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Los ríos del Ecuador o de la región amazónica no descomponen el carbono de la misma manera que los de la Patagonia, una comprobación que puede ser clave para evaluar los alcances del cambio climático en un escenario de altas temperaturas como se prevé para fin del siglo.

Así se deduce de un estudio realizado por investigadores de cuarenta países que midió de manera estandarizada la tasa de descomposición de carbono en 500 ríos de todo el mundo con poca o ninguna intervención humana.
 
El objetivo era tener una línea base del funcionamiento de ecosistemas fluviales no alterados y, a partir de allí, estar en mejor capacidad de evaluar el impacto antropogénico o del ser humano.
 
Conocer el comportamiento de la circulación de carbono en los diversos ecosistemas planetarios es clave, entre otras cosas, para evaluar cómo afecta al clima del planeta.

Además de proveer información fundamental sobre cómo funcionan los ecosistemas fluviales, nuestros resultados proveen datos de base que permitirán que en el futuro los científicos evalúen respuestas ecológicas ante el calentamiento y otros factores de cambio climático global”.

Scott Tiegs, Universidad de Oakland (Estados Unidos).


En ese sentido, los ríos y sus zonas adyacentes juegan un papel a veces olvidado en la emisión de carbono, sea degradando la materia orgánica o transportándola, para lo cual dependen de microorganismos pero también de factores ambientales como la temperatura y la humedad.

“Además de proveer información fundamental sobre cómo funcionan los ecosistemas fluviales, nuestros resultados proveen datos de base que permitirán que en el futuro los científicos evalúen respuestas ecológicas ante el calentamiento y otros factores de cambio climático global”, comentó a SciDev.Net Scott Tiegs, de la Universidad de Oakland (Estados Unidos), y líder del estudio firmado por 153 investigadores, publicado en Science Advances (9 de enero).

Verónica Crespo, profesora e investigadora de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador y una de las autoras, explica que los ecosistemas fluviales juegan un papel fundamental en el ciclo del carbono “al regular las tasas de descomposición y el transporte de la materia orgánica hacia los océanos”.

“Ahora entendemos mejor el papel de la temperatura y la humedad, los principales factores ambientales que controlan este proceso. Encontramos tasas rápidas [de emisión] solo a latitudes bajas”, señaló a SciDev.Net.

aguas diafanas, tunquimayo, cusco by serfor
Río Tunquimayo, Cusco, Perú.
Crédito: Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, Perú.

Afirma que tener datos estandarizados de tantos ríos alrededor del mundo permite explorar los patrones de procesamiento del carbono a nivel global y detectar diferencias entre los distintos biomas de la Tierra.

Los biomas, o paisajes bioclimáticos, son los grandes modos en que se pueden separar el conjunto de ecosistemas, como selvas tropicales, sabanas o tundras, por ejemplo.

En el caso de Ecuador las mediciones se hicieron en cuatro sitios: páramo, bosque nublado, bosque húmedo tropical y bosque seco, detalla Crespo. Observaron que la descomposición era más rápida en la región tropical que en la temperada, “pero también encontramos mucha más variabilidad en la región tropical”, indica.
 
“Esto quiere decir que a nivel global, la temperatura y la precipitación son las variables más importantes, pero a nivel ya más local, y especialmente en regiones tropicales, hay variación que no se explica por ninguna de esas dos variables. Puede ser que hayan otros factores, como cantidad de nutrientes, pH o diversidad de microorganismos que estén influyendo”, añade y señala que el estudio de la medición de esos otros factores es una de las tareas pendientes. El trabajo es “un pasito” más para conocer cuáles son las emisiones de los ríos en un escenario de cambio climático, explicó Pedro Flombaum, investigador adjunto del Centro de Investigaciones del Mar y de la Atmósfera (CIMA-CONICET) de Argentina, que no participó del estudio.

“En ese sentido, hay que conocer dos cosas: una, cuánto dióxido de carbono aportarán por la descomposición de materia orgánica terrestre, y la otra es cuánto va a cambiar la temperatura de los ríos. El trabajo aporta a la primera respuesta”, dijo.

“Los investigadores encontraron que la temperatura es un factor que influye en la emisión, por eso no es lo mismo lo que emite el Amazonas que un río patagónico. Algo que no es necesariamente nuevo, pero que aquí es evaluado de forma muy elegante”, concluyó.

Enlace al artículo completo en Science Advances