Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • Cómo pueden aprender entre sí ciencia y Olimpiadas

Cada cuatro aos, los pases de todo el mundo se renen para descubrir qu ciudadanos pueden correr ms rpido, saltar ms alto y adems sobrepasar a los de otras naciones en una amplia gama de actividades atlticas y deportivas.

En los Juegos Olmpicos 2012, que se inauguran esta semana en Londres, se ganarn medallas, se rompern rcords y se celebrarn logros, y los ojos se posarn en las tablas que muestren qu pases han superado a sus rivales.

Inevitablemente, dominar el espritu competitivo. En esto, los juegos actan como una metfora gigante de la economa global, en la que se reconoce la competencia como la fuerza impulsora que garantiza un aumento general en los estndares, incluso entre quienes aspiran pero no necesariamente alcanzan a los ms altos niveles de logros.

Sin embargo, detrs de todo esto hay un aspecto menos celebrado. Los juegos tambin representan un logro en la cooperacin a nivel nacional e internacional.

En los deportes de equipo la cooperacin entre sus miembros es obviamente esencial. Y en los Olmpicos (y en los prximos Paralmpicos), los pases dejan de lado sus diferencias polticas (o cuando menos la mayora de ellas) y demuestran un compromiso comn a un sistema del que, al final del da, todos los participantes deberan beneficiarse.

La ciencia en los deportes

La ciencia ha jugado un papel cada vez ms importante aunque a veces ambiguo en el deporte. Algunos aportes, como el desarrollo de drogas que mejoran el rendimiento, caen de lleno en la categora negativa.

Aqu se puede trazar un paralelo con la forma en que se ha usado la ciencia para asegurar la superioridad militar, distorsionando la contribucin potencial de la ciencia al progreso social.

Sin embargo, otras contribuciones de la ciencia a los logros deportivos han sido ms constructivas. La comprensin cientfica de los logros fsicos humanos como el anlisis de los movimientos musculares de los nadadores ha contribuido a muchos programas modernos de entrenamiento.

Adems, se ha aceptado la tecnologa, contemplada en los lmites de la competencia justa. El ejemplo ms reciente son las prtesis de piernas de fibra de carbono ms livianas usadas por Oscar Pistorius, velocista sudafricano.

E incluso en el caso de las drogas que mejoran el rendimiento, las tcnicas avanzadas de deteccin con frecuencia ofrecen una ventaja a las autoridades de inspeccin, pese a que la batalla para mantener la delantera es continua, y no siempre exitosa.

Falta de recursos

No obstante, tambin existe el peligro de que los recursos que se requieren para desarrollar los aspectos positivos de la ciencia deportiva pudieran distorsionar la brecha entre los pases ricos y los pobres.

Esto va paralelo a la esfera econmica, donde los pases que son capaces de mejorar su competitividad mediante la innovacin cientfica tienden a superar a los que carecen de recursos o voluntad poltica para hacerlo.

En los deportes, hasta cierto punto esta brecha se puede compensar por la capacidad natural. Y esto parece tener probablemente un componente gentico; por ejemplo, se ha demostrado que los africanos tienen una prevalencia mucho mayor que los europeos de un gen especfico que ha sido vinculado al xito en los deportes atlticos y de potencia. [1]

Pero la capacidad natural, como todos los atletas saben, es solo la mitad de la historia. Esta capacidad tiene que aprovecharse y perfeccionarse si se quiere alcanzar el nivel de rendimiento requerido por los competidores olmpicos de hoy.

Dominio de los pases desarrollados

La ciencia del deporte puede ayudar con este proceso. Pero es un negocio caro, que requiere un nivel de compromiso financiero que no todas las naciones pueden permitirse.

Como resultado, y a pesar del compromiso olmpico con la universalidad, la tabla de medallas tiende a estar dominada por aquellos pases, especialmente los Estados Unidos, que tambin dominan la economa global.

De hecho, se puede extraer otro paralelo en la forma en que los deportes olmpicos de hoy en da, al igual que la ciencia global, tienden a estar dominados por los juegos y tradiciones establecidos por el norte industrializado.

Queda poco margen para el compromiso con actividades deportivas indgenas del mundo en desarrollo tales como el sepak takraw, voleibol de puntapi jugado en la Pennsula de Malasia, o el kabaddi, juego del sur de Asia que tienden a recibir menos atencin, incluso dentro de sus pases de origen.

Lo mismo puede decirse de la forma como las principales corporaciones multinacionales suelen usar los Juegos Olmpicos, con un propsito global de marca, haciendo caso omiso acerca de cmo los bienes que promueven puedan desplazar a los productos locales e, irnicamente, incluso fomentar estilos de vida poco saludables.

xito para todos

Si se puede extraer una conclusin, esta radica en la manera en que la ciencia y el deporte son actividades cuya dimensin global pueden enfatizar un sentido de solidaridad entre las naciones a travs de la consecucin de objetivos compartidos.

Sin embargo, ambos tambin nos muestran que la competencia puede ser atenuada con la cooperacin para confluir de la manera ms armnica en cmo alcanzar esos objetivos y en lo que constituye el xito.

Sin este balance, una bsqueda irrestricta de la supremaca global no solo fomenta una forma poco atractiva de nacionalismo visto en su extremo en los Juegos Olmpicos de Berln dominados por los nazis en 1936 sino que adems refuerza la brecha entre pases que cuentan con los recursos necesarios para triunfar y los que no.

En cambio, cuando los fondos necesarios estn disponibles para la construccin de las capacidades locales (como sucede con las ganancias de la Copa Mundial que se devuelven a las organizaciones locales de ftbol) tanto la ciencia como el deporte pueden hacer importantes contribuciones al desarrollo internacional.

Es poco probable que los objetivos de cooperacin y solidaridad figuren en primer lugar en la mente de los competidores olmpicos en las prximas dos semanas.

Sin embargo, deben encarnarse en un espritu olmpico inclusivo de la era moderna, pues son necesarias para apoyar cualquier esfuerzo que ayude a la ciencia a crear un mejor futuro para todos, y no solo para aquellas naciones que aspiran a la grandeza olmpica, sino tambin cientfica.

David Dickson
Editor SciDev.Net

Referencias

[1] Berman, Y., North, K.N. A gene for speed: the emerging role of α-actinin-3 in muscle metabolism. Physiology 25, 250–259 (2010)

Republicar
Sin costo alguno, usted o su medio pueden publicar este artículo en línea o de manera impresa, gracias a nuestra Licencia de Atribución de Creative Commons. Lo animamos a hacerlo siguiendo estas sencillas instrucciones:
  1. Dar el crédito a los autores.
  2. Dar el crédito a SciDev.Net y si le es posible incluir nuestro logo y un enlace al final que lleve al artículo original.
  3. Puede también publicar las primeras líneas del artículo y luego añadir: "Lea el artículo completo en SciDev.Net" e incluir un enlace al artículo original.
  4. Si además quiere tomar las imágenes que publicamos en esta historia, deberá confirmar con la fuente original si le permite hacerlo.
  5. El modo más fácil de publicar este artículo en su sitio es usando el código que incluimos a continuación.
Para mayor información revise nuestras instrucciones de reproducción y la página de medios.