Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • Vigilancia, vital contra resistencia a antibióticos

Para frenar el aumento de la resistencia a los antibiticos se necesitan sistemas internacionales de vigilancia, dice Hajo Grundmann.

Expertos en salud pblica han estado advirtiendo por ms de una dcada que se aproxima rpidamente una era post antibiticos, en momentos en que la propagacin de la resistencia a dichos medicamentos implica que las terapias antibiticas efectivas ya no actan y la situacin se deteriora a una velocidad cada vez mayor.

Pese a la escala de esta amenaza, la resistencia todava no es seriamente considerada por muchos en el sector de la salud. Se necesita vigilancia para monitorear la propagacin de la resistencia y, por lo tanto, comprender la magnitud del problema, de manera de proporcionar informacin crucial para el desarrollo de estrategias de contencin.

El motivo principal

El principal motivo tras la emergencia y propagacin de los patgenos resistentes a los antibiticos es el rpido aumento en el consumo de estos medicamentos. Esta tendencia refleja la creciente medicalizacin de las sociedades a nivel mundial, con la identificacin de los microbios patgenos como la causa de las enfermedades infecciosas.

Los antibiticos prometen curar. Esto junto con su facilidad de uso, la necesidad de tratamientos habitualmente cortos y, en muchas partes del mundo, su disponibilidad sin prescripcin mdica tiene como resultado una demanda que cada vez se satisface ms por el creciente suministro de drogas genricas producidas en economas de mercado emergentes.

La misma escalada en el consumo ha ocurrido en el sector de la salud animal, creando preocupacin sobre la transmisin de resistencia a los antibiticos a travs de la cadena alimenticia. Cientos de toneladas de antibiticos que se usan cada ao estn propagndose desde las poblaciones microbianas mundiales que colonizan e infectan a humanos y animales de granja, lo que resulta en una evolucin acelerada y en la expansin de patgenos resistentes a los frmacos.

Contacto personal

Hasta ahora, en los pases desarrollados la resistencia se ha encontrado principalmente en patgenos que pueden ser transmitidos sin causar enfermedades. stos pueden portarse por largos perodos y pueden causar una infeccin slo cuando entran en contacto con partes del cuerpo que normalmente estaran libres de colonizacin bacteriana, es decir, se introduciran a travs de intervenciones mdicas o en nios y personas con sistemas inmunes dbiles.

Los problemas con los organismos resistentes se encuentran, por lo tanto, principalmente en hospitales y sanatorios donde se trata a pacientes por condiciones agudas o crnicas.

En los pases en desarrollo, por otra parte, la resistencia a los antibiticos a menudo ocurre en microorganismos que se transmiten a la comunidad por el contacto persona a persona, a travs de alimentos contaminados, agua no potable o por insectos. La resistencia puede significar que las personas infectadas con tales organismos no respondan a las drogas convencionales y si no hay otras opciones de tratamiento disponibles deben depender de su sistema inmune para que ste venza la enfermedad.

Desastres impredecibles

Un conjunto adicional de amenazas que facilitan la propagacin de patgenos resistentes a los antibiticos surge de desastres impredecibles que provocan estragos en la subsistencia humana y conducen al hacinamiento, migraciones masivas, hambruna y fuentes de agua inseguras. Los conflictos dentro y entre Estados, la degradacin ambiental y el cambio climtico pueden promover escenarios en los cuales prosperen las enfermedades infecciosas y la resistencia a los antibiticos pase a un primer plano.

Una pandemia de influenza sera igualmente grave. Dadas las dificultades que enfrentan los hospitales para afrontar el problema de la resistencia a los antibiticos, una pandemia de gripe sera probablemente seguida por una epidemia secundaria de superinfecciones bacterianas, particularmente el SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina), adquirido durante el tratamiento en hospitales abarrotados que luchan por mantener sus medidas estndar de control de las infecciones. La plausibilidad de tales consecuencias se manifest claramente tras el tsunami en el Ocano ndico en diciembre de 2004, cuando numerosos turistas heridos que fueron repatriados a hospitales europeos haban sido infectados por cepas pan-resistentes de la bacteria Acinetobacter, adquiridas durante su permanencia en hospitales de emergencia.

Tendencias llamativas

La OMS estima que los efectos de las enfermedades transmisibles en la salud global descendern sostenidamente en los prximos 25 aos. Pero esas proyecciones se basan principalmente en estimaciones de desarrollo econmico, social y demogrfico y en su asociacin histrica con tasas de mortalidad. Estas predicciones son extrapolaciones de mejoras realizadas en los ltimos 50 aos, principalmente a travs de intervenciones farmacolgicas. Pero los pronsticos no toman en cuenta una de las tendencias ms llamativas de los ltimos aos: el retroceso en la efectividad de los antibiticos.

Las estimaciones de salud global son uno de los instrumentos ms importantes para quienes toman decisiones sobre temas de salud nacional y mundial. Pero las predicciones actuales subestiman el rol potencial de la resistencia a los antibiticos en el surgimiento y resurgimiento de enfermedades infecciosas en las prximas dcadas.

El hecho de que se subestime se debe usualmente a la falta de informacin, lo que hace difcil generalizar el impacto de la resistencia a los antibiticos luego de un tratamiento, en la salud mundial y en los costos econmicos.

Por lo tanto, se justificara y sera oportuno impulsar la implementacin de sistemas internacionales de vigilancia en la resistencia a los antibiticos. Esto podra conseguirse conectando iniciativas nacionales e internacionales ya existentes y haciendo acuerdos para la recoleccin e intercambio de informacin.

La Organizacin Panamericana de la Salud, que apoya de manera exitosa la vigilancia nacional en todos los pases de Amrica Latina proporcionando estndares de control de calidad y diagnstico, ha demostrado que esto se puede lograr en pases de ingreso bajo y medio.

Un intercambio internacional de datos de vigilancia como el actualmente financiado por el Centro Europeo de Prevencin y Control de Enfermedades podra ser la meta final e incluso una formidable tarea para la OMS:

Hajo Grundmann

Hajo Grundmann es lder del proyecto Sistema Europeo de Vigilancia de Resistencia Antimicrobiana (EARSS por sus siglas en ingls) del Instituto Nacional de Salud Pblica y Medio Ambiente (RIVM) de Holanda.

Republicar
Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.