuentes de alimentación de los mosquitos, con complejas técnicas de análisis molecular.
Se capturaron 1.714 mosquitos pertenecientes a 52 especies. Del total, se identificaron 145 hembras con sangre en el abdomen —las únicas que se alimentan de sangre para desarrollar sus huevos—, que fueron analizadas mediante herramientas genéticas para determinar la fuente de esa alimentación. Los resultados revelaron una clara tendencia de las especies estudiadas a alimentarse de humanos, señala el trabajo.
“Sorprendentemente, la mayoría de las muestras con resultados positivos en cuanto a fuentes de alimento eran de origen humano”, agregó Machado.
“Cuando existe mayor biodiversidad, disminuye la posibilidad de que un mosquito se alimente de fuentes alternativas como humanos o animales que viven cerca de los humanos, como perros, caballos, ganado, y demás”, añadió.
En particular, los investigadores observaron que algunas tomas de sangre provenían de múltiples fuentes. Por ejemplo, la sangre ingerida por un mosquito Coquillettidia venezuelensis provenía de anfibios y humanos.
Mosquitos de otra especie emparentada, Coquillettidia fasciolata, se habían alimentado tanto de un roedor como de un ave, así como de un ave y un humano, respectivamente.
“Cuando existe mayor biodiversidad, disminuye la posibilidad de que un mosquito se alimente de fuentes alternativas como humanos o animales que viven cerca de los humanos, como perros, caballos, ganado, y demás”.
Sergio Machado, Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil
“Si bien es un estudio de ciencia básica y no de control de poblaciones de mosquitos, es interesante por cómo hacen el análisis con técnicas de ADN”, dijo a SciDev.Net Agustín Álvarez Costa, investigador de la Universidad de Buenos Aires y experto en mosquitos, que no participó en el estudio citado.
“Muchas de las enfermedades más comunes transmitidas por mosquitos saltaron de la selva al ámbito humano, como la fiebre amarilla por la deforestación”, recuerda el experto.
“El hecho de que pican a más a humanos cuando falta biodiversidad es una conclusión interesante, quizás un poco ambiciosa para el número de muestras colectadas, pero que resulta relevante para continuar los trabajos de investigación”, observa.
Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net
