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Carta de Gates confronta tres ‘mitos’ del desarrollo
  • Carta de Gates confronta tres ‘mitos’ del desarrollo

Crédito de la imagen: Flickr/Gates Foundation

De un vistazo

  • Carta de Fundación Gates señala que casi no habrá países pobres en 2035

  • Ayuda inteligente hace a países receptores menos dependientes de apoyos futuros

  • Y en el largo plazo, salvar la vida de los niños reduce el tamaño de la población

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Los filántropos Bill y Melinda Gates aprovecharon la sexta carta anual de su fundación para encarar lo que tipifican como mitos del desarrollo que socavan los esfuerzos para salvar vidas y reducir la pobreza.
 
Los fundadores de la Fundación Bill & Melinda Gates hacen frente a tres de esos mitos: que los países pobres están condenados a seguir siendo pobres, que la ayuda externa es un gran despilfarro de dinero y que salvar vidas contribuye a la sobrepoblación.
 
En su texto, Bill Gates muestra que las mejoras económicas que han llevado a muchos países a salir de la pobreza, hace previsible que “para 2035, casi no quedarán países pobres en el mundo”.
 
Los países —señala— “se beneficiarán de innovaciones como vacunas, mejores semillas y la revolución digital. Sus fuerzas laborales, impulsadas por la expansión de la educación, atraerán nuevas inversiones”.
 
También lamenta la noción equivocada de que la ayuda externa no funciona. Por ejemplo, está en desacuerdo con la opinión de que la ayuda obstaculiza el desarrollo económico y mantiene a los países dependientes de la generosidad foránea.

Espero que podamos dejar de discutir si la ayuda funciona, y dediquemos más tiempo a hablar de cómo podría trabajar mejor”.

Bill Gates

 
“Este argumento contiene varios errores. El primero, mezcla diferentes tipos de ayuda. No diferencia la ayuda que se envía directamente a los gobiernos, del financiamiento que se usa para investigar nuevas herramientas como vacunas y semillas”, escribe Gates.
 
“El dinero que Estados Unidos gastó en los años sesenta para desarrollar cultivos más productivos hizo a los países de Asia y América Latina menos dependientes de nosotros, no más. El dinero que gastamos hoy en día en una Revolución Verde para África está ayudando a esos países a sembrar más alimentos, haciéndolos también menos dependientes. La ayuda es una fuente crucial de financiamiento de esos ‘bienes públicos globales’ que son la clave para la salud y el crecimiento económico. Por eso es que nuestra fundación destina más de un tercio de nuestras subvenciones al desarrollo de nuevas herramientas”, subraya.
 
Asimismo remarca que la corrupción a pequeña escala en los sistemas de ayuda no significa que se deba paralizar dicho apoyo.
 
“Cada vez más, la tecnología ayudará en la lucha contra la corrupción. Internet está haciendo que sea más fácil para los ciudadanos saber lo que sus gobiernos deben estar entregando —como la cantidad de dinero que sus establecimientos de salud deben recibir— para que puedan lograr que los funcionarios rindan cuentas. A medida que el conocimiento público aumente, la corrupción descenderá y más dinero llegará a donde se supone que debe llegar”, afirma.
 
“Sobre todo, espero que podamos dejar de discutir si la ayuda funciona, y dediquemos más tiempo a hablar de cómo podría trabajar mejor”, escribe. “Esto es especialmente importante para pasar de una investigación básica sobre los bienes públicos globales a esfuerzos sistemáticos de entrega de esas innovaciones. Los países receptores ¿se encargan de decidir dónde hay que construir los establecimientos de salud y de formar a los trabajadores?, ¿ayudan los donantes a que los equipos locales adquieran las competencias necesarias para quitarles el trabajo a los expertos occidentales?, ¿comparten los mejores aquello que han aprendido para que otros países puedan seguir sus pasos? Este es un ámbito en el que la Fundación ha aprendido mucho”.
 
Por su parte, Melinda Gates dice que salvar vidas mediante la ayuda y el desarrollo da lugar a poblaciones más pequeñas y no como lo señala el mito, a la sobrepoblación.
 
El acceso a la educación y a los anticonceptivos para las mujeres, así como a alimentos, vacunas y cuidados sanitarios para los niños, salvan más vidas, pero también propician que nazcan menos hijos por mujer, escribe.
 
“Crear sociedades donde la gente disfrute de salud básica, relativa prosperidad, igualdad fundamental y acceso a anticonceptivos es la única forma de asegurar un mundo sostenible”, enfatiza.

Enlace a la carta anual 2014
 
La versión  original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net
 
Vea el video donde Bill Gates explica que la ayuda externa sí funciona:





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