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Aportemos 1% para enverdecer la economía
  • Aportemos 1% para enverdecer la economía

Crédito de la imagen: Programa de Aliados Cambio Climático

De un vistazo

  • El Poder del 1% busca enverdecer la economía y sensibilizar ambientalmente a la población

  • Invita a ciudadanos y empresas a invertir 1% de su presupuesto, tiempo o esfuerzo a favor de la naturaleza

  • La iniciativa puede generar empleos verdes e incentivos a la innovación y creatividad

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Ciudadanos y empresas podrían aportar 1% de su tiempo o presupuesto para favorecer la naturaleza, propone Laura Lang.
 
Como necesidad urgente de enfocarnos hacia nuevas posibilidades de sostenibilidad de la sociedad, nació el concepto El Poder del 1%, acuñado por el Programa Aliados Cambio Climático, de Costa Rica, con el fin de enverdecer la economía, con un esfuerzo mínimo y, a la vez, sensibilizar a la población.

La esencia de la idea se resume en invitar a los ciudadanos y a las empresas a invertir el 1% de su presupuesto, de su tiempo y/o su esfuerzo a favor de la naturaleza.

“La esencia del Poder del 1% es invitar a los ciudadanos y a las empresas a invertir el 1% de su presupuesto, de su tiempo y/o su esfuerzo a favor de la naturaleza". 
 

Laura Lang

Como fundadora del Programa Aliados Cambio Climático ─donde a través de la compensación de la huella de carbono o la adopción de árboles, reforestamos con especies nativas en zonas estratégicas del país─ me di cuenta lo tremendamente difícil que es crear procesos donde fluyan los recursos para que ocurran las acciones de protección y restauración del ambiente que necesitamos.

El principal problema que existe es el desfase enorme entre la realidad crítica del deterioro ambiental y nuestro sistema económico.

La responsabilidad de la economía

Si bien la causa de nuestros problemas ambientales son múltiples y somos personalmente responsables por nuestra falta de conciencia y malas costumbres, la estructura de nuestro sistema económico actual, ha sido la principal causa del deterioro ambiental que hoy enfrentamos.

La economía no internalizó la contaminación del ambiente. De hecho, nadie paga por la polución de la atmósfera, y el valor principal del sistema es el crecimiento indefinido, sin tomar en cuenta la capacidad de carga de los ecosistemas que hacen posible nuestra vida en el planeta.

Como mencionó Jeffrey Sachs, profesor de Economía en la Universidad de Columbia y consejero especial del Secretario General de la ONU: “La naturaleza nos está diciendo que nuestro modelo económico actual es peligroso y autodestructivo”.

Como consecuencia, nos enfrentamos a una realidad donde la responsabilidad ambiental fue delegada a alguien más, y como resultado tenemos a nuestra naturaleza (ríos, mares, suelo y atmósfera) sobrecargada de contaminantes. Al mismo tiempo, nos encontramos con una barrera presupuestaria en la mayoría de las empresas y organizaciones, que están diseñadas para respetar el valor social del menor costo.

El Poder del 1%, definitivamente no se trata de caridad, ni de filantropía, ni es un donativo económico para nadie. Si bien, el concepto fue creado por el Programa Aliados Cambio Climático y lo divulgamos según nuestras posibilidades, no es una idea institucionalizada donde haya que respetar lineamientos.

Se trata de un concepto voluntario para compartir, una idea que propone que las personas y  empresas se vendan a sí mismos, porque no hay una mejor manera de crear un cambio que comenzar con el mínimo esfuerzo, y todos tenemos muy claro que menos de 1 es 0.

El Poder del 1%, se puede implementar de varias maneras:
1. Que las personas y organizaciones empleen el 1% de sus presupuestos para invertir conscientemente y/o pagar la diferencia en la adquisición de productos que son amigables con el ambiente o en servicios que van a mejorar su desempeño ambiental.
2.  Que las personas y empresas empleen el 1% de su tiempo anual (3,5 días redondeado) para apoyar a una causa o hacer una labor en pro del ambiente, ya sea en su casa o en su comunidad (un país con 2 millones de habitantes activos tendría un potencial de 56 millones de horas/voluntario anuales).
3. Que las personas y empresas hagan al menos un esfuerzo mínimo en cambiar por hábitos más amigables con la naturaleza y reduzcan en un 1% el uso de materiales contaminantes.

A nivel presupuestario, estaríamos apoyando como ciudadanos conscientes las actividades productivas y de servicios que estén trabajando a favor del ambiente. Por ejemplo, la producción orgánica, tecnología eficiente energéticamente, productos reciclados o provenientes de recursos renovables, recuperación de cuencas, educación ambiental, reforestación, etcétera.

Asimismo, se le daría impulso a un sector emergente, con todos los beneficios que de esto se derivaría, incluyendo empleos verdes e incentivos a la innovación y creatividad, entre otros. Además, se iría forjando una sociedad con ciudadanos responsables personalmente.

Bola de nieve virtuosa

Consideremos un ejemplo del funcionamiento del ‘Poder del 1%’ a nivel de una pequeña empresa. Si su presupuesto mensual fuera de US$10.000, el 1% equivale a US$100 mensuales o US$1.200 anuales, dinero que no sería donado a nadie, sino que le permitiría a la empresa actuar conscientemente y complementar los recursos para realizar compras verdes, pagar alguna asesoría en eficiencia energética, compensar sus emisiones de CO2 o empezar con su programa de reciclaje. 

La creación de esta “bola de nieve”, generaría a mediano plazo que por economía de escala, las empresas que dan estos servicios y ofrecen productos amigables con el ambiente puedan tener costos menores y, por consecuencia, ampliar su participación en el mercado.

El Poder del 1% es un concepto que genera acción, beneficia a la sociedad en general, es justo en cuanto a las posibilidades de cada persona y es un concepto neutral en todo tipo de contextos.

Si nuestro sistema económico actual ha sido la causa de muchos daños ambientales, la economía es la única herramienta poderosa de la sociedad que podría solucionarlos.

El Poder del 1% puede incentivar a que las empresas que hacen productos con mejores prácticas ambientales crezcan, y que las empresas cuyos productos contaminan hagan un mayor esfuerzo por reinventar productos que cumplan con estas condiciones.

El Poder del 1% nos puede ayudar a percibir y a crear la sociedad consciente que necesitamos urgentemente, un ciudadano a la vez.
 
Laura Lang, es ingeniera agrónoma con una maestría en administración de empresas. Actualmente es consultora independiente y directora de la empresa social Programa Aliados Cambio Climático con sede en Costa Rica.  Desde el 2008, pertenece a la comunidad de los fellows de Ashoka.


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