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  • Falta financiación para I+D de enfermedades olvidadas

[LONDRES] Los esfuerzos globales para reformar el desarrollo de productos para las enfermedades olvidadas están fracasando, según un análisis de los últimos cinco años sobre financiamiento para investigación y desarrollo de estas enfermedades, presentado hoy.

El informe muestra que el financiamiento global se ha estancado desde 2007, en momentos en que se hace necesario un incremento. Además, una tendencia reciente de financiar enfermedades comercialmente viables por parte de la industria, puede conducir a un sistema de dos categorías y dos velocidades, en el que los productos para algunas enfermedades se posterguen, refirió Mary Moran, directora del grupo de reflexión Policy Cures y autora principal del informe.

Moran presentó los resultados mostrando que, mientras más del 70 por ciento del financiamiento global de I+D para enfermedades ‘semicomerciales’, como el dengue y la tuberculosis, van al desarrollo de productos, solo el 45 por ciento del financiamiento para enfermedades que dependen de fondos públicos se destinan a dicho rubro.

“El financiamiento público continúa lejos del desarrollo de productos”, remarcó y añadió que hay una desconexión entre el destino de tal financiación y las necesidades reales.

Y algunas enfermedades pueden quedarse atrás: la lepra, el tracoma, la úlcera de Buruli y la fiebre reumática recibieron anualmente menos de US$10 millones del financiamiento para I+D entre 2007 y 2011. En conjunto, esto representa menos del uno por ciento del financiamiento mundial para I+D de las enfermedades olvidadas, de acuerdo con la quinta versión del informe ‘Financiamiento Mundial de Innovación para las Enfermedades Olvidadas’ (G-FINDER).

Sin embargo, Moran indicó a SciDev.Net que “los donantes están prestando mucha más atención a otras enfermedades además del VIH, TB y malaria, con lo que otras enfermedades olvidadas están teniendo, en conjunto, mucha más financiación y participación en el financiamiento de los últimos cinco años”.

No obstante, añadió: “estamos comenzando a escuchar campanas de alarma sobre la manera en que se están invirtiendo los fondos públicos, especialmente después de 2008. La tendencia del financiamiento de los últimos cinco años muestra que el financiamiento público está cada vez más alejado del desarrollo de productos, yendo hacia la investigación básica y tradicional ... con desplazamientos ahora de cientos de millones de dólares”.

Con aproximadamente US$3 mil millones en 2011, el financiamiento global de I+D para las enfermedades olvidadas está ahora en alrededor de US$440 millones más que en 2007, pero menos que en 2009 y similar a 2010.

Bernard Pécoul, director ejecutivo de la Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Olvidadas (DNDi), indicó: “me preocupa esta estabilización [del financiamiento] porque se da en momentos en que necesitamos más dinero, más inversión”.

“Una parte muy crítica del desarrollo del portafolio [de futuros fármacos] es ahora, porque comenzamos con nuevos candidatos en el desarrollo preclínico o clínico, y sabemos que la parte más costosa del desarrollo es cuando se comienzan los estudios clínicos grandes”, agregó.

Pero mientras el crecimiento de la inversión de la industria en enfermedades como el dengue y la TB demuestra que “las cosas están mejorando para esas enfermedades” gracias a un modelo de demanda del mercado, el marco para la I+D de enfermedades que no tienen esa demanda “no ha cambiado”, precisó.

“Por el momento, hemos fracasado en cambiar, básicamente, el entorno para estimular la investigación y el desarrollo”, concluyó.

El informe también muestra que los países en desarrollo o emergentes contribuyeron casi con cuatro por ciento del financiamiento público a la financiación de la I+D de enfermedades olvidadas en 2011. La gran mayoría de estos fondos provino de Brasil, India y Sudáfrica, y estuvieron centrados principalmente en VIH/SIDA, TB, enfermedades diarreicas y malaria.

Pero hubo llamados a las economías emergentes para que inviertan más, y emitan informes como el de G-FINDER para resaltar la inversión que países como Ghana y Tanzania están empezando a realizar.

Economías emergentes como Argentina, Brasil, China e India “tienen bastantes razones para invertir en este campo: tienen capacidades técnicas y necesidades”, dijo Pecóul, por lo que “deberíamos esperar más inversión” de su parte.

Joe Cerrell, director de la Oficina para Europa de la Fundación Bill & Melinda Gates, afirmó estar trabajando con un equipo para reunir a donantes de los países del Golfo que ayuden a financiar la I+D de las enfermedades olvidadas.

Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Baylor College de Medicina de Houston, Estados Unidos, y coeditor en jefe de PLoS Neglected Tropical Disease, subrayó que “como en años anteriores, este año el informe destaca nuestra fuerte dependencia del gobierno de Estados Unidos, menos de un puñado de gobiernos europeos y de las dos principales entidades filantrópicas —la Fundación Bill & Melinda Gates y el Wellcome Trust— para el financiamiento global de la I+D de las enfermedades olvidadas.

“Es una llamada de atención sobre la necesidad de comprometer a nuevos actores, incluyendo algunas fundaciones nuevas, y de que necesitamos fomentar que algunas de las economías de mercados emergentes se involucren más”, prosiguió.

Los mayores perdedores en términos de financiamiento global siguen siendo las infecciones por helmintos (gusanos parásitos), precisó Hotez, y recalcó que esas son las infecciones más comunes de los seres humanos.

Enlace al informe completo [PDF, en inglés]