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[LIMA] Fabiola León-Velarde es una fisióloga peruana que ha dedicado gran parte de su vida a la investigación en la biología y fisiología de la adaptación del ser humano a las grandes alturas, lo que le ha valido reconocimientos internacionales incluyendo la distinción “Caballero de la Legión de Honor”, otorgada por Francia, en mérito a su labor en la investigación y en la Academia.
 
Actualmente es presidenta del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec), el ente rector de la CyT en el país, y entre 2008 y 2017 fue rectora de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, dedicada exclusivamente a ciencias biológicas y de la salud. Su vasta producción científica se ha publicado en más de 160 artículos en revistas científicas internacionales y es autora de libros y capítulos de libros de su especialidad. Desde 2008 integra el Consejo de Orientación Estratégica del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia.
 
En esta entrevista, reconoce que si bien actualmente las científicas pueden llegar al tope de la vida académica y están decididas a ello, es un camino lleno de dificultades en el que hay que pagar un tributo por el hecho de ser mujer.
 

¿Cómo ayudar a las niñas y adolescentes a tener confianza en sus habilidades para las matemáticas, y la ciencia en general?

Creo que ese es el reto más grande que tenemos. Hoy lo que vemos en el ámbito académico es que si las mujeres tienen capacidad y posibilidades, pueden llegar al máximo de la vida académica. Sin embargo, en la práctica muchas veces eso no ocurre por limitaciones culturales que vienen de muy atrás.
 
Tengo muy presente una intervención de una estudiosa de los temas de mujer y ciencia que decía que cuando en América Latina se pregunta a un auditorio cuántos dejarían la carrera por la familia, casi 100 por ciento de mujeres levantan la mano, pero muy pocos hombres. Entonces, acá lo cultural es muy, muy fuerte.
 

Y desde la escuela se persiste con diferenciar las carreras ‘masculinas’ de las ‘femeninas’…

Veo que hay dos etapas o situaciones: la primera es desde la escuela, donde lo cultural es muy fuerte siempre. Frente a eso, ahora en el currículo se habla de igualdad de oportunidades, porque lo que se quiere es que las niñas sepan que pueden estudiar lo que quieran, astronomía, ingeniería… que entiendan que no hay carreras ‘masculinas’.
 
Este es el momento de usar todas las herramientas que tenemos en los diferentes países para fomentar las ciencias en general, pero poniendo particular énfasis en las niñas, y en eso el docente tiene una gran responsabilidad.
 
Pero la sociedad también puede hacer algo. Por ejemplo, si bien es cierto que muchas veces son las mujeres las que deciden trabajar menos horas cuando tienen un bebé, también es una decisión cultural, porque si la sociedad ayudara más, si tuviésemos guarderías, flexibilidad de horarios, no tendríamos que dejar para un segundo plano nuestra vida profesional. Entonces, son componentes que tienen que trabajarse a todo nivel, en todas las circunstancias y permanentemente.
 

¿Qué tan difícil es implementar políticas de género en Perú, un país donde, por ejemplo, se recurre al Poder Judicial para que no se le mencione en los textos escolares?

Es curioso, porque cuando hablamos de igualdad de oportunidades tenemos gran receptividad, pero cuando incluimos el concepto de género se complica. Sin duda, en toda la sociedad peruana no hay esa mirada de aceptación hacia las minorías, en este caso minorías que tienen que ver con género.
 

Pero ¿es bueno sustituir esta palabra?, ¿no cree que sea importante incidir en el concepto ‘género’?

Es una pregunta interesante, no lo había pensado. La construcción social de ser mujer le acarrea dificultades culturales: “no puedes hacer esto”, “no te dediques a esto”. Y por otro lado se le culpabiliza: “estás retrasando tus competencias académicas por asumir tu rol de madre”.
 
Entonces cuando se habla de otras situaciones que no tienen que ver con igualdad de oportunidades —por ejemplo si hablamos de las minorías transgénero o en general de las otras categorías de género que hoy tenemos en el mundo— no nos hemos puesto a pensar si la ciencia tendría problemas por esa razón.
 
En realidad, creo que no, porque la ciencia requiere tener excelencia y calidad, y dar facilidades a aquellos que no la tienen; de eso la ciencia no puede escapar. En este momento estamos pensando más en las mujeres que en otro tipo de situaciones o decisiones que tienen que ver con la variedad de género que existe en una sociedad.
 

¿Existen políticas de género en el Concytec?

Las estamos implementando, aún no como políticas pero si lo estamos incorporando en las normativas, como mensajes bien concretos. Por ejemplo, no existía ninguna diferencia entre ganar un proyecto entre un hombre o una mujer, tampoco se bonificaba si la mujer es la líder del grupo, ni se tenía ninguna normativa sobre darle un tiempo adicional a la mujer embarazada para presentar sus resultados, no puedes castigar a una mujer si tiene que dar de lactar. 
 
En todo lo que hacemos tenemos la mirada ‘mujer y ciencia’, en todos los programas. Allí donde podemos apoyar lo hacemos, a ONGs, a otras iniciativas. Pero falta desarrollar nuestros propios programas. Es un pendiente que tenemos.
 

¿Qué se está haciendo para fomentar el interés por la ciencia entre niñas y adolescentes?

En el tema de popularización de la ciencia en el Concytec tenemos varios programas que abarcan desde la niñez hasta la adolescencia, como clubes de ciencias, acompañamiento pedagógico a los profesores de ciencias, exposiciones temporales, y dentro de esos programas ponemos énfasis en llegar a las niñas.
 
Este es otro aspecto que queremos incluir en la política que estamos preparando, ahora ya está en cada instrumento: primero, ir a las regiones [del interior del país], lo ensayamos en Lima y de allí lo llevamos a las regiones; segundo, solicitar que el auditorio tenga por lo menos la mitad de niñas y que cuando trabajemos con docentes cualquiera de nuestros programas, se haga énfasis en que la educación dirigida a las niñas debe ser primordial.
 

¡Usen el mundo, las comunicaciones, para observar todo lo que les ofrece el mundo de hoy y verán que ser científica es una de las mejores opciones que pueden tener!

De su experiencia, ¿cuál diría que es el perfil de la científica contemporánea?

Lo que he visto desde mi ex rol de rectora de la universidad y últimamente entre las científicas que han ganado concursos importantes en Concytec, es que tienen bien definido su plan de vida: terminar la carrera académica y llegar a lo máximo que se puede llegar.
 
En lo particular, hay diferentes perfiles: la que quiere llegar a ser científica y trabajar en proyectos de vanguardia en su disciplina; la que se dedica más a la parte de responsabilidad social e investigación, pero unas y otras no tienen ninguna duda de que su camino no tiene por qué ser diferente al del hombre. 
 
Pero lo que sí expresan claramente todas es que tienen más dificultades para transitar ese camino. Es una mezcla entre que el Estado todavía no da facilidades a nivel local o regional, pero también es un tema de la propia universidad pues no hay políticas para que, por ejemplo, las mujeres tengan más facilidades al interior de la universidad.
 
Y es un tema también de cultura masculina, porque no se puede negar que si bien hoy hay muchos más muchachos dispuestos a que su pareja llegue igual que ellos, todavía no son todos. 
 
Entonces se siente que ese camino es más difícil para nosotras, que como mujeres en la vida académica pagamos un tributo, sea como esposas, como madres.
 

¿Qué mensaje le daría a las escolares que en este momento sienten que tienen inclinación a las ciencias?

Hoy la ciencia tiene muchas posibilidades, las patentes son una de ellas. Todavía no estamos en esa etapa en el Perú pero cuando vemos lo que científicos de otras universidades patentan y el científico gana un porcentaje por eso, podemos cambiar esos mensajes. Hoy un científico puede trabajar en una empresa, seguir en la universidad y tener una pequeña empresa.
 
Hay tantas posibilidades, que yo les diría ¡usen el mundo, las comunicaciones, para observar todo lo que les ofrece el mundo de hoy y verán que ser científica es una de las mejores opciones que pueden tener!