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[SANTIAGO] La región de Latinoamérica y el Caribe (LAC) es la que ha experimentado la mayor reducción de sus humedales naturales a nivel mundial entre 1970 y 2015, con un declive de 59 por ciento de su superficie. A nivel global mermaron en 35 por ciento en ese período.

Así lo indican las conclusiones preliminares de un estudio liderado por investigadores del Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación de Naciones Unidas y cuyos detalles se publicará en abril en la revista Ecological Indicators.

Según la Convención de Ramsar –que promueve la conservación y el uso racional de los humedales  a nivel global– estos ecosistemas incluyen pantanos, turberas, llanuras de inundación, estuarios, ríos y lagos, marismas, manglares y praderas de pastos marinos, además de arrecifes de coral y áreas marinas poco profundas.   

Actualmente hay más de 2.200 sitios Ramsar en los cinco continentes, que abarcan más de 2,1 millones de kilómetros cuadrados. Estos se cuentan entre los medios más productivos y diversos del mundo, almacenan y depuran agua, recargan los acuíferos, sustentan la pesca y la agricultura, protegen contra la erosión y los efectos de tormentas costeras y dan sustento a grandes concentraciones de especies de aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados. 

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El estado del humedal urbano Rocuant-Andalién, en Chile, es un ejemplo de cómo la protección de estos ecosistemas y su biodiversidad no está contemplada en planes reguladores urbanos.
Crédito: Juan Munizaga (Proyecto Urbancost).

Para hacer la estimación, los investigadores aplicaron una versión actualizada del índice Tendencias en Extensión de Humedales (WET, en inglés), elaborado en 2016 por un grupo de especialistas del Reino Unido, Australia, Francia y del Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

El estudio se basa en 2.130 registros de cambios en humedales a lo largo del tiempo ꟷmil más que la primera versiónꟷ incluyendo por primera vez a LAC. 

El análisis muestra que a la reducción de LAC le siguen África, con 42 por ciento de disminución, Europa (35 por ciento), Asia (32 por ciento), Norteamérica (17) y Oceanía (12).

Estos resultados, dicen los autores, “revelan que no estamos en camino de lograr los objetivos de protección establecidos en las Metas de Aichi para la Biodiversidad 2020 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas”.

El problema ya no es de un solo país. Es global, lo que requiere de soluciones integradas a nivel regional/continental”.

Carmen Espoz, Decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Santo Tomás, Chile


Si bien el estudio no analizó las causas de su reducción, Yara Shennan-Farpón, coautora del estudio dice a SciDev.Net que las mayores amenazas en la región serían “la contaminación y la conversión de humedales en tierras agrícolas o de uso urbano”.

Esto, dicen los autores, afecta numerosos servicios ecosistémicos, incluyendo “provisión y purificación del agua, regulación climática, drenaje de aguas de lluvia y mitigación ante eventos naturales extremos, como inundaciones fluviales, tormentas costeras y maremotos”.

Muchas son amenazas crecientes debido al cambio climático, tema escogido este año por la Convención de Ramsar para conmemorar mañana, 2 de febrero, el Día Mundial de los Humedales.

La desaparición de los humedales pone en riesgo la biodiversidad.
SciDev.Net/America-Latina.

Humedales urbanos
El impacto del crecimiento urbano sobre los humedales es abordado por un estudio chileno publicado en enero en la revista Land Use Policy.

Empleando sensores remotos, mapas de uso de tierra y de cambio de suelo y datos del Plan Regulador Metropolitano de Concepción —ciudad ubicada al sudoeste de Santiago— estimaron  que entre 2004 y 2014 el humedal urbano Rocuant-Andalién  se ha reducido en 10 por ciento y podría llegar a 32 por ciento.

“Este humedal no solo proporciona agua, también cumplió una función importantísima al mitigar la inundación del tsunami de 2010 en Talcahuano-Concepción, por lo que es un espacio clave para la resiliencia urbana”, destaca Carolina Rojas, autora principal e investigadora del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable de la Universidad de Concepción y del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Situaciones similares se repiten en la región.

“En Argentina la modificación de cauces del río Luján y el relleno de humedales causó grandes inundaciones en la provincia de Buenos Aires, que se habrían evitado, al igual que la pérdida de superficie de humedales en Bogotá y en la costa de Brasil. En Lima están sucediendo procesos similares de degradación y construcción de condominios sobre humedales, que están afectando la migración de aves y la infiltración de aguas residuales”, dice Rojas.

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El humedal marino costero Bahía Lomas está ubicado en el extremo norte de la isla de Tierra del Fuego, en la Patagonia austral de Chile, y es uno de los más importantes del Hemisferio Sur para las aves playeras.
Cortesía de Antonio Larrea para SciDev.Net.

Para enfrentar el problema, Shennan-Farpón recomienda “incrementar el monitoreo de humedales, su extensión y estado y compilar datos nacionales de modificaciones en el tiempo para focalizar intervenciones en áreas de mayor riesgo”.

Carmen Espoz, decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Santo Tomás, en Chile, y directora del Centro Bahía Lomas, dedicado a la investigación de este sitio Ramsar, recién designado Santuario de la Naturaleza por el Estado chileno, agrega que “el problema ya no es de un solo país. Es global, lo que requiere de soluciones integradas a nivel regional/continental”.

Para ello, indica, “los países deben unirse para crear planes integrados en estrategias de manejo y conservación, conformando grupos de trabajo que integren conocimiento local con capacidad de proponer soluciones globales”.

Rojas apunta a cambiar la legislación para que los humedales no sean planificados como áreas de expansión urbana o industrial. “Es importante que las ciudades de América Latina reconozcan estos espacios como importantes para la vida y para enfrentar el cambio climático”, concluye.

Enlace al resumen del artículo en Ecological Indicators.

Enlace al estudio completo en Land Use Policy