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  • Teledetección para desastres: hechos y cifras

Sian Lewis explica el uso de la teledetección para el manejo de desastres naturales y destaca los esfuerzos y los obstáculos posibles.

Los eventos geofísicos o climáticos severos, incluidos terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos, sequías, inundaciones, ciclones e incendios, que amenazan a personas o bienes, se denominan peligros naturales. Cuando destruyen la vida de las personas y sus sistemas de subsistencia, se convierten en desastres naturales. Desde el cambio de siglo, la base de datos de Eventos de Emergencia (Emergency Events Database), conocida por sus siglas en inglés EM-DAT, ha registrado en promedio 397 desastres cada año.

Los países en desarrollo sufren más del 95 por ciento de todas las muertes causadas por los desastres naturales (Ver Figura 1). Sus altas densidades de población y su escasa infraestructura, junto con las formaciones terrestres inestables y la exposición a severos eventos meteorológicos, los hacen particularmente vulnerables.

La teledetección —ciencia para obtener información sobre la Tierra usando instrumentos a distancia como los satélites— es especialmente útil para el manejo de desastres. Los satélites ofrecen información precisa, frecuente y casi instantánea de grandes áreas en cualquier parte del mundo. Cuando ocurre un desastre, la teledetección a menudo es el único modo de ver lo que está pasando sobre el terreno.

 

Figura 1. Número de víctimas de desastres naturales por 100,000 habitantes, 1976-2005.

Fuente: EM-DAT

Tan sólo el año pasado (2008), los desastres naturales afectaron a 214 millones de personas, mataron más de 235,000 y costaron más de US$190 mil millones [1].

Los eventos naturales no se pueden prevenir, pero los potenciales desastres pueden ser 'manejados' para minimizar las pérdidas de vidas mediante un ciclo de cuatro tiempos: mitigación, preparación, respuesta y recuperación (Ver Recuadro 1).

Recuadro 1: Cuatro tiempos en el ciclo de desastres

-          Mitigación. Esfuerzos de largo plazo para prevenir que los peligros se conviertan en desastres o para hacerlos menos dañinos. Esto incluye medidas estructurales como la creación de diques contra las inundaciones o reforzamiento de las construcciones, así como medidas no estructurales como evaluación de riesgos y ordenamiento territorial.

-          Preparación. Planificación para cuando ocurre un desastre, lo que incluye desarrollo de estrategias de comunicación, sistemas de alerta temprana y almacenamiento de suministros.

-          Respuesta. Implementación de planes después de un desastre. Esto incluye movilización de servicios de emergencia, coordinación para la búsqueda y el rescate, y levantamiento de mapas de la extensión del daño.

-          Recuperación. Restauración de un área, con frecuencia mediante la reconstrucción y la rehabilitación, y regresando nuevamente a las medidas de mitigación.

 

Figura 2: Ciclo de manejo de desastres

Funciones de la teledetección

La teledetección tiene múltiples usos en el manejo de los desastres, que van desde el diseño de modelos del riesgo y análisis de la vulnerabilidad, hasta la alerta temprana y la evaluación de daños (Ver Cuadro 1).

Desastre
Mitigación
Preparación
Respuesta
Recuperación
Ciclón

Diseño de modelos de riesgo

Análisis de vulnerabilidad

Alerta temprana

Diseño de modelos del clima de largo alcance

 

Identificación de las rutas de escape

Mapeo de la crisis Evaluación del impacto

Monitoreo del ciclón

Predicciones del surgimiento de la tormenta

 
Evaluación de daños

Ordenamiento territorial

 
Sequía

Diseño de modelos de riesgo

Análisis de vulnerabilidad

Planificación del manejo del agua y de la tierra

 

Pronóstico del tiempo

Monitoreo de la vegetación

Levantamiento de mapas de los requerimientos de agua en los cultivos

Alerta temprana
 

Monitoreo de la vegetación

Evaluación de daños
 

Información sobre mitigación de sequía

Terremoto

Evaluación del estado de las construcciones

Mapeo de los peligros

 

Medición de la tensión acumulada

Planificación de rutas de búsqueda y rescate

Evaluación del daño

Planificación de la evacuación

Mapeo de la deformación

 
Evaluación de daños

Identificación de sitios para la rehabilitación

 
Incendio

Levantamiento de mapas de las áreas propensas a incendios

Monitoreo de la carga de combustible

Diseño del modelo del riesgo

 

Detección del incendio

Predicción de la dirección/propagación del fuego

Alerta temprana

Coordinar esfuerzos de lucha contra el fuego

 
Evaluación de daños
Inundación

Levantamiento de mapas de las áreas propensas a inundaciones

Identificación de llanuras de inundación

Levantamiento de mapas de uso de la tierra

Detección de la inundación

Alerta temprana Levantamiento de mapas de precipitaciones

Levantamiento de mapas de la inundación

Planificación de la evacuación

Evaluación de daños
Evaluación de daños

Ordenamiento territorial

Deslizamientos

Diseño del modelo de riesgo

Levantamiento de mapa de peligros

Modelos digitales de elevación

Monitoreo de las lluvias y de la estabilidad de las pendientes

Levantamiento de mapas de las áreas afectadas

Evaluación de daños

Ordenamiento territorial

Sugerencia de prácticas de manejo

 
Volcanes

Diseño de modelos de riesgo

Levantamiento de mapa de peligros

Modelos digitales de elevación

 

Monitoreo de las emisiones

Alertas térmicas

Levantamiento de mapas de los flujos de lava

Planeamiento de la evacuación

Evaluación de daños

Ordenamiento territorial

 

Cuadro 1: Formas en las que la detección puede ayudar a manejar los desastres.

Para observar la Tierra se usan muchos tipos de satélites pero el área que abarcan, y la frecuencia de las observaciones, varía. Dos tipos complementarios son particularmente relevantes para el manejo de desastres.

Los satélites de órbita polar vuelan a una órbita relativamente baja (a menudo alrededor de 1000km por encima del suelo), proporcionando una resolución espacial relativamente alta. Pero solamente recogen información del mismo punto una vez cada pocos días. Los satélites geoestacionarios están posicionados a una altitud mucho mayor (alrededor de los 36,000km). Orbitan la Tierra a la misma velocidad en la que el planeta gira sobre su eje, permaneciendo de manera estacionaria sobre el nivel del suelo y viendo debajo el disco completo de la Tierra. Su información espacial es mucho más amplia, pero es recogida en el mismo punto cada 15 minutos.

Cada satélite lleva uno o más sensores a bordo que toma medidas en diferentes longitudes de onda. Muchos son útiles para el monitoreo de desastres: los sensores térmicos se activan ante los incendios, los rayos infrarrojos pueden captar las inundaciones y los sensores de microondas (que penetran las nubes y el humo) se pueden usar para medir las deformaciones del suelo antes y durante los terremotos o erupciones volcánicas (Ver Cuadro 2).

Longitud de onda

Frecuencia de banda

Útil para:

Ejemplo de sensores

Visible
0.4-0.7mm

Levantamiento de mapas de vegetación

SPOT; Landsat TM

Evaluación del estado de las construcciones

AVHRR; MODIS; IKONOS

Densidad poblacional

IKONOS; MODIS

Modelos digitales de elevaciones

ASTER; PRISM

Infrarroja cercana

0.7-1.0mm

Levantamiento de mapas de vegetación

SPOT; Landsat TM; AVHRR; MODIS

Levantamiento de mapas de inundaciones

MODIS

Infrarrojo de onda corta

0.7-3.0mm

Vapor de agua

AIRS

Infrarrojo térmico

3.0-14mm

Detección de incendios activos

MODIS

Levantamiento de mapas de rastros de quemaduras

MODIS

Puntos críticos

MODIS; AVHRR

Actividad volcánica

Hyperion

Microondas (radar)

0.1-100cm

Deformación de la Tierra y movimientos del terreno

Radarsat SAR; PALSAR

 
Lluvias
Meteosat; Microwave Imager (aboard TRMM)

Descarga y volumen de un río

AMSR-E

Levantamiento de mapas de inundación y predicción

AMSR-E

Vientos en la superficie

QuikScat radar

Estructura de las tormentas en 3D

Radar de precipitaciones (a bordo del TRMM)

Cuadro 2: Aplicaciones de las diferentes frecuencias de bandas para el manejo de desastres.

Siglas: Satellite Pour l'Observation de la Terre (SPOT); Thematic Mapper (TM); Advanced Very High Resolution Radiometer (Radiómetro de Resolución de muy Alta Resolución [AVHRR]); Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer (Espectrorradiómetro de Imágenes de Moderada Resolución [MODIS]); Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer (Radiómetro Avanzado de Emisión y Reflección Térmica transmitido por el Espacio [ASTER]); Panchromatic Remote-sensing Instrument for Stereo Mapping (PRISM); Synthetic Aperture Radar (Instrumento Pancromático de Teledetección para el Levantamiento de Mapas de Alta Fidelidad [SAR]); Phased Array tipo banda-L SAR (PALSAR); Tropical Rainfall Measuring Mission (Misión de Medición de Precipitaciones Tropicales [TRMM]); Global Precipitation Measurement (Medidas de la Precipitación Global[GPM]); Advanced Microwave Scanning Radiometer (Radiómetro Avanzado de Escaneo por Microondas [AMSR-E]); Atmospheric Infrared Sounder (Sonda Infrarroja Atmosférica [AIRS]).

Previendo las hambrunas

La sequía —y la hambruna que ésta causa— es uno de los peores desastres del mundo en desarrollo, particularmente en África. A diferencia de muchos desastres naturales, la hambruna se va perfilando lentamente y con frecuencia se puede predecir con varios meses de anticipación.

Las predicciones climáticas de largo plazo, provenientes de las observaciones satelitales, pueden ayudar a construir varios escenarios antes o durante la estación de crecimiento de los cultivos precoces. A lo largo de la estación, la información del satélite sobre las precipitaciones puede ayudar a monitorear las condiciones de crecimiento y predecir la humedad del suelo. Y al final de la estación, la vegetación observada por el satélite puede usarse para comprobar la probable producción y rendimiento de los cultivos [2].

La red Famine Early Warning Systems Network (FEWS NET por sus siglas en inglés), financiada por USAID, monitorea la seguridad alimentaria vía satélite. Usa índices de vegetación, calculados a partir de los sensores —incluidos AVHRR, MODIS y los que están a bordo del SPOT— para monitorear el vigor y la densidad de la vegetación e identifica los problemas a medida que se desarrollan. Estima las precipitaciones usando la información infrarroja del Meteosat, combinada con los informes de medición de lluvias y las observaciones por satélites de microondas, así como los sistemas de modelos hidrológicos y de qué manera los patrones climáticos pueden afectar la agricultura. FEWS NET compara también las tendencias de las precipitaciones en el tiempo.

Mediante la combinación de la información del satélite con los análisis regionales de precios, almacenamiento de granos, condiciones políticas e insumos agrícolas, FEWS NET proporciona alertas tempranas eficaces acerca de cuándo la sequía podría acarrear escasez de alimentos.

Pero FEWS NET no es la única iniciativa que usa la información del satélite para predecir y monitorear sequías y hambrunas. El Global Monitoring for Food Security, financiado por la Agencia Europea del Espacio (conocida como ESA por sus siglas en inglés), proporciona igualmente alerta temprana sobre la hambruna en el sub Sahara africano.

El Programa Agrícola, Hidrológico y Meteorológico (AGRHYMET) en el oeste de África, el Centro IGAD para la Predicción y Aplicaciones Climáticas (ICPAC), dirigido por la Autoridad Intergubernamental de Desarrollo del Este de África, y la Comunidad para el Desarrollo del Sur de África Regional Remote Sensing Unit en Sudáfrica, también realizan un trabajo similar.

El problema en esta parte del mundo es la respuesta —es decir, poner la información en manos de los generadores de política y después implementar un plan de medidas de alivio— y no tanto la predicción.

Monitoreo de inundaciones

Los satélites también pueden advertir sobre inundaciones e informar sobre los esfuerzos de respuesta y recuperación.

Satélites, como la Misión de Monitoreo de las Precipitaciones Tropicales, pueden medir y levantar mapas de las precipitaciones, ayudando con la predicción de lluvias intensas e inundaciones. Sentinel Asia —un equipo de 51 organizaciones de 18 países— entrega datos de teledetección vía Internet con información fácil de interpretar sobre alerta temprana y evaluación de daños de inundaciones a lo largo y ancho de Asia.

Usa el Observatorio de Inundaciones de Ríos de Dartmouth (DFO en inglés), sistema de detección y medición de inundaciones, basado en la información de AMSR-E, para levantar mapas de peligro de inundaciones y advierte a los gestores de desastres y residentes de las áreas propensas a las inundaciones cuando los ríos están a punto de desbordarse.

La NASA también usa los análisis de DFO para las cuencas hidrográficas alrededor del mundo en su portal sensor (sensorWeb) de inundaciones. El papel de este portal es alertar automáticamente a los gestores de desastres y agencias gubernamentales sobre inundaciones inminentes. Detecta anomalías en las descargas y volúmenes de los ríos a partir del Atlas Activo de Grandes Inundaciones del DFO. Esto dispara solicitudes a satélites como el MODIS, de información de alta resolución del área de interés, la cual es procesada de inmediato y reenviada a los científicos y socios locales interesados [3].

SensorWeb es igualmente relevante para otros desastres, como volcanes, incendios y tormentas de arena, que necesitan diferente información satelital, dependiendo de qué variables están siendo monitoreadas. El portal sensor de volcanes, por ejemplo, usa MODIS y AVHRR para detectar la actividad volcánica basada en alertas térmicas. Busca localidades críticas y diferentes en los alrededores, sin que sean brillantes necesariamente. Estas alertas promueven luego observaciones del sensor del satélite Hyperion de la NASA, que es altamente sensible a rayos infrarrojos térmicos.

Mapas de incendio

Las alertas térmicas de MODIS también alimentan un portal sensor de incendios. El Sistema MODIS de Respuesta Rápida proporciona diariamente imágenes del satélite en tiempo cercano al real (pocas horas después de recogidos los datos). Identifica puntos críticos y envía solicitudes a otros satélites para recabar información adicional sobre el incendio activo. 

MODIS produce mapas globales de incendios que muestran incendios activos de los últimos diez días (Ver Figura 2). Este sistema de levantamiento de mapas de fuego activo es usado por una amplia gama de programas de vigilancia de incendios, incluidos Sentinel Asia, el Centro Global de Vigilancia de Incendios y el sistema regional de visualización y vigilancia SERVIR, que cubre América Latina y el Caribe.

 

Figura 3: Mapa global de incendios de MODIS, 9–18 agosto, 2009

MODIS es además un componente clave en el Sistema Sudafricano de Información Avanzada de Incendios (AFIS por sus siglas en inglés), donde es usado para detectar puntos críticos. Los datos son combinados con información del vector viento para calcular la trayectoria de los incendios activos. AFIS usa la información para impulsar un sistema automático de alertas y advertir a la gente cuando hay un incendio avanzando en su dirección (Ver: Fires: Spotted from satellites, warned by phone).

Respuesta a los terremotos

Actualmente, los terremotos son difíciles de predecir. Pero la teledetección podría mejorar las predicciones usando el Radar Interferométrico de Apertura Sintética (InSAR por sus siglas en inglés). Esta técnica combina dos o más secuencias de imágenes de radar para medir el movimiento del suelo entre ellos, con mucha precisión, en una escala de pocos centímetros (o incluso milímetros). Los instrumentos de InSAR, como el PALSAR, ya se están usando rutinariamente después de los terremotos para evaluar el daño, así como la extensión y deformación del suelo donde se produjo el movimiento.

La teledetección realmente entra en juego al facilitar un alivio a la emergencia y evaluar el daño después de un terremoto. Las imágenes de alta resolución visibles desde cualquier número de satélites pueden ayudar a los equipos de búsqueda y rescate a movilizarse alrededor de las ciudades, así como a mejorar los estimados de las pérdidas económicas.   

La Agencia Mundial de Monitoreo Planetario y Reducción del Riesgo de Terremotos (WAPMERR por sus siglas en inglés) usa la teledetección para mejorar el conocimiento de las edificaciones, por ejemplo el número y la altura de los edificios. Las imágenes de alta resolución también pueden ayudar a levantar mapas de peligro para guiar los códigos de construcción y preparar estrategias de desastre.

RECUADRO 2: Terremoto de Sichuán

En mayo de 2008 un terremoto de magnitud 7.9 en la escala de Richter —el terremoto más fuerte desde 1976— se produjo en la provincia china de Sichuán. Mató más de 87,000 personas y afectó a alrededor de 45 millones a lo largo de diez provincias. Aproximadamente 12.5 millones de animales murieron y más de 26 millones de edificaciones resultaron dañadas (casi 5 millones sufrieron un colapso total). Las pérdidas económicas han sido estimadas en US$85 mil millones [1].

La magnitud del desastre, las precipitaciones severas, la inaccesibilidad de la región y el riesgo de réplicas y deslizamientos complicaron los esfuerzos de respuesta rápida. Los datos de teledetección se volvieron indispensables en esta crisis.

El Centro Nacional de Reducción de Desastres de la China (NDRCC) tuvo la iniciativa de usar los datos del satélite para apoyar la ayuda de emergencia. Dentro de la primera media hora después del terremoto, se produjo el primer mapa del daño. En las siguientes semanas, el NDRCC recibió y procesó casi 1300 imágenes de 22 sensores para vigilar y evaluar el área. Diversos departamentos gubernamentales de la China y cartógrafos expertos alrededor del mundo apoyaron este trabajo.

La teledetección ayudó a guiar a los trabajadores de socorro e identificó y mitigó amenazas adicionales. Los deslizamientos, formados sobre más de 30 represas naturales de los ríos, incrementó el riesgo de inundación y el flujo de escombros, el dique que se formó en Tangjiashan atrapó el agua que amenazaba a 1.3 millones de personas [4]. Las imágenes del satélite ayudaron a monitorear estos embalses y dirigir los esfuerzos de evacuación.

Los datos después del terremoto también han sido usados para estudios de más largo plazo destinados a ayudar a entender los ciclos sísmicos y cómo se comportan las fallas. Un equipo euro-chino bajo el programa Dragón 2, financiado por ESA, por ejemplo, ha usado la información de InSAR para medir la deformación y cartografiar el desplazamiento del suelo durante y después del terremoto (Ver Figura 3) [5].

 

Figura 4: Imagen de deformación de InSAR durante y después del terremoto de mayo de 2008 en Sichuán. Las franjas de arco iris muestran los desplazamientos de suelos durante y después de un terremoto. Crédito: Jianbao Sun, IGCEA, Seismology and Geology, No. 3, 2008

Lidiando con los ciclones

Los meteorólogos han usado por décadas las imágenes de satélite para monitorear las tormentas. Por ejemplo, el Programa de Ciclones Tropicales de la Organización Meteorológica Mundial usa las observaciones del satélite, junto con medidas y modelos meteorológicos, para producir alertas de ciclones. Estos estiman la posición de la tormenta, su dirección y velocidad, la velocidad máxima del viento, las áreas que probablemente serán afectadas, y las probables olas de tormentas. El programa los entrega a los funcionarios gubernamentales, autoridades portuarias del río, el público en general, guardacostas, organizaciones no gubernamentales y programas de preparación de ciclones alrededor del mundo.

La Bahía de Bengala es particularmente vulnerable a los ciclones (Ver Cyclones in the Indian Ocean: Facts and figures), y la India utiliza los datos del satélite a través de un amplio programa de preparación y respuesta.  

Los satélites del país, Kalpana-1 e INSAT-3A, llevan sensores que recogen información meteorológica en infrarrojo visible y cercano y en infrarrojo de onda corta. Proporcionan datos del movimiento de las nubes, temperatura de la superficie del mar y precipitaciones  [6]. Una red de centros de alerta de ciclones analiza los datos y luego emite advertencias oportunas sobre los ciclones inminentes. Las advertencias brindan información sobre el ciclón, así como sobre los daños probables y la acción sugerida.

Cuando un ciclón amenaza, los centros emiten boletines sobre su posición, la velocidad del viento, la presión y características de su desarrollo cada hora.

¿Acceso igualitario?

La Comisión de las Naciones Unidas para África (UN ECA por sus siglas en inglés) sostiene que tener acceso oportuno a los datos de teledetección es una herramienta poderosa para el desarrollo regional sostenible [7]. En principio, la teledetección ofrece a los países desarrollados y en desarrollo la misma calidad y frecuencia de datos. Pero el costo sigue siendo una barrera [7].

Diversas iniciativas trabajan para superarla. Por ejemplo, el International Charter (Capítulo Internacional) sobre el Espacio y los Grandes Desastres —establecido en 1999 y ahora suscrito por casi 20 agencias y organizaciones espaciales— proporciona información gratuita a cualquier país que esté padeciendo un desastre natural. Tan pronto hace su aparición, cualquier usuario autorizado, entre los que se incluyen agencias de protección civil, servicios de rescate y departamentos de defensa, pueden llamar a un número único y solicitar la participación de los satélites para obtener imágenes del área afectada.

El Capítulo Internacional ayudó con las inundaciones de Senegal el 2 de septiembre y las de Burkina Faso el 17 del mismo mes de este año. Ambas solicitudes de emergencia recibieron información casi inmediata de RADARSAT y SPOT.

Pero el Capítulo Internacional solamente puede activarse después de un desastre, haciendo poco para ayudar a los países en desarrollo a adquirir información para la mitigación, planificación y preparación.

No es sin embargo la única fuente para mejorar el acceso a los datos del satélite. El Global Earth Observation System of Systems (GEOSS por sus siglas en inglés), manejado por el Grupo Intergubernamental de Observación de la Tierra, apoya el acceso a los satélites en cualquier etapa del ciclo de manejo de desastres. GEOSS promueve estándares técnicos comunes, de manera que la información de miles de instrumentos diferentes se pueda combinar en conjuntos de datos coherentes.     

El GEOSS es responsable también del GEONETCast, una red global de satélites de comunicación y canales web alternativos de difusión que consiguen datos ambientales para los gestores en caso de desastres (y otros). Proporciona información de varios satélites, incluidos Meteosat, Geostationary Operational Environmental Satellite (GOES), Terra y SPOT, a centros regionales en Europa, África y Asia a través de una pequeña estación de recepción. Estos centros difunden la información a las partes interesadas locales usando emisiones de los videos digitales.

Sentinel Asia y SERVIR son los otros componentes principales de GEOSS. Y GEO ha hecho mucho para convencer de manera individual a las agencias espaciales para que pongan a disposición su información gratuitamente. Hace dos años, anunció que el satélite China-Brazil Earth Resources Satellite (CBERS por sus siglas en inglés) distribuiría sus imágenes sin costo.

Al término de una cumbre ministerial de GEO en Ciudad del Cabo a fines del año pasado, la NASA anunció que pondría a libre disposición todos sus archivos, y la futura información de los satélites Landsat. La decisión abre la información de teledetección a miles de usuarios en todo el mundo. En el primer mes después del anuncio, Landsat distribuyó más de 200,000 imágenes, aproximadamente diez veces más que el promedio anual antes del preanuncio.

Y en junio de 2009, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria del Japón y la NASA contribuyeron con un modelo de elevación digital global de 30m de resolución derivado del Radiómetro Avanzado de Reflexión y Emisión Térmica transmitida por el Espacio (ASTER por sus siglas en inglés) a GEOSS, permitiendo el acceso gratuito.

Por supuesto, está muy bien proporcionar la información de manera gratuita, vía Internet, pero para regiones como África, que todavía padecen de baja velocidad de interconexión y bajo ancho de banda, el acceso sigue siendo un problema.

Satélites hechos en casa

Algunos países en desarrollo han invertido fuertemente tanto en la observación de la Tierra como en la tecnología de comunicación, y han lanzado sus propios satélites —o constelación de satélites— para monitorear y responder a los peligros y desastres naturales.

CBERS es una alianza entre Brasil y China que comenzó en 1988. Juntos han construido dos satélites que llevan instrumentos para monitorear los recursos de la Tierra y se han comprometido a construir otros dos. CBERS está ampliamente considerado como un modelo muy exitoso de cooperación Sur-Sur en tecnología del espacio y, entre otras cosas, ayuda al control de incendios en la región amazónica.

Argelia, China y Nigeria ya controlan sus propios satélites, como parte de Disaster Monitoring Constellation (DMC por sus siglas en inglés), una red de siete satélites multiespectrales (comparables a Landsat) construidos por Surrey Satellite Technology, con sede en el Reino Unido. Están espaciados de manera similar alrededor de la Tierra para proporcionar una cierta capacidad diaria de imágenes. Su información produce mapas y datos para ayudar a los esfuerzos de socorro en caso de desastres. Los socios de DMC ya están suscritos al Capítulo Internacional.

India también tiene un programa extensivo de investigación espacial, administrado por la Indian Space Research Organisation (ISRO por sus siglas en inglés). Incluye un conjunto de satélites de teledetección —el Sistema Indio de Satélites de Teledetección (IRS por sus siglas en inglés) — el primero de los cuales fue lanzado en 1988. La Base de Datos Nacional para Manejo de Emergencias usa las imágenes del IRS para proporcionar mapas de inundaciones, mapas de ayuda al socorro, mapas de impacto de la ruptura de diques y mapas de frecuencia de las inundaciones. Los datos de IRS también pueden rastrear los ciclones, predecir su llegada a tierra y brindar alertas tempranas en caso de tsunamis.

El programa de la India Disaster Management Support, también lanzado por el Departamento del Espacio, responde a todos los desastres naturales que se producen en el país. Usando IRS y otras informaciones, entrega productos como mapas de peligro, alertas tempranas e índices de vulnerabilidad, pero también se concentra en la construcción de relaciones entre los diseñadores de políticas, organizaciones internacionales y agencias de operaciones de emergencia para hacer frente a los desastres.

El establecimiento de estas soluciones autóctonas requiere una fuerte inversión en tecnología y capacidad, inversión de la cual se carece todavía en muchas regiones en desarrollo. En África, por ejemplo, la infraestructura de teledetección de muchos países (exceptuando Sudáfrica) sufre una grave escasez de recursos financieros, experiencia técnica y compromiso político.

Pocos países en el continente tienen programas espaciales activos, y muchos generadores de política simplemente no reconocen a la teledetección como una herramienta útil para el desarrollo.

Algunas organizaciones internacionales trabajan para mejorar esta situación. La UN Platform for Space-based Information for Disaster Management and Emergency Response (UN-SPIDER por sus siglas en inglés) realiza talleres regionales y proporciona asesoría técnica a países de manera individual. El año pasado (2008) envió un equipo técnico a Burkina Faso para asesorar al gobierno en cómo incluir la tecnología espacial en sus planes de desarrollo.

Las organizaciones regionales también están cooperando. Durante la pasada década, la African Association of Remote Sensing of the Environment estuvo promoviendo la capacitación. Y otras iniciativas más recientes como la University Network for Disaster Reduction in Africa (UNEDRA por sus siglas en inglés) han puesto la mira en las universidades como centros para mejorar la investigación y colaboración en la teledetección.

El momento es propicio para involucrar a investigadores y generadores de política de los países en desarrollo en la teledetección para el manejo de desastres. Los costos de información y del software se están desplomando, la tecnología de información y comunicación se está desarrollando rápidamente, y herramientas como Google Earth están entusiasmando a los generadores de políticas con sus imágenes de satélite.

Sian Lewis es editor comisionado de SciDev.Net y tiene un doctorado del University College London en teledetección.

Referencias

[1] Rodriguez, J., Vos, F., Below, R. et al Annual disaster statistical review 2008: The numbers and trends Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (2009)

[2] Ross, K. W., Brown, M. E., Verdin, J. P. et al Review of FEWS NET biophysical monitoring requirements Environmental Research Letters 4 (2009)

[3] Chien, S., Davies, A., Tran, D. et al Using automated planning for sensorweb response Jet Propulsion Laboratory, NASA (2004)

[4] Balz, T., Li, D. The Sichuan earthquake GIM International 22:10 (2008)

[5] Crustal deformation in China associated with the seismic cycle of major faults or related to lakes loading on the lithosphere: Measurement by SAR interferometry ESA

[6] Tropical cyclone operational plan for the Bay of Bengal and the Arabian Sea. Tropical Cyclone Programme Report No. TCP21 (2008)

[7] Rochon, G. L., Quansah, J. E., Mohamed, M. A. et al Applicability of Near-Real-Time Satellite Data Acquisition and Analysis & Distribution of Geoinformation in Support of African Development UN ECA (2005)

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