Al aprobarse en 2015 la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció 17 objetivos para orientar la labor de sus Estados miembros para mejorar la vida de todas las personas del mundo, “sin dejar a nadie atrás”. El cuarto y quinto de estos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pretenden, respectivamente, garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, así como lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Ese mismo año, la Asamblea General de la ONU declaró el 11 de febrero el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, en reconocimiento al papel clave que el género femenino desempeña en la comunidad científica y la tecnología.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) entiende por género aquellas construcciones socioculturales que diferencian y configuran los roles, las percepciones y los estatus de las mujeres y de los hombres en una sociedad. De la misma manera, interpreta que la igualdad de género es la igualdad de oportunidades y derechos entre ambos.

A nivel internacional, se reconoce que la igualdad entre los géneros es fundamental para alcanzar el desarrollo sostenible. En efecto, la educación de calidad es vista como una de las primeras herramientas para salir del ciclo de la pobreza, y una manera para empoderar, particularmente, a niñas y mujeres.

La ciencia y el género son indispensables para alcanzar los ODS; sin embargo, a pesar de los avances a nivel mundial y a nivel regional en esta materia, el progreso parece todavía muy lento. En este especial, SciDev.Net repasa algunas de las principales brechas y avances en el acceso y permanencia de niñas y mujeres en la ciencia y la educación, así como el testimonio de mujeres científicas en América Latina y el Caribe que han destacado por su trayectoria y liderazgo.