Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • Periodismo científico, clave para un buen gobierno

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La labor del periodista científico necesita un mayor reconocimiento como precondición para un gobierno transparente, receptivo y responsable.

La próxima semana, centenares de periodistas científicos de todo el mundo se reunirán en Melbourne para la Conferencia Mundial de Periodistas Científicos que se realiza cada dos años.

Se escuchará y se discutirá mucho sobre cómo los periodistas pueden informar — y frecuentemente entretener — al público con artículos sobre desarrollo científico y tecnológico. También se hablará sobre el papel que desempeñan en la promoción del debate público sobre áreas en las cuales la ciencia y la tecnología pueden afectar directamente los mundos social y natural, desde la investigación con células madre hasta el calentamiento global.

En el centro del debate está la principal contribución que el periodismo puede ofrecer a un buen gobierno. El concepto del periodista como defensor del interés público frecuentemente se aplica a aquellos que escriben sobre política, ya que, en ese caso, la necesidad y los desafíos de una prensa libre suelen ser mayores.

Pero el número creciente de decisiones políticas, desde asignar recursos médicos hasta promover el crecimiento económico, tiene una dimensión científica y tecnológica. Por lo tanto, es importante reconocer el alcance del periodismo científico como un componente esencial de una democracia que funcione bien.

Combatiendo la corrupción

Desde hace mucho tiempo, esto forma parte del mundo industrializado, pero también de la realidad de las naciones en desarrollo. En los últimos años, se percibe un reconocimiento cada vez mayor — tanto dentro de los propios países como de las agencias internacionales que proporcionan gran parte del apoyo para su desarrollo — de la facilidad con que tales esfuerzos pueden ser minados por normas autocráticas, ineficiencia y corrupción.

Esto puede ocurrir inclusive cuando las formalidades de la democracia, como las elecciones libres y el control parlamentario, están aparentemente presentes. La creación de instituciones democráticas es sólo un primer paso para lograr un buen gobierno. Los países también deben funcionar eficazmente. Eso requiere un monitoreo popular.

El papel de la prensa es fundamental. Por ejemplo, los periodistas científicos podrán centrar la atención pública en los problemas de la política científica. Fueron los periodistas científicos — y no la comunidad científica — quienes desenmascararon el fraude con células madre del investigador surcoreano Hwang Woo-Suk.

Los periodistas científicos también pueden destacar cómo los gobiernos fracasan al tratar de cumplir los compromisos públicos en áreas relacionadas con la ciencia. En China, por ejemplo, la presión de los periodistas hizo que el gobierno tomara medidas para asegurar que  los investigadores biomédicos acogieran estándares éticos (ver Bioethics reporting in China: a case for bold action).

En Malawi, las informaciones de prensa sobre el incumplimiento del gobierno frente al compromiso de aumentar las inversiones en ciencia generaron la revocación de esa decisión (ver 'No progress made' on Malawi's science university).

Finalmente, los periodistas pueden presionar al gobierno para que adopte una política basada en una ciencia sólida. Por ejemplo, los periodistas sudafricanos adscritos a organizaciones activistas, tuvieron un papel clave cuando convencieron al gobierno para que aceptara que el SIDA se controla más eficientemente a través de combatir directamente al virus responsable por la enfermedad y no con el uso de plantas medicinales.

Requisitos esenciales

De esta y de otras formas, el periodismo científico eficaz puede ayudar a asegurar un gobierno transparente, receptivo y responsable. Pero aún faltarían otros requisitos por cumplir.

El primero es el entrenamiento sólido en las destrezas periodísticas y en los principios científicos. Promoverlo, particularmente en el mundo en desarrollo, debe ser la misión central de organizaciones como SciDev.Net.

También se debe promover la demanda de artículos científicos. Una de las formas de hacerlo es estimular a los editores de noticias a aceptar que ciencia y tecnología son tan importantes, y potencialmente interesantes, como el fútbol o los escándalos sexuales. Los editores deben reconocer que se realiza mucha investigación esencial dentro de sus propios países y no deben limitar su cobertura científica a reportajes de las agencias de noticias internacionales.

Investigadores e instituciones científicas deben acoger la idea de que abrirse al examen público es, a largo plazo, de su interés — y debe, por supuesto, ser parte de su responsabilidad social — inclusive si, ocasionalmente, genera alguna dificultad a corto plazo.

Finalmente, los periodistas científicos necesitan apoyar campañas internacionales de defensa de la libertad de prensa. Esto es esencial para que las actividades periodísticas promuevan el crecimiento de un buen gobierno, llevando a un desarrollo genuinamente sostenible, suficientemente informado por la ciencia y la tecnología en el mundo en desarrollo.

David Dickson
Director, SciDev.Net

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