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[SÃO PAULO] El bagazo de caña tiene un gran potencial para producir electricidad de manera más sostenible que utilizando combustibles fósiles, por lo que el gobierno brasileño debería incorporar su uso al elaborar la política energética del país.
 
Así señala un estudio que evaluó las huellas de carbono asociadas a la producción de electricidad en una usina fabricante de etanol en el nordeste de Brasil.
 
Los investigadores analizaron dos procesos de generación de electricidad en una usina situada en la ciudad de Santa Rita, en el estado de Paraíba: uno usaba bagazo de caña, el otro, combustible diesel. El objetivo era determinar la huella de carbono para cada proceso y después compararlos mediante cálculos realizados por sistemas informáticos.
 
Tras evaluar los datos de cada tipo de proceso, verificaron que el uso del bagazo de caña de azúcar para la producción de un kilovatio-hora (kWh) de energía emitía 0,227 kilogramos del llamado dióxido de carbono (CO2) equivalente, el resultado de la multiplicación de las toneladas emitidas de gases de efecto invernadero por su potencial de calentamiento global.
 
“El uso del diesel para la generación de un kilovatio-hora (kWh) de energía resultó en la emisión de 1,06 kilogramos de dióxido de carbono equivalente”, señala Monica Carvalho, investigadora del Centro de Energías Alternativas y Renovables de la Universidad Federal de Paraíba y una de las autoras del estudio publicado en la revista International Journal of Global Warming.

El estudio confirma el gran potencial para producir electricidad a partir del bagazo de caña, de modo mucho más sostenible de lo que se consigue con las termoeléctricas movidas con derivados de petróleo, y con sustancial reducción de las emisiones de CO2”.

Heitor Cantarella, Instituto Agronómico de Campinas.

 
Paraíba es uno de los principales estados productores de caña de azúcar en Brasil. Alberga ocho plantas de producción de azúcar y etanol. Así que según la investigadora, “la región sostiene una considerable tasa de producción de bagazo, que podría utilizarse para mejorar la producción de electricidad en todo el estado”.
 
Carvalho añade que la generación de bioelectricidad a partir del bagazo de caña de azúcar es un proceso automatizado, y puede insertarse en las líneas de producción de los molinos de caña de azúcar.
 
Según datos del Ministerio de Minas y Energía en el informe Balance Energético Nacional de 2018, el 42,9 por ciento de la energía producida en Brasil proviene de fuentes renovables. El 17 por ciento de ese tipo de energía corresponde a biomasa de caña de azúcar.
 
“El estudio confirma el gran potencial para producir electricidad a partir del bagazo de caña, de modo mucho más sostenible de lo que se consigue con las termoeléctricas movidas con derivados de petróleo, y con sustancial reducción de las emisiones de CO2”, confirma a SciDev.Net el agrónomo Heitor Cantarella, investigador del Instituto Agronómico de Campinas.
 
Agrega que los hallazgos resaltan la oportunidad que tiene Brasil para diversificar su matriz de electricidad aprovechando un recurso abundante en el país. “Eso debe ser tomado en cuenta por el gobierno frente a los compromisos internacionales asumidos por el país para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como el Acuerdo de Paris”. Actualmente, el etanol es usado como biocombustible para los autos pero al incorporarse en la política energética del país podría usarse también para generar energía eléctrica de forma masiva, sostienen los investigadores.
 
Brasil ha dado un paso importante para reducir la emisión de gases contaminantes con la nueva Política Nacional de Biocombustibles (RenovaBio), sancionada en marzo de 2018, resultado de la adaptación de políticas adoptadas en los Estados Unidos y la Unión Europea, que ha creado mecanismos que generan activos financieros para los productores de biocombustibles proporcionales al volumen producido.
 
De acuerdo con RenovaBio, las plantas que además de producir etanol también queman residuos de caña para generar electricidad, o producen biogás para sustituir el diesel usado en las máquinas, podrán obtener más créditos que las que no aprovechan la paja, el orujo o la materia orgánica de la vinaza, un residuo orgánico usado para la producción de alcohol.
 
Brasil es el mayor productor de caña de azúcar del mundo, con 641 toneladas procesadas en la cosecha de 2017 y 2018, y el segundo mayor productor de etanol, con 27,9 mil millones de litros producidos en el mismo período, según datos de la Unión de la Industria de Caña de Azúcar, entidad representativa de las principales unidades productoras de azúcar, etanol y bioelectricidad en el sudeste de Brasil.
 
El valor bruto impulsado por el sector energético de la caña de azúcar superó los US$ 100.000 millones, generando un producto interno bruto (PIB) de aproximadamente US$43.000 millones de dólares (equivalente a casi 2 por ciento del PIB brasileño).

Enlace al resumen del estudio en International Journal of Global Warming