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  • Resistencia a antibióticos exige mejor diagnóstico

Se necesitan laboratorios de diagnóstico profesionales para combatir la resistencia a los antibióticos, dice Pradeep Seth.

La resistencia a los antibióticos en los países en desarrollo tiene implicaciones importantes en la salud. Las infecciones causadas por microorganismos resistentes conducen a altas tasas de hospitalización, con pacientes que permanecen en el hospital por períodos más prolongados que lo habitual, y por tanto, aumentando el costo de los tratamientos y la carga económica a la comunidad.

Aunque el uso excesivo de los antibióticos ha sido la mayor causa de la resistencia en los países industrializados, no es la única explicación al creciente surgimiento de microorganismos resistentes en los países en desarrollo. Otros factores que contribuyen son los hospitales atestados, particularmente en áreas urbanas y semiurbanas, la pobreza, una higiene deficiente, el uso inapropiado de antibióticos y la facilidad de conseguirlos sin receta médica. Una infraestructura pobre en servicios de salud, el inadecuado saneamiento en los hospitales y la ausencia de instrumentos para realizar diagnósticos confiables exacerban el problema.

Indiferencia ante el control de la infección

Las prácticas de control de la infección en los hospitales de los países en desarrollo están lejos de ser satisfactorias y tienden a ser reactivas más que proactivas. En India, por ejemplo, un comité para el control de la infección en un hospital existe sólo en el papel y actúa únicamente en la eventualidad de un brote serio de infección en el hospital, aunque los brotes son comunes justamente por esta indiferencia frente al control de la infección.

A mediados de la década de los noventa, el uso de elementos desechables como juegos de infusiones intravenosas y catéteres que habían expirado o que habían vuelto a esterilizarse en un hospital gubernamental de Nueva Delhi llevó a un serio brote de septicemia, que mató a 26 personas.

A pesar de estos casos, muy pocos hospitales gubernamentales indios, si es que hubo alguno, tienen políticas establecidas para el uso de los antibióticos, y menos aún han diseñado un sistema de monitoreo. En los países en desarrollo no existe información de un patrón de resistencia a los antibióticos por parte de bacterias aisladas, en tanto son escasas las instalaciones que ofrecen pruebas rutinarias de susceptibilidad y se limitan a unos pocos laboratorios de microbiología que no proveen una visión holística de la distribución de las bacterias resistentes.

Diagnósticos poco confiables

Los diagnósticos deficientes son responsables casi en su totalidad de los patrones de prescripción en los países en desarrollo. En la mayoría de los países de bajos recursos se prescriben los antibióticos empíricamente para cualquier tipo de infección, no importa si su origen es bacteriano o viral. Incluso en el caso de infecciones bacterianas que pueden ser fatales, se prescriben antibióticos según el juicio y la preferencia del médico, más que con base en información sensible.

En India las instalaciones de laboratorio simplemente no existen; y aunque existan, una asombrosa falta de regulaciones significa que muchos de ellos operan bajo estándares muy deficientes. Aunque hay más de 100.000 laboratorios de diagnóstico médico en los sectores público y privado, sólo 103 laboratorios de diagnóstico del sector privado han sido acreditados por la Junta Nacional de Acreditación para Laboratorios de Pruebas y Calibración (NABL, por sus siglas en inglés).

Sorprende aún más que ninguno de los laboratorios de diagnóstico de los hospitales gubernamentales haya sido acreditado. La mayoría tiene bajos presupuestos y sus instalaciones son muy deficientes como para conducir pruebas estandarizadas de sensibilidad a los antibióticos. No tienen acceso ni a las cepas bacterianas estándar, ni a discos de antibióticos estándar. Las instalaciones para el bodegaje son deficientes, lo que con frecuencia lleva a que los reactivos se degraden, incluyendo los antibióticos. La mayoría de los laboratorios de propiedad del gobierno prefieren realizar sus propios discos de antibióticos usando antibióticos inyectables de los dispensarios de los hospitales o los que vienen en polvo y se consiguen en el comercio.

Muy pocos laboratorios analizan la eficacia de los discos que ellos mismos preparan comparándolos con discos de antibióticos estándar usando cepas bacterianas estándar. Inevitablemente, estos métodos con frecuencia conducen a resultados inconsistentes y poco confiables de las pruebas de susceptibilidad. Sin saber cómo determinar el antibiótico a prescribir, los médicos confían exclusivamente en su juicio clínico.

Necesidad de regulaciones

India carece de regulaciones gubernamentales para establecer un laboratorio de diagnóstico. En teoría, cualquiera que tenga el presupuesto necesario puede hacerlo: la acreditación por parte de la NABL es voluntaria más que obligatoria. Esto significa que los laboratorios tienden a invertir en personal calificado y bien entrenado sólo cuando tienen la intención de conseguir la certificación de esta junta nacional.

Adicionalmente, esos laboratorios adecuadamente equipados cobran sumas exorbitantes por pruebas de calidad y luego de obtener la certificación del NABL generalmente atraen a pacientes de clases media y alta a quienes no les importa pagar por servicios de calidad.

En algunos casos la acreditación atrae colaboración internacional. Algunos pocos laboratorios acreditados han expandido sus operaciones para convertirse en laboratorios de pruebas clínicas.

Como en la mayoría de los países en desarrollo, India también carece de una política nacional o guía para el uso de antibióticos. El desarrollo de políticas nacionales es vital para combatir la resistencia que va en aumento, políticas que deben incluir definiciones claras del papel de los laboratorios de diagnóstico.

Es necesario crear una base de datos del patrón de susceptibilidad a los antibióticos frente a aquellos agentes infecciosos comunes que circulan en varias regiones del país. Debería ser obligatorio que los hospitales tengan sus propias políticas sobre antibióticos, actualizadas cada cierto tiempo por medio de la generación de información de laboratorio sobre la susceptibilidad de las cepas bacterianas que circulan en los ambientes hospitalarios. Esto es particularmente importante para enfermedades como la tuberculosis: se estima que entre el 13 y 38 por ciento de los pacientes con esta enfermedad se han infectado con cepas de Mycobacterium tuberculosis resistentes a una gran variedad de drogas.

Medidas como esas requieren voluntad política, compromiso del gobierno y niveles significativos de inversión, lo que por lo general falta en países pobres. No obstante, sin estas medidas, la amenaza de la resistencia a los antibióticos en los países en desarrollo podría crecer sin control alguno.

Pradeep Seth es presidente de la Fundación Seth Research, una institución sin ánimo de lucro. También es consultor en investigación y academia en Dr. Lal Pathlabs Private Limited, de Nueva Delhi.