Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • ¿Cómo cuestionar las cifras?

Linda Nordling dice que cuestionar cifras de declaraciones políticas da credibilidad y peso a los periodistas, y genera nuevas historias.

Los periodistas se sienten cómodos con las palabras y por lo general pueden escribir mil páginas, pero cuando se trata de cifras, muchos sufren un bloqueo mental. Un presupuesto puede ponerlos a temblar.

Si informan erróneamente sobre las cifras, hay que atenerse a las consecuencias. Confusiones tontas entre millones y billones y otros errores básicos dañan la reputación de los individuos y las publicaciones.

Los gobiernos aprovechan los escasos conocimientos aritméticos de los periodistas y rinden cuentas con estadísticas dudosas o retórica sin respaldo. Esta ignorancia fomenta que incluso los productores bien intencionados de datos sean selectivos en cuanto a las cifras que publican. ¿Para qué publicar 'detalles completos' del presupuesto anual, podrían pensar, si los periodistas los malinterpretan?

Pero cuando los periodistas informan correctamente las cifras, sus historias ganan en profundidad, precisión e influencia. Sobrepóngase a su miedo y desconfianza a los números y será un mejor periodista. Y si, al igual que muchos periodistas en el mundo en desarrollo, vive en un país donde el gobierno está comenzando a prestar atención a la ciencia y tecnología (CyT), usted y sus colegas tendrán que intensificar su estrategia para vigilar que las ambiciones sean realistas y las promesas se cumplan.

Esta guía explica cómo familiarizarse con las cifras, enfocarse en los presupuestos y evaluar las metas numéricas anunciadas en los nuevos proyectos gubernamentales.

Pero yo soy un periodista científico...

Se podría esperar que los periodistas científicos sean mejores manejando números que un reportero promedio. Sin embargo, incluso cuando se lee un artículo rico en datos científicos, la mayoría de nosotros confiamos más de lo que estamos dispuestos a admitir, en las conclusiones científicas en lugar de cotejarlas con los datos.

Pero esa forma de pensar sirve poco a los periodistas cuando escriben acerca de presupuestos gubernamentales y de iniciativas para construir la capacidad científica en el país donde viven, que es una cualidad cada vez más importante cuando se es periodista científico.

Aquí es donde los periodistas en África urgentemente necesitan mejorar sus reportajes cuando se trata de cifras. Y probablemente lo mismo ocurra con muchas otras regiones en desarrollo, y desarrolladas, del mundo.

Tenga cuidado con las 'cifras individuales'

Las 'cifras individuales' son mi principal queja en los informes de ciencia para el desarrollo. Supongamos que un presidente pronuncia un discurso, anunciando un impulso sin precedentes para la CyT en su país. Rápidamente llega por Internet un artículo citando al presidente en términos color de rosa al referirse a la CyT como 'crucial para el desarrollo' y 'convertirse en economía del conocimiento'.

Por lo general, hay un número único en el titular, como "invertiremos el uno por ciento del PIB en CyT para 2015", o "vamos a destinar US$30 millones para ciencia en el presupuesto del próximo año". Para un periodista, tales cifras son lo suficientemente fáciles de captar en medio del alboroto, y son enarboladas por los asesores de prensa como aspiraciones emblemáticas.

Pero, ¿qué significan? Las cifras individuales generan preguntas, que exigen respuestas. ¿Cuánto es uno por ciento del PIB, aproximadamente, y qué cantidad de ese porcentaje se está gastando este año? O ¿cómo se comparan realmente esos US$30 millones del próximo año con los anteriores y el actual?

Las cifras individuales, especialmente cuando se venden como objetivos ambiciosos fijados por los gobiernos, necesitan de otras cifras para tener contexto. Uno por ciento podría no ser en absoluto un aumento. Pida datos comparativos a los asesores de prensa o funcionarios. Aceptar las cifras sin sentido crítico revela escaso nivel periodístico.

Sume usted mismo

Puede sonar obvio, pero con solo sumar las cifras y volverlo a hacer para estar doblemente seguros, es posible evitar muchos errores.

Por ejemplo, si 37 por ciento de los postulantes universitarios son hombres y 62 por ciento mujeres, pregúntese sobre el uno por ciento faltante. ¿Es un error? ¿El uno por ciento no respondió el cuestionario? Es mejor volver a comprobar las cifras que asumir que eran transgénero o que sus lectores no se darán cuenta de esta inconsistencia.

Y si analiza un presupuesto, asegúrese de que las partes aporten al total. Digamos que la Fundación Bill & Melinda Gates anuncia que destinará US$20 millones para la investigación del hipo, y usted informa sobre las cifras asignadas a cada país. Si el desglose suma US$18 millones, los lectores se preguntarán por los US$2 millones restantes (y si las partes suman más de US$20 millones, usted quedará en ridículo).

Verifique dónde está el error. ¿Los US$2 millones omitidos están destinados a actividades no investigativas? Si es así, dígalo con claridad. Su artículo será más informativo que la 'versión oficial'.

¿Qué tanto es?

A menudo ayuda poner los números en contexto. Por ejemplo, un parque eólico de ocho hectáreas puede ser difícil de graficar. Más fácil es decir que el parque tendrá el mismo tamaño que 'aproximadamente diez canchas de fútbol'.

Cuando se trata de dinero, conozca la diferencia entre un millón (1.000.000) y mil millones (por lo general 1.000.000.000; sin embargo, algunos países usan un billón por lo que debe consultar con su editor). Trate de expresar el financiamiento a la ciencia con lo que se podría comprar, particularmente en moneda local.

Por ejemplo, una donación de US$3 millones podría no parecer mucho en el contexto de una universidad de investigación de primer nivel de los Estados Unidos, que administra docenas e incluso cientos de donaciones de este tipo cada año. Pero para una universidad africana tal donación podría ser el doble del presupuesto disponible para investigación.

Estos elementos básicos hacen que sea más fácil detectar anuncios poco realistas. El Departamento de Ciencia y Tecnología de Sudáfrica, que financia la mayoría de los consejos de investigación del país, tiene un presupuesto total para 2012/13 de un poco menos de cinco mil millones de rands (US$675 millones). Si recibe un comunicado de prensa informando que "la Universidad de Witwatersrand ha recibido cinco mil millones de rands para investigación hídrica", probablemente sea demasiado para ser verdad y podría tratarse de un error tipográfico, por lo que vale la pena verificar la cifra.  

O, si la Unión Africana anuncia que construirá 30 nuevos centros de nanotecnología con diez millones de rands, es una cifra demasiado exigua (330.000 rands por centro, equivale al salario anual de un investigador a mitad de su carrera).

Números que exigen preguntas

Ethiopian PhD student

Un poco de investigación añadió algo de realismo a meta de Etiopía de producir 5.000 doctores

Flickr/ILRI

Cuestionarse las cifras puede ampliar una información e inspirar más preguntas. No solo sobre más cifras, sino sobre el artículo en general.

Hace unos años, el gobierno de Etiopía anunció un plan para producir 5.000 nuevos PhD durante una década. Un poco más de investigación mostró que el país había producido menos de 100 PhD en los 50 años previos. Con ello se ilustraba la ambición, pero surgía la pregunta sobre su viabilidad. Claramente, Etiopía no tenía la capacidad para capacitar a los nuevos doctores.

Resultó que el gobierno no estaba pensando usar solamente la capacidad local de formación. De hecho, el programa giraba alrededor de un plan para invitar a académicos del exterior a enseñar y supervisar a los estudiantes de doctorado. Hacerlo con personal local exclusivamente tomaría 400 años, confirmó un académico etíope.

Por lo tanto, al comprobar las cifras se dio a los lectores más información sobre la ciencia etíope y se pusieron en contexto los planes gubernamentales.

Compruebe lo que otros producen

Siempre compruebe las cifras 'simplificadas' de los discursos o comunicados de prensa.

Por ejemplo, si el gobierno anuncia que duplicará la inversión en ciencia en el presupuesto del próximo año, no se limite a informarlo. Pida los informes presupuestales recientes y compruebe si la afirmación tiene valor. Si no es así, haga sus propios cálculos y páselos a un funcionario oficial para que responda.

Y recuerde que los discursos y comunicados de prensa con frecuencia muestran cifras del mejor modo posible. La duplicación de fondos ¿implica salarios más altos para los funcionarios ministeriales en vez de más investigación? En la práctica ¿equivaldría a mucho menos si se ajusta con la inflación?

Tenga siempre presente la inflación. Un presupuesto estable de hecho puede esconder un recorte en términos reales. La ciencia, como todo lo demás, se encarece un poco más cada año. Si US$20.000 financiaban un doctorado el año pasado, probablemente se tendrán que desembolsar US$21.000 este año. Las organizaciones científicas que tienen presupuestos fijos con frecuencia confrontan dificultades financieras. Y eso podría dar lugar a buenas historias.

Y compruebe si los anuncios son 'presupuestos anticipados', es decir en base a costos estimados y no sobre dinero garantizado. Si el dinero aún no está en las manos, ¿de dónde se espera que provenga?

Asimismo, acostúmbrese a comprobar las cifras de las entrevistas. Incluso el mejor vocero puede cometer errores ocasionales. Si quiere usar una cifra en su artículo, pregunte a su entrevistado si está seguro y, de no ser así, pregunte quién podría corroborarlo.

Journalist interviews an ambassador

Siempre revise con los entrevistados las cifras que planea usar

Flickr/Internews Network

Confíe en si mismo cuando sienta que 'algo no tiene sentido' y comience a hacer preguntas. Quizás el comunicado de prensa esté equivocado. Quizás hay planes para aumentar el resto del dinero que no se le han dicho. Retroceda un paso y pregunte "¿todo esto concuerda?".

Cifras que generan noticia

Comprometerse diligente y cuidadosamente con las cifras puede ayudar a identificar nuevos ángulos de la historia e incluso a obtener una primicia.

Por ejemplo, un anuncio sobre el presupuesto del gobierno podría dar lugar a un titular sobre un aumento en la inversión de CyT. Pero señalar un recorte en una línea presupuestaria que suena interesante siempre debe provocar preguntas. Podría significar que el recorte de puestos de trabajo o del financiamiento a la investigación está siendo canalizado hacia otra área. Siempre busque las tendencias descendentes y pídales a los funcionarios o asesores de prensa que se las expliquen.

Las fluctuaciones monetarias también tienen implicancias. Un país con una divisa débil podría enfrentar dificultades para pagar sus deudas a las grandes colaboraciones científicas internacionales. Y un fortalecimiento de la moneda hace que las donaciones externas se coticen a menor valor localmente, creando problemas potenciales a los científicos que dependen de dichos financiamientos.

Actúe por su cuenta

Paper and red pen

Los editores serán de mucha utilidad para comprobar sus cálculos

Flickr/Roxanne Cooke

Como periodistas que tenemos cada vez menos tiempo para escribir nuestros despachos, es tentador tomar atajos y aceptar las cifras sin cuestionamientos. Pero una vez que comienza a comprometerse con las cifras de manera crítica, se encontrará informando sobre historias que nadie más ha cubierto. Y cuando lo haga, espere una vigilancia más estrecha.

Si se equivoca en sus cálculos y se lanza con un artículo basado en malas matemáticas entonces podría encontrar a los funcionarios de gobierno o asesores de prensa de los donantes menos propensos a ayudarlo en el futuro. Pero no investigar las cifras defrauda a sus lectores y también a los contribuyentes cuyos dineros financian estas iniciativas.

Por lo tanto, use a los editores y subeditores para ayudar a probar sus conclusiones, o simplemente converse las cifras con un colega.

Mientras más se acostumbre a trabajar con números, cada vez le será más fácil, y sus artículos serán mucho más sólidos.

La periodista Linda Nordling, trabaja en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, y se especializa en políticas, educación y desarrollo de la ciencia en África. Fue editora fundadora de Research Africa y escribe para SciDev.Net, Nature y otras publicaciones.