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  • Cómo explicar asuntos controvertidos a los medios y al público

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Cuando hay que explicar asuntos controvertidos a los medios para que éstos los difundan a una audiencia masiva, los factores clave son claridad, honestidad y mucha práctica, dice Bob Ward.

Los científicos a menudo tienen que explicar temas que son controvertidos, habitualmente porque hay discrepancia respecto de los métodos, resultados o implicancias de la investigación. La controversia suele aparecer con frecuencia cuando se compromete la salud humana o el medioambiente, lo que puede tener consecuencias críticas si es que éstas cambian abruptamente la conducta de las personas, por ejemplo, en respuesta a un nuevo riesgo.

Las dificultades de la controversia

Hay obstáculos que impiden al público o a los periodistas tener una clara comprensión de un asunto controvertido. Pueden recibir explicaciones opuestas sobre la interpretación o importancia de los hallazgos de una investigación y encontrar difícil sopesar la evidencia. O pueden vivenciar una discrepancia académica que se ha convertido en un debate polarizado, impidiéndoles evaluar aquello que es controvertido.

En muchos casos son los mismos científicos quienes hacen más difícil para el público o para los periodistas entender claramente un asunto. Por ejemplo, al especular informalmente sobre las implicancias de hallazgos preliminares que no han sido completamente examinados, al usar jerga que sea inexpugnable para un lego o al transmitir información sobre riesgos y seguridad de manera tal que quede abierta a una mala interpretación.

Pero con una adecuada preparación y práctica, los científicos pueden evitar las dificultades y ayudar al público y a los medios a comprender apropiadamente los asuntos controvertidos.

La preparación

El primer paso y el más importante es identificar de antemano qué le interesa al público y a los periodistas, para lo cual es recomendable ponerse en sus zapatos y considerar cuáles serían las preguntas que podrían tener.

Por ejemplo, si la investigación involucra animales o seres humanos, ¿preguntarán sobre los métodos empleados? Si es así, ¿estaría en capacidad de explicar en lenguaje corriente por qué tales métodos fueron necesarios? ¿preguntarán sobre trabajos previos que arrojaron distintos resultados? ¿podría explicar por qué los resultados son distintos?

Con frecuencia la audiencia estará más interesada en las implicancias. Como éstas podrían no siempre ser obvias, se puede pedir consejo a otros especialistas, tales como generadores de política, quienes tienen experiencia en considerar el significado de los trabajos.

Aunque las implicancias podrían no ser exclusivamente científicas, es mejor demostrar que las conoce más que argumentar ignorancia, incluso si no se siente calificado para ofrecer una opinión definitiva. Pocas personas se sienten tranquilas con científicos que parecen no apreciar la trascendencia más amplia de su trabajo, particularmente si está involucrada la ética.

Si previamente no se ha pensado en las implicancias, es mejor admitirlo que especular en el momento.

Una clara comprensión

Una vez se reconoce que un hecho puede ser controvertido, se debe practicar cómo hablar sobre éste con periodistas y con el público. Esto significa describir el asunto en un lenguaje claro y no técnico. Nunca hay que sobreestimar el conocimiento de los periodistas, pero hay que tener cuidado de no subestimar su inteligencia. Nunca se los debe tratar con condescendencia.

Por último, hay que considerar que se está buscando que la audiencia quede con una clara comprensión, sin que exagere ni minimice la controversia que rodea al asunto. Los conflictos deben ser reconocidos y se debe explicar claramente por qué existen, incluso cuando la propia opinión de la fuente lo sitúe de un lado de la discusión. Un periodista que percibe que un científico no está siendo completamente honesto sobre una controversia habitualmente se sentirá impulsado a indagar más profundamente, y puede que vaya donde otros que podrían tener intereses creados en provocar una disputa.

Los científicos a veces pueden ser atrapados por potenciales conflictos de interés, lo que puede causar controversias adicionales si no los declaran abiertamente. Un caso sería si la fuente que provee los fondos para la investigación involucra un conflicto de intereses. Por ejemplo, si hay patrocinio de una compañía que fabrica el compuesto cuya seguridad es objeto de investigación. Si es así, es mejor ser franco, reconocer su existencia y explicar si es probable que haya influenciado en el resultado del trabajo.

Al científico también se le podría pedir que comente las motivaciones de las personas involucradas en un asunto controvertido, porque eso puede agregarle ‘color’ a una historia. Hay que tener cuidado de no ser ofensivo y no especular. En muchos casos las visiones opuestas en una controversia son sostenidas de manera honesta, y los protagonistas y quienes los apoyan difícilmente recibirán bien aquellos comentarios que siembren dudas sobre su integridad, por ejemplo, al sugerir que tienen una motivación oculta para sostener sus opiniones.

Manejo del riesgo y la incertidumbre

A veces los científicos que no desean comprometerse con preguntas sobre la seguridad y el riesgo son quienes generan las controversias sin intención alguna. Si se les pregunta por la seguridad de algo, y el científico está en condiciones de evaluar los riesgos, podría tratar de hacerlo y cuantificarlos, más que dar un simple sí o no. También podría decir que no está en posición de evaluar los riesgos, pero entonces debiera sugerir a alguien más que sea capaz de ofrecer orientación.

La controversia también puede surgir si el trabajo de un científico indica que los riesgos han cambiado. Hay que tener cuidado al distinguir entre un cambio relativo en el riesgo y los riesgos absolutos. Por ejemplo, si usted ha descubierto que el riesgo de una enfermedad ha aumentado de uno en diez millones a uno en cinco millones, podría decir que se ha duplicado, lo que podría captar la atención de los medios y del público. Pero se podría crear una preocupación exagerada si no se menciona también el riesgo absoluto. Hay que tratar de anticipar cómo podría reaccionar una persona común cuando se exprese el riesgo.

Puede ser un desafío aún mayor explicar riesgos y otros hallazgos si éstos son inciertos. Sirve distinguir entre la incertidumbre que se considera inherente, por ejemplo, cuando incluye un pronóstico sobre un fenómeno complejo como el clima, y la incertidumbre que podría ser esporádica, como por ejemplo, cuando el conocimiento actual es incompleto.

Hay que recordar que en casi todas las áreas de la ciencia existe algún grado de incertidumbre. Se debe estar preparado para explicar cuán significativa es la evidencia y cerciorarse de reconocer cuándo otros científicos podrían ofrecer interpretaciones distintas pero convincentes. Es necesario hacer una clara distinción entre la evidencia y las conclusiones que se extraen de ella. Incluso cuando la evidencia sea no concluyente, se debiera indicar dónde radica el peso de la evidencia y de las opiniones, aunque haya una posibilidad de que finalmente se pruebe que una opinión minoritaria es correcta.

La práctica lleva a la perfección

Por sobre todo, hay que estar abierto y ser honesto frente a los asuntos controvertidos. Es importante reconocer los intereses y motivaciones de la audiencia y por qué éstos podrían salir a colación en una controversia en particular. Pero hay que recordar que el objetivo de los periodistas no es sólo informar y educar, sino también entretener a sus lectores.

La tarea de comunicarse con el público y con los periodistas puede facilitarse a través de la práctica y del entrenamiento. Se puede consultar a un encargado de prensa u otro profesional de las comunicaciones. Pero si confía en ellos para explicar un tema en representación suya, quizás a través de un comunicado de prensa, revise que se haya expresado de forma que no sea inexacta o engañosa.

La mayoría de las universidades y organismos de financiamiento ofrecen cursos sobre cómo hablar a los periodistas y al público. Tal como sucede con cualquier otra habilidad, el éxito aumentará mientras más se practique, particularmente si se busca la crítica constructiva de otros respecto de su estilo y abordaje.

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