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  • Pandemia de gripe: afrontando un enemigo aún inexistente

Catherine Brahic reporta sobre un acertijo científico con serias implicancias para los países en desarrollo: cómo producir gran cantidad de vacunas contra un virus gripal pandémico que aún no existe.

Los científicos y los creadores de políticas a menudo disienten, pero en dos puntos están de acuerdo: es inevitable una pandemia de gripe, y es necesario producir tantas vacunas como sea posible en el plazo más breve.

Las pandemias son brotes de enfermedad globales que pueden darse cuando un microbio infecta personas por primera vez. La enfermedad puede propagarse con rapidez por todo el mundo porque los sistemas inmunes de las personas tienen que combatir algo a lo que no se han enfrentado antes.

Una pandemia de gripe sería una mala noticia por partida doble para los países en desarrollo, pues son los menos preparados para detectar y encarar su aparición, y probablemente serán los últimos en la fila de cualquier vacuna que pueda fabricarse.

Las vacunas pueden proteger a las personas de enfermedades infecciosas. Introducen en nuestros cuerpos un "vistazo anticipado" de un microbio peligroso, permitiendo a nuestros sistemas inmunes preparar defensas.

Pero los investigadores simplemente carecen de los ingredientes necesarios para fabricar por adelantado una vacuna contra la gripe pandémica. "La producción no puede iniciarse antes de que aparezca una cepa pandémica de gripe", explica Klaus Stöhr, jefe del programa global contra la gripe en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El ingrediente que falta

Si uno de las docenas de virus de gripe aviar que ocasionalmente infecta a los humanos cambia, adquiriendo la capacidad de propagarse con facilidad entre personas, podría disparar la próxima pandemia de gripe. Pero hasta que eso ocurra, el virus pandémico no existe. Entonces, ¿a qué se puede dar un vistazo anticipado?, ¿y será posible alguna vez producir suficientes vacunas para proteger a todos los que estén en peligro?

"Seríamos culpables de negligencia si sólo nos sentáramos a esperar", dice John Oxford, profesor de virología en la Escuela de Medicina Queen Mary, en Londres, Reino Unido.

Oxford se refiere al virus de la gripe aviar H5N1 que mató en 1997 a una persona en Hong Kong, reapareciendo en Asia en el 2003. El H5N1 ha matado a menos personas en los últimos tres años — apenas poco más de 100 personas — de los que mata la gripe estacional cada día.

Mayor alarma provoca el que más de la mitad de los infectados ha muerto, y el virus está demasiado extendido entre las aves.

Los gobiernos y las agencias internacionales se están preparando para la posibilidad de que el H5N1 se vuelva más eficaz para infectar a personas y propagarse entre ellas. Aunque esto podría tomar años, al menos 12 compañías y 17 gobiernos están desarrollando potenciales vacunas en 28 pruebas clínicas distintas.

Apostando a la similitud

Los investigadores están apostando a que el virus de una gripe pandémica al menos se parecerá al H5N1, y a que una vacuna basada en el virus que está circulando ahora ofrecerá algo de protección. Una vacuna pre-pandémica podría ahorrar tiempo durante un brote inicial, mientras los investigadores se apresuran a producir una auténtica vacuna pandémica a partir del nuevo virus.

Vaya una carrera que se daría. Sobre la base de pandemias de gripe del siglo XX, modelos informáticos sugieren que a tres meses de su aparición, un virus pandémico habría llegado a todos los continentes. Y dentro de seis a nueve meses, llegaría a todos los países.

Y sin embargo, según Stöhr, tomará al menos tres meses desde la aparición del virus hasta que pueda iniciarse la producción de vacunas a gran escala. "En los siguientes nueve meses, la producción de vacunas aumentaría hasta que, si todo sale bien, se produzcan mil millones de dosis al cabo de un año de que el virus haya sido inicialmente identificado", dice.

La vacuna tradicional contra
la gripe se hace en huevos
Crédito: Morguefil

Como las vacunas contra la gripe se fabrican a partir del propio virus, crear una reserva global o por lo menos nacional, requiere que primero se produzcan grandes cantidades del virus. Tradicionalmente, los investigadores producen en masa el componente viral de las vacunas inyectando el virus en huevos de gallina, donde se replica dentro del embrión.

Pero el método es lento, necesita mucho espacio y requiere de un gran abasto de huevos de gallina, usualmente uno o dos huevos por dosis de vacuna, algo que podría ser problemático si el H5N1 sigue azotando a la industria avícola.

¿Una solución ganar-ganar?

Como solución parcial, la OMS está urgiendo a los países a fabricar más vacunas contra la gripe estacional. "La vacuna contra la gripe estacional está subutilizada", dice Stöhr. "Y sin embargo es costo-efectiva y de costo limitado".

Stöhr destaca que siempre existirá la amenaza de otra pandemia, aunque podrían pasar años antes de que emerja. Dice que robustecer la producción y el uso de la vacuna contra la gripe estacional sería una "solución ganar-ganar" porque para cuando golpee una pandemia, "habría también la suficiente capacidad de producción para una vacuna contra la gripe pandémica".

Licenciar una vacuna basada en una que ya haya sido aprobada — como una vacuna contra una gripe pandémica modificada a partir de la vacuna contra la gripe estacional del año anterior — es algo relativamente directo. Pero construir más plantas basadas en la producción a base de huevos significaría dedicar valiosos fondos a un método que la mayoría de los expertos en gripe consideran anticuado.

Soluciones celulares

Podría haber otra solución de más largo plazo. Implica infectar células de mamífero suspendidas en un líquido que contenga el virus. Las suspensiones celulares ocupan menos espacio que los huevos y tienen la ventaja añadida de poder almacenarse congeladas.

Así se producen las vacunas comerciales contra la varicela, la polio y la viruela. Varias compañías han usado el método para desarrollar vacunas contra la gripe estacional, pero ninguna ha llegado al mercado.

Recibir la aprobación regulativa para una vacuna hecha usando un nuevo método toma su tiempo. El Ejército de los Estados Unidos advierte que los obstáculos de investigación y normativos significan que las vacunas contra una gripe pandémica basadas en células "es poco probable que estén disponibles para uso comercial durante al menos dos a tres años".

Un sistema de entrega vivo

Las vacunas contra la gripe estacional usan una forma inactiva o debilitada del virus de la gripe. Una manera alternativa de multiplicar el abastecimiento de una vacuna es producirla a partir de un virus vivo.

Investigadores de Estados Unidos están desarrollando vacunas hechas a partir de un virus del resfriado relativamente benigno, conocido como adenovirus, el que han modificado genéticamente para producir una proteína superficial del H5N1. Esperan que esto sea suficiente para preparar al sistema inmune humano.

La ventaja de tales vacunas "recombinantes" es que pueden inyectarse en vivo, y replicarse dentro del torrente sanguíneo de las personas, activando una respuesta inmune mayor. Como el adenovirus puede cultivarse en células de mamífero, el método evita los problemas de la producción basada en huevos.

Los investigadores de la Universidad de Pittsburgh y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, dicen que sus vacunas dieron un grado razonable de protección contra el H5N1 a ratones y pollos. Pero el trabajo está en una etapa temprana, y es improbable que tales vacunas lleguen al mercado antes de varios años.

También hay investigadores explorando modos de reducir la cantidad de virus de gripe requerido para fabricar cada dosis de vacuna, usando químicos "que potencien la inmunidad", llamados adyuvantes. Como lo explica Stöhr, "no tendría sentido poner mucho [virus] en una vacuna si basta con poco para lograr lo mismo".

¿Quién sería vacunado?

Virtualmente toda la investigación sobre vacunas contra la gripe está realizándose en países industrializados. Aunque la OMS está creando reservas de fármacos antivirales, no ha habido ninguna mención oficial de una reserva de vacunas, sobre todo porque ello plantearía la pregunta — para la que no hay respuesta —, de qué poner en dicha reserva.

Crédito: Wikipedia

Si una cepa de gripe pandémica emergiera en Asia, donde el H5N1 ha estado circulando desde 2003, entonces podría defenderse el punto de que es favorable al interés de los países ricos dar vacunas a los países asiáticos, con la esperanza de mantener al virus lo más alejado posible de sus propias fronteras. Pero con una capacidad tan limitada para producir vacunas, esto no parece probable.

Ben Schwartz, de la Oficina del Programa Nacional de Vacunas de Estados Unidos, dijo en junio de 2005 que podrían tomarse de cuatro a ocho meses desde la identificación de un virus pandémico hasta la producción de las primeras dosis de vacunas en Estados Unidos. Incluso entonces, el país sólo podría fabricar suficientes para proteger a 2,5 millones de nuevos pacientes cada semana.

La compañía australiana CSL dice que podría fabricar suficientes vacunas para proteger a todos los australianos si cada dosis usara no más de 7,5 microgramos de virus. Sin embargo, estudios preliminares muestran que dos dosis de una vacuna que contenga el doble de esa cantidad sólo serían 50 por ciento efectivas.

Enfrentados a cadenas de abasto insuficientes para proteger a sus propios ciudadanos, es improbable que cualquier país con posibilidades de una pandemia esté dispuesto a regalar valiosas vacunas.

Inevitablemente, los países con sistemas de atención de salud más débiles serán golpeados más duramente por una pandemia. Y la gente con mala salud será más vulnerable al virus. Debido a esto, dice Stöhr, "es importante que los países desarrollados y en desarrollo piensen juntos acerca de un acceso igualitario a las vacunas".

Pero añade de inmediato: "no es necesario decir que si las cosas siguen como están, una vacuna contra la pandemia escaseará incluso en los países más desarrollados".

De acuerdo con el Ejército de Estados Unidos, "sin acuerdos internacionales o acceso a reservas regionales, la distribución de vacunas favorecerá de manera desproporcionada a los países con más capacidad de producción".

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, dice que los países en desarrollo deben hacer lo que puedan por empezar a producir sus propias vacunas.

China, Tailandia y Vietnam están probando vacunas pre-pandémicas o empezarán a hacerlo este año. Incluso Brasil — lejos de cualquier brote confirmado de H5N1 — se ha unido. Como China y Tailandia, está optando por la producción establecida a base de huevos.

En tanto, Vietnam es el único país en desarrollo que prueba una producción basada en células, y planea realizar este año sus primeros ensayos clínicos. De acuerdo con el Ejército de Estados Unidos, el método vietnamita es "poco convencional" y utiliza células de cáncer.

¿Y África? Vivir junto al gallinero es un modo de vida en todo el continente, y seis países ya tienen el virus H5N1. África se ve muy, muy vulnerable.

Lanzado hoy: Dossier sobre gripe aviar de SciDev.Net.

Última hora: el día en que se publicó este artículo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos otorgó a las farmacéuticas mil millones de dólares para desarrollar nuevos métodos basados en células para producir vacunas contra la gripe. Haga clic aquí para ver detalles de esta información.