Acercar la ciencia al desarrollo mediante noticias y análisis

  • Cambio climático: 'falta preparación en grandes urbes'

En las grandes ciudades de los países en desarrollo, donde la población crece de modo acelerado, “falta preparación para enfrentar los efectos del cambio climático”, según afirmó un investigador brasileño durante un evento realizado en Bonn (el 7 de abril).

“El desarrollo urbano es uno de los principales desencadenantes de los gases de efecto invernadero (GEI)”, sostuvo George Martine, consultor del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).

Martine realizó su presentación durante el evento “Población, urbanización y cambio climático”, organizado por UNFPA durante una reunión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (del 29 de marzo al 8 de abril).

El 75 por ciento de las grandes ciudades del mundo se ubican en zonas costeras. Por ello, el aumento del nivel del mar, entre otros fenómenos asociados al calentamiento global, genera preocupación por su impacto en la población.

Por ejemplo, en Brasil, “el 25 por ciento de la población (47 millones de personas) podría ser afectado de modo directo en la línea costera por el aumento del nivel del mar, especialmente en Río de Janeiro, Salvador, Fortaleza y Belem”, informó Martine.

El impacto del cambio climático en las grandes ciudades ocurre en múltiples áreas. Entre otras consecuencias, se registrarían inundaciones, sequías y hasta el daño de edificios y puentes por fenómenos meteorológicos extremos.

También se vería afectada la salud debido a un aumento en la temperatura, y crecería el uso de energía para calefacción/refrigeración.

“En cualquier ciudad, los pobres son los más vulnerables. Las ciudades de rápido crecimiento en países en desarrollo tienen grandes proporciones de gente más vulnerable por tener una gran proporción de pobres”, dijo Martine.

Agregó que es necesario preparar a las grandes urbes a enfrentar los impactos del calentamiento global.

La medida más inmediata debería ser “el aumento de concientización y de actividad política para acelerar los avances de mitigación en los países industrializados y algunos grandes países en desarrollo”, concluyó.