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  • Río+20 debería impulsar 'una transformación global'

La conferencia de la ONU en Brasil debería convertirse en un catalizador de la agenda de desarrollo sostenible, dice Carlos Nobre.

La Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (Río+20) que se realizará la próxima semana en Brasil, será una oportunidad para asegurar los compromisos políticos y económicos para el desarrollo sostenible y para abordar desafíos nuevos y emergentes, dice en un editorial en Science (14 de junio) el secretario nacional de política de I+D del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, Carlos Nobre.

Veinte años después de la Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, que también se realizó en Río de Janeiro en 1992, la reunión Río+20 se enmarca en tres grandes cambios mundiales, escribió Nobre.

El primero, es el alto grado de interconexión cultural, social y económica entre las naciones, algo inimaginable en 1992. Esto puede ayudar a dar estabilidad, pero también ha traído cambios abruptos, como lo han demostrado la crisis financiera mundial y las cuestiones recientes de seguridad alimentaria. Existe la necesidad de considerar cómo minimizar estos riesgos sistemáticos.
 
Otro cambio ha sido la introducción del concepto de 'Antropoceno', un término que define una nueva época geológica que ha convertido a la humanidad en un factor clave en los sistemas de la Tierra, presionándolos más allá de las fronteras planetarias sostenibles.

El Antropoceno requiere que las naciones reevalúen sus relaciones con el planeta y entre sí, de manera de asegurar la prosperidad para las actuales y futuras generaciones.

El tercer cambio es de naturaleza geopolítica. Las economías emergentes como Brasil, China e India se están convirtiendo en potencias económicas fundamentales para la futura agenda mundial de sostenibilidad.

Por ejemplo, si Brasil alcanza sus objetivos voluntarios en torno a las emisiones de gases de efecto invernadero estas caerían entre 10 y 12 por ciento para 2020 comparadas con 2005.

Río+20 podría ser un impulso para una transformación mundial, y hay varias iniciativas que podrían contribuir a ese impulso.

Los objetivos de desarrollo sostenible deberían abarcar resultados sociales, económicos y medioambientales, mientras que el Consejo de Desarrollo Sostenible podría promover el progreso hacia esos objetivos.

Junto con Future Earth, un programa de investigación internacional a 10 años plazo enfocado en soluciones para la sostenibilidad global, estas iniciativas podrían convertirse en la base de un sólido sistema de innovación global, bajo la supervisión de una nueva oficina de Asesor Científico Jefe de la Secretaría General de la ONU.

"Río+20 debería actuar como catalizador de una agenda de desarrollo sostenible que ponga énfasis en enfoques holísticos, igualitarios y con una visión a largo plazo sobre la toma de decisiones", concluye el editorial.

Enlace al artículo completo en Science

Referencias

10.1126/science.1225343