Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

[CIUDAD DE MÉXICO] A pesar de que México fue el primer país latinoamericano en promulgar una ley nacional sobre cambio climático y liderar compromisos internacionales para combatir el fenómeno, el país ha fracasado en instrumentar una política que reduzca la vulnerabilidad climática a nivel local, según los resultados de una evaluación publicada este mes en el Diario Oficial de la Federación.

El reporte fue elaborado por integrantes del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), órgano descentralizado del gobierno federal encargado de generar conocimiento para formular políticas públicas sobre cambio climático y evaluar que se cumplan los objetivos de adaptación y mitigación incluidos en la Ley General de Cambio Climático (LGCC).

La evaluación, que corresponde al periodo 2012-2018, cuando gobernó Enrique Peña Nieto, concluye que el país “está lejos de conformar una política sistemática y consistente con los compromisos adquiridos conforme a la LGCC, el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Tenemos 480 municipios considerados vulnerables (el 20 por ciento a nivel nacional), ¿cómo se está trabajando concretamente en reducir sus niveles de vulnerabilidad? No hay una vinculación concreta con los gobiernos locales”.

Fabiola Sosa-Rodríguez, Universidad Autónoma Metropolitana.


De acuerdo con la evaluación, “los estados y municipios no consideran las acciones de facilitación, soporte, promoción e implementación de ahorro de energía, eficiencia energética, energías limpias y generación distribuida”. Además, los sectores de energía, transporte, calidad del aire y gestión de residuos no están vinculados con la política de cambio de climático y falta articulación entre los diferentes niveles de gobierno.

Para Cecilia Conde, investigadora de la UNAM y autora del Cuarto Reporte de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, “la autocrítica de los responsables de realizar y evaluar durante 6 años las políticas de cambio climático es válida y aleccionadora”.

Sin embargo, dijo, hace falta mencionar todo lo que México sí ha hecho en acuerdos internacionales: “México fue el primero en la región en presentar su Contribución Nacionalmente Determinada, y fue ejemplo para otros países latinoamericanos. No dudó en impulsar el enfoque de género y los derechos humanos como temas transversales de cualquier estrategia de adaptación, y presentó la importancia de la reducción de las emisiones de carbono negro (emitido principalmente por gasolinas de baja calidad o de mala combustión)”, refirió a SciDev.Net.

INECC-CampañaNacionaldeCambioClimaático.jpg
El cambio climático se deja sentir en diversos ecosistemas. 
Crédito: INECC.

De este liderazgo han surgido compromisos puntuales, entre ellos: reducir su contribución de emisiones contaminantes en 22 por ciento para 2030 y en 50 por ciento para 2050; lograr para 2024 que el 35 por ciento de su electricidad sea generada a partir de energías limpias; disminuir sus emisiones de carbono negro en 36 por ciento para 2030 y en 70 por ciento para 2050.

“Los compromisos están ahí. Y nos están evaluando constantemente para que los cumplamos”, señala Fabiola Sosa-Rodríguez, especialista en cambio climático de la Universidad Autónoma Metropolitana.

“Pero me parece que se falla en avanzar más allá del discurso a una cuestión completamente operativa. Tenemos 480 municipios considerados vulnerables (el 20 por ciento a nivel nacional), ¿cómo se está trabajando concretamente en reducir sus niveles de vulnerabilidad? No hay una vinculación concreta con los gobiernos locales”, afirmó Sosa a SciDev.Net. De acuerdo con la investigadora, a nivel federal México sigue una lógica de concretar sus compromisos internacionales, su LGCC y su Programa Especial de Cambio Climático (PECC), “pero cuando lo vemos a nivel local, resulta que ni todas las entidades cuentan con un programa ni con estrategias ni presupuestos para llevarlo a cabo”.

Tanto para Sosa-Rodríguez como para Conde, la evaluación del INECC pone el dedo en la llaga de la política climática mexicana. Y coinciden en que el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tiene la responsabilidad de incluir en su nuevo Programa Especial de Cambio Climático acciones y métricas concretas para reducir sus problemas de vinculación, comunicación y operatividad.

Aunque el gobierno de AMLO no ha anunciado el nuevo PECC ni ha mostrado posturas oficiales en torno al cambio climático, las especialistas ven con buenos ojos que el país haya ratificado sus compromisos del Acuerdo de Paris en la más reciente Cumbre de Cambio Climático (COP24) en Katowice, Polonia.  

Ambas entrevistadas afirman, sin embargo, que México no es el único país en la región con estas fallas. “El comportamiento en la región es muy similar”, dice Sosa. Los países de América Latina “van atendiendo las problemáticas cuando ocurren emergencias pero no han creado las estrategias ni las condiciones para implementar políticas de combate al cambio climático a nivel local”.

> Evaluación Estratégica de la Política Nacional de Cambio Climático