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  • Agrosilvicultura autóctona ‘mejoraría la subsistencia’

[LONDRES] Pequeños campesinos deberían usar su conocimiento autóctono sobre árboles para incrementar sus ingresos y promover el desarrollo social, plantea un nuevo libro de Roger Leakey, vicepresidente de International Tree Foundation y renombrado biólogo de árboles.

Leakey sostiene que su nuevo libro “Viviendo con los árboles de la vida: hacia la transformación de la agricultura tropical” es la primera guía mundial de agrosilvicultura basada en investigación. Esta disciplina es una práctica agrícola que usa los beneficios interactivos de combinar árboles y arbustos con cultivos y/o ganado.

Leakey habló durante el lanzamiento de la publicación en Gran Bretaña, en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, en Londres, el mes pasado (17 de septiembre).

Desarrolló una guía de agricultura en tres etapas, que integra prácticas agrosilvícolas e intervenciones tecnológicas en agricultura sostenible. Su objetivo es fortalecer el comercio y los ingresos, y generar fondos que se reinvierten en educación e infraestructura local.

El primer paso es hacer que el suelo sea más rico en nitrógeno  —y por lo tanto, fértil — plantando árboles de leguminosas y arbustos.

La segunda etapa es incentivar a los campesinos locales para que seleccionen cultivos  nativos para producción. Usando su conocimiento autóctono, los agricultores seleccionan los cultivos más apropiados, que Leakey dice que suelen ser “frutas tradicionales, frutos secos y plantas medicinales, [que] alguna vez recolectaron del bosque”.

Los campesinos son luego capacitados en centros rurales de recursos (CRR), donde aprenden métodos de baja tecnología para maximizar la calidad de frutas y frutos secos.

“Al mejorar la fertilidad del suelo y diversificar los cultivos, podemos generar ingresos que incrementarán el sustento”, dijo Leakey.

Sin embargo, el experto cree que la selección de cosechas por sí sola no puede llevar al cambio social. Por esta razón, su nuevo modelo incorpora la comercialización. “Si no tienes un mercado, no vas a ninguna parte”, advirtió.

La tercera etapa involucra una transición desde el mercado local al global, y comprometerse con grandes negocios.

Además de vender cultivos, se incentiva a los artesanos locales a iniciar industrias artesanales usando equipos de procesamiento sencillos, tales como prensas de aceite y cascanueces, para empacar y almacenar bienes, agregándoles por lo tanto un valor importante.

En Camerún, donde comenzaron los proyectos iniciales, un CRR ha aumentado sus ingresos desde US$145 a US$28.350 al año en los 10 años desde que los campesinos fueron capacitados.

Leakey cree que el modelo de tres etapas conduciá a una “nueva ola” de cambio social, no solo en el África Occidental, sino a través del continente y en América Latina y el Sudeste Asiático.   

Sin embargo, un problema urgente es asegurar que los campesinos no sean explotados, sino apoyados por los grandes negocios, dijo Albert Tucker, consultor de comercio internacional y defensor del comercio justo.

Leakey coincidió en que aún había grandes signos de interrogación sobre cómo proteger a los campesinos y que años de debate internacional hasta ahora han fracasado en resolver estos asuntos.

Sus ideas de agrosilvicultura son apoyadas por International Tree Foundation y el Centro Mundial de Agrosilvicultura.

Meine van Noordwijk, consejero científico jefe del Centro Mundial de Agrosilvicultura, aplaudió la nueva guía, diciendo que podría ser inspiradora.

“Una vez que la idea básica de manejo de bosques por los campesinos sea aceptada y entendida, la selección de árboles más productivos y la domesticación de árboles puede conducir a un progreso sustancial, mientras la diversidad de árboles contribuya al manejo de riesgos en futuros inciertos”, dijo a SciDev.Net.