Republicar

Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.

The full article is available here as HTML.

Press Ctrl-C to copy

[MONTEVIDEO] La producción de conocimientos en biotecnología aplicada a la salud se duplicó en América Latina entre 2001 y 2015, halló un estudio que incluyó a seis países de la región y que analizó la actualidad de esta disciplina cuyo mercado representa 60 por ciento del valor del sector biotecnológico global.
 
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba y México produjeron el 2,6 por ciento de los más de 400.000 artículos publicados en el mundo en esta rama de la biotecnología durante el período estudiado, según la investigación publicada en PloS One (febrero).
 
De acuerdo al análisis de la base de datos Web of Science, en 2001 estos seis países generaron el 1,9 por ciento del total de los artículos publicados. En 2015 el porcentaje había aumentado a 3,5 por ciento del total.
 
Durante el período estudiado, Brasil mantuvo el liderazgo sobre los otros países, y sus publicaciones aumentaron 380 por ciento para 2015. Ese año, por ejemplo, Brasil publicó 1.200 artículos sobre biotecnología de la salud.
 
Biotec articles by countries, dani

Según la investigación, realizada por expertos de México y Canadá, el alto nivel de publicación de Brasil puede ser un resultado del temprano impulso dado por el gobierno del país a la biotecnología en la década de 1980. Un ejemplo es el Programa Nacional de Biotecnología (Pronab) creado en 1982.
 
Detrás de Brasil, aunque en un lejano segundo puesto en cantidad de publicaciones, se ubicó México con cerca de 400 publicaciones en 2015, un aumento de 233 por ciento respecto a 2001.
 
Argentina, con un aumento de 161 por ciento en 2015 —con unas 200 publicaciones— se colocó en tercer lugar delante de Chile, Colombia y Cuba, respectivamente.
 
Colombia, si bien está quinto en este ranking, fue el que experimentó el mayor aumento entre 2001 y 2015: 400 por ciento.

Colombia nos dio la clave de cómo hacer visible a un país en el campo de la biotecnología de la salud: por medio del aumento de las colaboraciones internacionales en proyectos de interés mundial y en grupos multidisciplinarios”.

Dante León, Instituto Politécnico Nacional, México.
Cuba, aunque también incrementó su producción (123 por ciento), es el que tuvo menos cantidad de artículos, algo que los autores atribuyen a que el gobierno no considera prioritaria la publicación académica en el área. En su lugar, aseguran, el gobierno promueve la innovación y el desarrollo de productos biotecnológicos.
 
Esta diferencia entre países también se refleja en que, excepto en Cuba, la universidad es el principal sector de producción de publicaciones en biotecnología de la salud.
 
En efecto, mientras la universidad está involucrada solo en 10 por ciento de las publicaciones de Cuba —y el resto pertenece al sector gubernamental— en los demás países supera el 70 por ciento.
 
“Encontramos evidencia en Argentina de que la participación del sector gubernamental en la producción (de la biotecnología aplicada a la salud) está aumentando gradualmente”, pasando de 36 a 53 por ciento entre 2001 y 2015, destaca el estudio. El caso opuesto se da en Chile, donde la participación gubernamental cayó de 11 a 4 por ciento.
promedio citaciones by cate.jpg

En promedio, la industria solo representa 4 por ciento de los artículos publicados en el área en la región.
 
En cuanto a la colaboración internacional, Colombia tiene el liderazgo con 64 por ciento de los trabajos en coautoría internacional entre 2001 y 2015. Brasil, en cambio, fue el menos activo, con 35 por ciento.
 
En esa línea, Dante León, uno de los autores de la investigación, también destaca a Colombia por el promedio de citas relativas en biotecnología de la salud, que incluso superó a Alemania en el período estudiado.
 
“Este índice es utilizado para tener una idea de la visibilidad que tienen las publicaciones en la comunidad científica. Colombia nos dio la clave de cómo hacer visible a un país en el campo de la biotecnología de la salud: por medio del aumento de las colaboraciones internacionales en proyectos de interés mundial y en grupos multidisciplinarios”, afirmó León a SciDev.Net. En su opinión, la región ha crecido pero en forma dispar. “Cuba desarrolló, desde finales del siglo pasado, productos de gran importancia para la salud como la vacuna antimeningocócica BC (contra la meningitis), terapias génicas, y el Heberferón (destinado al tratamiento del cáncer de piel) que fue toda una noticia en 2017. Considero que países como Cuba y Brasil tienen un estatus de vanguardia. Otros países, como México, Argentina y Chile, son avanzados o vanguardistas tempranos”, señaló.
 
Lorena Betancor, investigadora principal del Centro Biotecnológico de Investigación e Innovación de la Universidad ORT Uruguay, opina que el aumento en la producción académica regional en esta disciplina puede deberse a diferentes factores, “y no necesariamente (supone que) la investigación sea mejor. Por ejemplo, quizás se fomentó la realización de posgrados, y eso aumenta las publicaciones, pero no necesariamente la calidad”, señala.
 
Acerca del futuro de la biotecnología regional aplicada a la salud, Betancor cree que “el freno puede estar en los ensayos clínicos”. “En fase de investigación y colaborando con el resto del mundo estamos preparados para estudiar cualquier tema. Nos hace faltan recursos humanos y financieros”, concluyó.

Enlace al estudio completo en PLoS One

Temas relacionados