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Luego de que la Corte Suprema de Argentina rechazara dos veces este año (4 y 11 de junio) los pedidos de empresas mineras de declarar inconstitucional la Ley de Glaciares —que protege estas masas de agua en Argentina y establece, entre otras cosas, dónde puede haber actividad minera y dónde no—, se cierra una discusión polémica que llevó ocho años y que parece orientarse finalmente hacia la protección del agua al mismo tiempo que se garantiza que la minería extractivista se desarrolle de forma segura.

La secretaria de Minería nacional, Carolina Sánchez, dijo a EconoJournal (21 de junio), que las provincias argentinas son autónomas y pueden decidir prohibir la minería. “Desde la Secretaría podemos acompañar todos los debates y revaluaciones de esas leyes que ya se están dando en provincias como Mendoza y Chubut, dado que consideramos que la prohibición de la minería es en realidad un fracaso de la política pública”, y agregó que lo que se busca es “sentar las bases para hacer la mejor minería disponible en el mundo y darnos esa oportunidad de desarrollo”.

La experiencia en Argentina a partir de la norma también sirve de antecedente y ejemplo para otros países de la región que no tienen reglas que protejan a los glaciares que están fuera de parques nacionales.

Perito Moreno Nasa Image and Video Gallery
El glaciar Perito Moreno, en Argentina, aparece en esta imagen digital fotografiada por un miembro de la tripulación de la Expedición 10 en la Estación Espacial Internacional (ISS). Este glaciar se encuentra en los campos de hielo de la Patagonia austral y es la pieza central del Parque Nacional Los Glaciares.
Crédito: NASA.

Ideas y vueltas de la ley
La actual norma 26.639, aprobada en 2010 y reglamentada en 2011, determinó, entre otras cosas, la restricción de actividades mineras o petroleras para preservar los glaciares como reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano; la agricultura, la investigación científica y el turismo.

Además estableció la elaboración de un Inventario Nacional de Glaciares para identificar todos los glaciares y zonas periglaciales, datos necesarios para gestionar su protección, control y monitoreo.

Ya desde sus orígenes, la ley sorteó escollos porque fue aprobada en 2008 en la Cámara de Diputados, pero vetada por la entonces presidenta Cristina Kirchner por considerar que afectaba el desarrollo de las provincias mineras al limitar la actividad económica en los glaciares.

Dos años después, un nuevo proyecto logró transfromarse en ley, pero recién en 2016 el Poder Ejecutivo argentino reguló el procedimiento técnico para realizar el inventario nacional. En 2012, el organismo encargado de realizar estudio —el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA)— no pudo iniciar el trabajo porque la provincia de San Juan —una de las que tiene más yacimientos y glaciares— interpuso recursos legales.

Finalmente, el primer inventario se presentó en mayo de 2018 y transformó a Argentina en el único país en el mundo en tener un registro de este tipo. Estableció que el país tiene 8 484 km2 cubiertos de hielo (5 769 km2 en la Cordillera de los Andes y 2 715 en las Islas del Atlántico Sur) y que existen 16 968 glaciares (16 078 y 890, respectivamente).

Así, Argentina se ubica segundo en América Latina detrás de Chile (que triplica la extensión de Argentina) y entre los 15 países del mundo con mayor superficie de hielo.

Fitz Roy Secreataria Nacional Turismo Calafate Argentina
El Fitz Roy, o Cerro Chaltén, es una montaña de 3405 msnm ubicada al oriente del campo de hielo Patagónico Sur del lado de Chile cerca del límite con Argentina, en la Patagonia, cerca de la villa de Cerro Castillo y la villa El Chalten.
Crédito: tomada del sitio oficial de la Secretaría de Turismo de El Calafate.

Los problemas
Con su aprobación, la ley supuso un revés para las empresas mineras porque estableció que se podían suspender las explotaciones mineras o petroleras en esas zonas y multar si se constatara contaminación.

Según la Ley de Glaciares vigente, los proyectos que ya están operando en estos ambientes deben ser auditados, y si hay afectación ambiental, deben trasladarse. En cambio, los proyectados aún no ejecutados no pueden instalarse en zonas glaciares ni periglaciales.

Diferentes cámaras mineras del país reaccionaron a la decisión porque frenaría las inversiones, y afectaría a más de 40 nuevos proyectos. Pero el gobierno respondió que aún no hay “proyectos que hayan sido detenidos ni que hayan sido afectados por la ley de glaciares”, dijo la secretaria de Minería de la Nación, Carolina Sánchez.

Por eso, a poco de la aprobación de la ley, en 2011, la empresa Barrick Gold, de capitales canadienses, presentó una demanda contra el gobierno argentino alegando que la norma afectaba su proyecto Pascua Lama, que involucra a Chile y Argentina.

El proyecto binacional es una explotación a cielo abierto para extraer oro, plata, cobre y otros minerales, en una zona de la provincia de Huasco (Chile) y otra en la provincia argentina de San Juan, la que tiene mayor cantidad de glaciares del país.

A esta demanda contra el Estado argentino se sumaron otras de Exploraciones Mineras Argentinas, junto con el gobierno de la provincia de San Juan, donde tienen lugar los emprendimientos Veladero y Pachón (además de Pascua Lama).
Una historia de fallos
La respuesta de la Corte Suprema a las demandas de inconstitucionalidad de las mineras se  demoró ocho años. 

Este año, la Corte Suprema rechazó dos veces: el 4 de junio sobre Pascua Lama y el 11 sobre Pachón. En el último concluyó que “la minera no había demostrado que el sistema de preservación de los glaciares establecido por el Congreso Nacional le genera algún tipo de daño en su derecho de explotación minera”.

“Asimismo, la provincia de San Juan, que había adherido al planteo de las empresas para obtener la inconstitucionalidad de la ley, tampoco había podido explicar en qué medida la existencia de la ley de glaciares le generaba agravio”, agregó el fallo.

“A la Corte Suprema le falta ahora expedirse sobre Veladero”, advirtió Diego Seguí, abogado de la ong sanjuanina Asamblea “Jáchal No Se Toca”, que tuvo un papel clave en las denuncia de derrames ocasionados por el proyecto Veladero, que busca extraer mineral de cobre por medio de minería a cielo abierto.

Validación de inventario - IANIGLA.jpg
Trabajo de campo en las nacientes del río Atuel, un afluente del río Desaguadero que discurre principalmente por el sur de la provincia de Mendoza.

Ejemplo regional
“Argentina es pionera al respecto, ya que generalmente a los glaciares se los cuida o protege en Parques Nacionales o Naturales”, dice a SciDev.Net Darío Trombotto Liaudat, geólogo del IANIGLA.

Fidel Roig, director del IANIGLA, cree que la Ley de Glaciares podría servir de ejemplo para otros países de América Latina con glaciares y minerales escondidos, como Colombia, Ecuador, Perú y Chile. “No hay países con legislaciones de este tipo. Hemos tenido consultas de colegas peruanos y chilenos, quienes ven las dificultades en aplicar este tipo de legislación, justamente porque tienen que transitar su propio proceso de discusión, sobre qué quieren hacer con esos recursos”, expresó a SciDev.Net.

Pía Marchegiani, directora de Política Ambiental de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) de Argentina, aseguró a SciDev.Net que luego del fallo el paso inmediato es “poner en funcionamiento todas las herramientas y mecanismos que brinda la Ley, esto es, auditorías ambientales para los proyectos en ejecución, con participación ciudadana, con técnicos neutrales en relación a las empresas y un acatamiento de las zonas de prohibición para operar”.

Lauren Dauphin NASA
Parque Nacional Los Glaciares, Patagonia. El espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada (MODIS) en el satélite Terra de la NASA adquirió esta imagen en color natural del Campo de Hielo Patagónico del Sur el 4 de febrero de 2019.

A nivel ambiental
Para Roig, “la retracción del hielo va a seguir aumentando junto la temperatura y eso va a significar una disminución de la superficie medida originalmente en el inventario. De acá a cinco años deberíamos decir cuánto hielo tenemos; el estudio de la dinámica de los glaciares —la modificación de su tamaño y su entrega de agua— es uno de los desafío que tenemos a futuro”.

EI IANIGLA, como unidad de Conicet, fue responsable de realizar el inventario de glaciares y ambiente periglaciales. “Consideramos al agua como de fundamental importancia para sostener todas las economías del oeste de la Argentina, como la región de Cuyo”, señaló Roig.

Trombotto Liaudat, especialista en geocriología —estudio del hielo subterráneo—, destacó que hoy las señales de la degradación del hielo subterráneo son alarmantes en el Ártico, con consecuencias negativas en los próximos 50-70 años en más de medio millón de km2, de acuerdo con las previsiones de modelos publicados en revistas científicas de impacto como Geophysical Research Letters y Nature Climatic Change.

“Nos falta información para conocer qué es lo que debemos proteger, cuanto hielo está desapareciendo debido al cambio climático y la Ley prevé la investigación y el cálculo de ese hielo subterráneo, mucho más complejo de medir que los glaciares que se ven a simple vista”, dijo el especialista.

“En relación a la minería —agregó Trombotto—, actividad que siempre fue necesaria para la humanidad, deben plantearse zonas estratégicas para desarrollarla, con el menor impacto ambiental y mayor control confiable. Es una convivencia compleja, donde se ensamblan marcos políticos con deseos de poder y protagonismo, personalidades sensibles a la corrupción, que desvalorizan la vida humana”. 

El documental Guardianes del Agua relata el trabajo del Inventario Nacional de Glaciares,  IANIGLA.
Crédito: CONICET, Argentina.

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