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Negociadores políticos de cambio climático de la ONU necesitan mayor acceso al asesoramiento de expertos en nuevas tecnologías como el almacenamiento de carbono y la geoingeniería, según un experto cuyo estudio encontró que brindar información científica a los negociadores antes de los debates resulta en discusiones más productivas.

El artículo, publicado en Energy Procedia el mes pasado (5 de agosto), dice que las Conferencias de las Partes (COP) organizadas anualmente en relación con la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) tienen caminos limitados e imperfectos para brindar información científica a los negociadores.

“Algunos negociadores no tienen conocimientos técnicos. Muchos trabajan a partir de los documentos de su país y no tienen la oportunidad de organizarse de antemano”, dice Tim Dixon, uno de los autores del estudio y director de captura y almacenamiento de carbono (CAC) y de regulación del Programa I+D en Gases de Efecto Invernadero de la Agencia Internacional de Energía (IEAGHG, por su sigla en inglés), una iniciativa de investigación internacional que evalúa las tecnologías reductoras de emisiones generadas por el uso de combustibles fósiles.

“Y para muchos países en desarrollo hay tantos problemas en estas reuniones que se esfuerzan por mantenerse al día con todo lo que quieren comentar. Las negociaciones, por lo tanto, pueden implicar un nivel bastante bajo de conocimientos técnicos y dar lugar a malentendidos”, dice a SciDev.Net.

El artículo analiza mejorar la difusión de asesoramiento científico a los negociadores en el marco de la CAC, el almacenamiento subterráneo de dióxido de carbono de las centrales de energía a combustibles fósiles.

Las naciones en desarrollo que actualmente están considerando proyectos de CAC para minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero incluyen Botswana, Brasil, China, Indonesia, México y Sudáfrica, según Dixon.

Sin embargo, negociaciones previas en la CMNUCC han expresado su preocupación con la tecnología, como la posibilidad de un escape accidental de dióxido de carbono en almacenamientos subterráneos, lo que puede además fomentar el uso de combustibles fósiles.

Para ayudar, el IEAGHG destinó unos expertos para hablar con los negociadores en un taller técnico fuera de la CMNUCC, en Abu Dhabi, en septiembre de 2011. De acuerdo con el documento, el taller permitió una discusión positiva y abierta y ayudó a transmitir con éxito los puntos técnicos sobre la CAC a los negociadores, incluidos los relativos a los impactos ambientales y soluciones de monitoreo.

“Esto significó que la mayoría de los principales negociadores fueron a la siguiente COP en Durban mucho mejor informados sobre los temas, y también se sintieron con más confianza en sí mismos”, dice Dixon.

Según el artículo, los negociadores que asistieron al taller de Abu Dhabi hicieron referencia a la calidad de las negociaciones de Durban en 2011 sobre las posibles reglas y procedimientos que rigen el uso de CAC.

Después de estos debates, la CAC fue incluida con éxito en el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la CMNUCC, la principal herramienta de política para la implementación de proyectos de bajo carbono en países en desarrollo. Las reglas definen ahora quién es responsable por el dióxido de carbono bajo tierra, lo cual Dixon opina que ofrece protección ambiental y ayuda a legitimar la CAC en los países en desarrollo.

Dixon agrega que los talleres técnicos podrían ser cada vez más importantes para las negociaciones sobre futuras tecnologías de mitigación del cambio climático.

Según el experto, a pesar de que las reducciones de emisiones deben ser la prioridad de la lucha para enfrentar el cambio climático, la ingeniería hipotética del clima de la Tierra es otra tecnología que requiere una consideración adecuada.

“La geoingeniería enfrentará aún más desafíos que la CAC para lograr entrar en las negociaciones”, explica a SciDev.Net. “Y por lo tanto el asesoramiento científico en estas cuestiones será aún más esencial”.

David Reiner, profesor de política tecnológica de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, dice que, mientras varios mecanismos del IEAGHG pueden haber afectado a algunos aspectos detallados de los resultados de Durban, “es de por sí difícil demostrar una relación causal entre las actividades y los resultados porque hay un número de razones para un resultado particular de una negociación”.

Enlace al texto completo

Referencias

Energy Procedia doi: 10.1016/j.egypro.2013.06.703 (2013)