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  • Ciencia y derechos humanos: una valiosa perspectiva

Promover enfoque en derechos humanos del progreso de la CyT refuerza el desarrollo inclusivo, pero los retos de la implementación permanecen.

Hubo un tiempo en que los debates sobre los vínculos entre la ciencia y los derechos humanos se enfocaban en la difícil situación de los científicos, y en particular en sus derechos —como seres humanos y como intelectuales— de libertad de expresión.

En las décadas de los años setenta y ochenta, científicos disidentes como el médico ruso Andrei Sakharov se transformaron en foco de protestas del movimiento de derechos humanos en Occidente, dispuestos a dirigir la atención a la dureza con la que el gobierno de la Unión Soviética trataba a sus críticos.

Desde entonces, el terreno de la ciencia y el debate de los derechos humanos se ha ampliado considerablemente. Por un lado ha sido el uso de la tecnología para brindar evidencia de abusos a los derechos humanos —por ejemplo, el uso que Amnistía Internacional hizo de imágenes satelitales sofisticadas para documentar ejecuciones ilegales y la destrucción de aldeas en conflicto en el Medio Oriente y Sudán.

Otra tendencia igualmente importante, ha sido el creciente interés por promover la idea de que disfrutar los frutos del conocimiento científico es un derecho humano básico, y en cómo se puede implementar este derecho en el contexto del desarrollo social y económico.

Con los ojos en los derechos humanos

Esta semana publicamos una serie de artículos que destacan el pensamiento emergente sobre el impacto potencial y los desafíos que enfrenta el enfoque en los derechos humanos del papel de la ciencia para el desarrollo.

En un artículo introductorio, S. Romi Mukherjee, catedrático del Instituto de Estudios Políticos de París y la Universidad de Chicago Center en París, quien fue el asesor editorial del proyecto, describe cómo un enfoque en los derechos humanos se relaciona con los debates sobre la ciencia y la tecnología (CyT) y el desarrollo.

En una artículo complementario, Jan Piotrowski se dirige a quienes buscan implementar este enfoque basado en los derechos,  particularmente de las agencias de la ONU como UNESCO y la Organización para la Alimentación y la Agricultura, y la Asociación para el Avance de la Ciencia de EEUU (AAAS, por su sigla en inglés).

Tres artículos de opinión respaldan la idea de usar un enfoque en derechos humanos en áreas específicas de la agenda de ciencia y desarrollo.

Bhavani R. V., director de la Fundación de Investigación M. S. Swaminathan en India, argumenta que un enfoque de este tipo puede ayudar a proteger los derechos de las poblaciones vulnerables a través de un compromiso por defender la responsabilidad científica en una variedad de campos, desde los cultivos genéticamente modificados a la investigación en enfermedades olvidadas.

Simon Caney, profesor de política y relaciones internacionales en la Universidad de Oxford en el Reino Unido, describe cómo un marco de derechos humanos puede abordar las cuestiones éticas surgidas de los desafíos del cambio climático, y sus implicancias para la política climática.

Jessica Wyndham, abogada de derechos humanos de la AAAS en Estados Unidos, discute sobre cómo un marco de derecho puede ser usado para diseñar, implementar, monitorear y evaluar programas de desarrollo, y señala que los gobiernos y otras partes interesadas son responsables de poner en práctica estos principios.

Sin respuestas fáciles

En un sentido puramente formal, un enfoque basado en derechos dirigido a la ciencia para el desarrollo fue establecido hace tiempo. La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la ONU en diciembre de 1947, contiene un artículo que afirma que todos tienen el derecho "a compartir los progresos científicos y sus beneficios".

Sin embargo, con una declaración de intereses tan amplia, se crea un gran vacío entre el compromiso y su implementación. Además, no hay respuestas rápidas o sencillas a la pregunta surgida de implementar el derecho para beneficiarse de la ciencia.

Por ejemplo, ¿cómo se relaciona esto con las leyes de propiedad intelectual, explícitamente establecidas para poner restricciones y términos sobre quién puede acceder a los frutos de la innovación como las vacunas?

Dado que la idea de derechos humanos universales es en gran parte producto de la Ilustración europea, ¿hasta qué punto estos supuestos y conclusiones son válidos para el contexto no Occidental construido sobre diferentes valores culturales?

¿Qué constituye un "mal uso" de la ciencia, y quién está calificado para hacer ese juicio?

Y quizás más importante, ¿qué aporta un enfoque basado en los derechos humanos a los esfuerzos que ya están en marcha para inyectar la ciencia en el proceso de desarrollo?

Un imperativo moral

Lo que queda claro de las contribuciones de este Especial es que las cuestiones surgidas del enfoque de la ciencia para el desarrollo basado en derechos no son particularmente nuevas, ni siquiera únicas. Muchas de ellas han sido ampliamente abordadas sin que necesariamente se apele a los derechos humanos.

Pero también queda claro que un enfoque en derechos humanos agrega una dimensión moral a estos debates que puede ayudar a aumentar la presión sobre instituciones y gobiernos —y también ocasionalmente a individuos— para que actúen más responsablemente, por ejemplo, en el interés del desarrollo sostenible.

Y donde el imperativo moral está implícito en los esfuerzos por proteger y promover el bienestar en contraposición a otros motivos, como el beneficio propio, la pregunta se transforma en cómo fortalecer este imperativo haciendo que el enfoque basado en los derechos humanos sea más explícito.

Puede, por ejemplo, proporcionar una palanca que puedan usar los críticos del gobierno o de las políticas institucionales para legitimar las demandas de mayor acceso público a los beneficios de la ciencia, y a la protección contra lo que puede verse como sus abusos (por ejemplo, el desarrollo de armas químicas o biológicas).

Nadie pretende que un enfoque basado en derechos ofrezca soluciones instantáneas. Hay muchos otros factores a considerar, en particular, la oposición política —por ejemplo, en derechos de patentes— de aquellos que sienten que sus intereses están amenazados.

Sin embargo, como demuestra nuestra cobertura, un enfoque como este tiene el potencial de ayudar a asegurar un modelo de desarrollo sostenible inclusivo, basado en la ciencia que garantice tanto un compromiso por el uso total de los beneficios de la ciencia, como la protección contra su potencial abuso.

Como tal, solo puede ser bienvenido.

David Dickson

Este artículo es parte del Especial sobre El vínculo entre derechos humanos, ciencia y desarrollo.